No sé si creéis en presentimientos. Yo sí. Supongo que esas “sensaciones”/intuiciones no han sido gratuitas y por ello les hago caso. A veces esas intuiciones han sido como bajadas de marea previas a un auténtico tsunami.
Hoy me ha pasado algo así.
Esta mañana, antes de entrar a una reunión a la que no iba a venir mi jefe le he dicho que mejor viniera por lo que pudiera pasar. Hasta yo misma me he extrañado de aquel comentario que yo misma no sabía muy bien por qué lo había dicho.
Al acabar la reunión me he encontrado una llamada perdida en el móvil de un número privado y un mail de un amigo que me decía que lo llamara.
Cuando lo iba a llamar me suena el móvil. Número privado. Era un headhunter. Al parecer mi amigo, el que me había enviado aquel mail, les había dado mi nombre. El se fue a otra empresa de energía, la quinta del país y me había recomendado para ser la responsable de facturación y para implementar los procesos de facturación y protocolos de comunicación entre empresas.
Me he quedado helada porque el puesto supondría un lanzamiento profesional. He hablado con mi amigo para que me contara más: puesto buenísimo que cuadra perfectamente con mi perfil, un incremento salarial y de demás condiciones buenísimo, proyección...Sólo hay un pero, uno que a día de hoy pesa muchísimo: el puesto es en Madrid.
Sé que esta es “la oportunidad” profesional que esperaba, que por fin podría independizarme y llevar un ritmo más que aceptable, que es un reto, pero tal como hablaba con mi amigo pensaba en todo lo que dejaría atrás: familia, amigos, la ciudad. Si bien hay algunos aspectos mejorables de mi vida, hay otros que están en una situación óptima a día de hoy, especialmente los amigos. Pensaba en los de toda la vida, en los “especial confesiones”, en los que veo de tanto en tanto, en los salseros – ACMeros , Listeros y los “sin clasificar”-. Pensaba en todos ellos, en todos vosotros. Pensaba en la salsa, en las clases de Sabrina. Me he sentido tan mareada como si me encontrara en uno de mis ataques de vértigo asomada a un precipicio. Y qué hacer? Cómo puede decidir esta Libra zarandeada? Tengo hasta el lunes para contestar si quiero oír el detalle de la propuesta.
Qué pasaría si me interesa? Qué pasaría si les intereso?
Siento vértigo, o será miedo?