2007/01/22
Post tras el fin de semana 1: Adicciones
Mis adicciones no perjudican a la salud, no hacen daño a nadie, no arruinan.
Y qué he hecho este fin de semana para reconocerme como adicta? Ahí va:
He estado en un stage salsero, ya lo he dicho. Hasta ahí, bueno, una actividad más. Pero tras un sábado de tres horas de talleres, otras tantas horas de baile por la noche, más talleres el domingo por la mañana, esta misma tarde-noche de domingo también he ido a bailar. No es que me sobraran fuerzas, de hecho estaba agotada, tenía las piernas doloridas de las agujetas y me encontraba fatal pero nada ha podido detenerme.
Ahora, en casa, mientras escribo en vez de dormir, estoy escuchando un CD que otro adicto al baile, un amigo al que le encanta darme vueltas cual peonza humana, me ha pasado. Y me es imposible oír la versión de Cold Play en base salsera sin que se me vayan los pies.
Sé que lo mío con en baile es más que una adicción, sé que es una pasión que he sentido desde que tengo uso de razón, pero también me conozco y sé que irá a más, llegará a un límite y luego bajará, aunque siempre tendrá esa parte inmensa reservada en mi corazón.
Es como cuando iba a entrenar casi cada día y me pasaba los fines de semana de competición en competición. Aún recuerdo las lágrimas el día en que me llevaba las cosas de la sala de armas y cada vez que me paso a ver a mis antiguos colegas de asalto, algo se remueve en el estómago. También tengo claro que no volvería a dejar algo que me llena por alguien, porque los “alguien” tarde o temprano decepcionan y desaparecen y mientras, has dejado aquello que te llenaba realmente.
Pero no sólo he pecado de “bailonga”. También he caído en el vicio del chocolate.
Después de tomarme una coca-cola light, para vigilar esa barriguilla (con el choteo de un coleguita, incluido), al llegar a casa, he abierto la nevera y me ha mirado un trozo de pastel de chocolate del Xocoa y me miraba con tanta pena que he sido débil y me lo he acabado (suerte que el coleguita sé positivamente que no leerá este post).
Simplemente no he podido parar y no me he dado cuenta y ya no estaba.
Y eso es todo, no se esperen ustedes más confesiones , más adicciones en un fin de semana, ya decía que sigo siendo la “buena nena” de siempre y que ni queriendo me sale ser “no tan buena”. Ah, se me olvidaba mi “manía” de escribir, ups! Espero que esa no sea perjudicial para los pobres incondicionales que leen de vez en cuando a esta gata.
2007/01/16
Viajero ante un mar de niebla

Me siento en un cuadro de Friedrich, como el “Viajero frente a un mar de niebla”, con la mirada perdida en un mar desfigurado, un mar que podría ser un futuro o un presente incierto, o la adversidad de las olas.
Casi se puede cortar la humedad del ambiente, o el mal rollo, que vendría a ser lo mismo y el viajero, en el precipicio, sólo frente aquello, podría ser yo misma desde la sexta planta de un edificio de oficinas, con la vista más allá del cristal.
Pero qué hay del velero? En el cuadro no hay ninguno. Supongo que ése es el toque personal. Ese barco zarandeado por las olas no es fruto de la imaginación de un pintor romántico. Podría ser un símbolo de esperanza, de estoicismo o podría no ser nada más que un barco que ha salido a navegar con mala mar.
2007/01/13
De qué te conozco?
Eso me pasó ayer. Estaba de marcha salsera por ahí y me encontre a compis de trabajo. Genial, estupendo. Casi nunca me pongo falda corta para salir porque me veo demasiado y no llevo bolsillos pero ayer me dió por ahí y venga. Casi nunca me pongo medias de cuadros pero esta semana asquerosa se merecía acabarla a cuadros. casi nunca voy al Antilla porque hay mucha gente, especialmente chicas y bailo poco. pero todo eso se juntó y me encuentro con una despedida de soltera de chicas del trabajo, como apunte, con mis administrativas y otras, el apunte es importante. y allí estaba yo, con dos chicos 8amigos, a ver que se van ustedes a pensar), mojito en mano, minifaldera y salsera. adiós credibilidad.
Se quedaron tan descolocadas como yo. De hecho me costó saber de qué las conocía hasta que, por fín caí en la cuenta que las veo cada día.
Eso también me pasa: conozco a alguien en un ámbito y si me lo encuentro en otra parte, me cuesta reconocer a esa persona y saber de qué la conozco. Supongo que desconecto tanto de un mundo u otro que me cuesta relacionarlos.
Recuerdo especialmente cuando me encontré a uno de los machotes de la sala de armas en una discoteca de ambiente, del brazo de un mulato. Ese creo que ha sido el caso más extremo. Cambia mucho a ver a untío espada en mano enfundado en el traje y la careta a verlo del brazo de un chato con camiseta de tirantes.
En relación a esto, he estado pensando en que , las cosas como son, he llegado a tener amigos y amigas a los que sólo veo de día, o de noche y en determinadas actividades: gente del trabajo, compañeros de clases varias, amigas y amigos de juergas, ...Pocos hay que traspasen esa franja o esa actividad en concreto. Esos claro, son los íntimos.
Y para cada uno soy una "gata" distinta, claro, es lo que tiene disponer de información sesgada. La estresada del trabajo, la exigente de esgrima, la jetilla de la clase de salsa, la calmada de las juergueras, la killer del taller de relatos.
2007/01/10
Breve capricho para empezar el año
Se levantó, caminó descalza hasta el sofá y se sentó a contemplar el amanecer.
El silencio de la noche, se fue rompiendo gradualmente con el cantar de los pájaros que ya se desperezaban en el parque de enfrente.
Despuntaba el sol, poco a poco, el cielo pasaba de negro a añil, luego algunas nubes se tiñeron de magenta y naranja hasta que, por fin vio brillar el primer rallo tras la torre que se había convertido en un nuevo símbolo del perfil de la ciudad.
Sin darse cuenta, sonreía. Repasaba la noche anterior y se le escapaba una leve risa al recordar uno u otro momento.
Era una buena manera de acabar una noche, de empezar el año. Por un momento pensó que había mejores maneras pero dejó el inconformismo a un lado y disfrutó de aquel momento único que sólo era para ella, una de esas pequeñas cosas que le habían enseñado a valorar en tierras lejanas y que le arrancaban una sonrisa y le hacían sentir que estaba viva, que era afortunada por poderlo contemplar.
Se durmió acurrucada en el sofá, con la expresión relajada y un dibujo de sonrisa en los labios.
2007/01/08
Post traído por los Reyes 3: Historia post-navideña
Se puso los zapatos, el abrigo marrón y el bolso cruzado. Siguió su particular ritual de comprobación de luces y gas apagados que desde hacía años, realizaba antes de salir de casa. Todo estaba correcto. Cogió el bastón y se puso la tarjeta del autobús en el bolsillo.
El 43 llegó al poco y, tras un trayecto de escasos minutos, se encontró junto a la puerta de la parroquia de San Nicolás.
Se trataba de una iglesia pequeña de construcción sencilla de finales del siglo XIX que las hermanas conservaban con el dinero recaudado entre los cada vez mas escasos parroquianos.
Empujó la puerta de madera que daba acceso y se mojó los dedos en agua bendita. Se santiguó.
Se dirigió al fondo de la iglesia y se sentó en el primer banco frente a la imagen de San Nicolás.
Llevaba rezándole años, siempre los lunes, aunque de joven lo hiciera de rodillas y ahora la artrosis sólo le permitiera decir sus oraciones sentada.
Le rezaba un Ave María y dos Padre Nuestro. Después le agradecía lo que le daba y finalmente pedía.
Sus peticiones habían cambiado con los años: un trabajo para su marido, salud para ella y sus hijos, incluso una chica que enderezara al alocado de su hijo.
Tarde o temprano todo aquello que pedía se le había concedido.
Pero desde hacía años, desde que enviudó, desde que su salud ya no era buena, desde que tenía lo suficiente para vivir, aunque fuera de forma algo austera, sólo le pedía una cosa a “su santo”: Le pedía que su nieto estuvieran bien y que, aquellas Navidades viniera a verla.
Aquel lunes de primeros de enero volvió a pedirlo. Sabía que faltaba casi un año para Navidad y esperaba que, esta vez sí, pudiera ”escaparse unos días” e ir a Barcelona.
Pero aquella tarde fría pidió sin ganas. Llevaba demasiado tiempo esperando que pudieran cruzar el Atlántico para verla. Cuando no fue porque eran muy pequeños, fue porque tenían que estudiar, o porque tenía planes con su nueva novia.
Pocos días antes de aquellas últimas fiestas la llamó y le dijo que aquel año tampoco iría a verla.
Y por qué no vienes tu abuela? – le había preguntado, aún a sabiendas que ella jamás había volado en avión, ni siquiera antes de sufrir aquel infarto que casi la mata.
Ya sabes que no puedo. – contestó aún estando convencida que aquella pregunta era un puro formalismo.
Mientras pedía que el año que viene viniera a verla, las lágrimas emborronaban aún más sus ojos nublados por las cataratas.
Finalmente, se levantó con dificultad, saco una moneda del bolsillo y encendió una vela antes de irse.
Ya en la puerta, se cruzó con una monja que debía llevar allí casi tanto tiempo como las imágenes.
Señora Sorribes, cómo está? Tampoco vino este año? –le preguntó al verla con los ojos llorosos.
Sólo pudo negar con la cabeza como respuesta.
Hay que pedir con devoción. Ya verá como el año que viene sí.
Pero ambas sabían que no era cierto, que había perdido a su nieto, a su hijo y a la chica que lo enderezó el día en que se fueron a vivir a Estados Unidos.
Salió a la calle y caminó hasta la parada del autobús.
El autobús estaba a punto de llegar y cruzó sin esperar a que pusiera en verde el semáforo. Perdida como estaba en sus pensamientos, no vio a la furgoneta que giraba.
Sólo noto un fuerte golpe, las rascadas del asfalto que la quemaban y se quedó inconsciente. Se despertó en la camilla del ambulancia.
Tal vez venga a verme ahora, aunque tal vez yo ya no lo vea. – pensó.
Su corazón dejó de latir. Nunca supo que su nieto jamás se perdonó no haberla ido a ver aquellas fiestas. O tal vez lo supo allá desde alguna parte, muy cerca de San Nicolás.
Post traído por los Reyes 2: la tercera vuelta
Pero ayer conseguí hacer algo que pensaba que no haría nunca o, al menos, en mucho tiempo. Dar tres vueltas seguidas en tres tiempos de los siete de la salsa.
Pues sí, pues vaya chorrada no? Pues esa chorrada me hizo feliz. Fue un logro. Sé que parecerá una tontería, a mí misma me lo parece ahora que lo veo escrito, pero al menos era algo que me importaba y lo conseguía. Tal vez sea porque mis retos últimamente son sólo profesionales y la motivación la perdí hace demasiado como para que me importe lo que hago, lo cierto es que aquella vuelta triple me alegró más que cualquier implantación de sistema, cualquier negociación o cualquier resolución de nada.
Definitivamente tengo que tomarme en serio lo de escribir esa novela que se resiste y cambiar de trabajo.
Post traído por los Reyes 1: Fsissfffssssssssshhhhh!
Sólo podía estrujar con una mano una servilleta o mover los pies pero no era momento de marcarse un zapateado, tacatá, tacatá.
Fsissfffssssssssshhhhh!
Finalmente acabó de hurgar en la pieza 27, me hizo el empaste y me dejó que me enjuagara y me babeara por culpa de la lengua de trapo.
Que sensación tan desagradable la de beber algo y que se caiga por la comisura de la boca.
el efecto de la anestesia te durará un par de horas.
Estupendo, tenía que hacer mil cosas y en cada tienda pensarían que tengo alguna dificultad en el habla.
Pero lo mejor estaba por llegar: la cuchillada de la factura.
Así que salí de allí algo más pobre si cabe, con la cara dormida, babeante, sin poder masticar y sabiendo que tenía que volver allí en breve para seguir con el tratamiento.
Eso sí, la pieza 27 relucía con su empaste de amalgama.
2007/01/06
un paso vale más que mil palabras
ya en su día, hace casi un año, escribí algo al respecto en "De por qué me gusta bailar".
Si pienso en cuál es la manera en que me expreso mejor, sin duda es bailando. Puedo perderme entre notas de tango o bolero o deslizarme al son de un It's too late si me siento melancólica, o bailar disco o cha cha cha si estoy de buen humor. Entonces de nuevo viva, me siento yo, lejos de imágenes, de estereotipos, de corazas. Soy así, tal cual. Pero lo que es, lo que debe ser acaba cuando para la música, cuando mis pies se quedan quietos y el silencio suena a monotonía, a tristeza, la de cada día, la que debe ser, supongo.
Qué identificada me sentí con aquel pingüino que se expresaba a través de sus pies bailones.
Un paso también puede valer más que mil palabras
2007/01/05
La dosis de
Hoy no me apetecen "si pero no" , desapariciones a lo Hudini, ni interpretaciones, ni tener que hacer el número de la cabra y ni por esas, aunque eso me transforme en una mujer difícil e inaccesible.
Hoy me apetece una peli romanticona porque, claro, eso sólo pasa en las películas.
A ver si los Reyes, cuando se pasen por mi balcón, me dejan alguna de las cosas que ponía en la lista.
así que hoy a dormir pronto que sino los Reyes no os traerán nada más que carbón. Espero que mi insomnio me deje irme a dormir más pronto de lo habitual.
2007/01/04
Memez transitoria
Quedas con alguien que te gusta, vas a cenar o a donde sea pero tu ingenio, tu gracia, el cerebro, en definitiva, se queda en casa.
Las frases que más veces salen por tu boca son monosilábicas u onomatopéyicas, las otras están plagadas de muletillas y tics y las palabras restantes parecen de un alumno de bachillerato como mucho, por no decir nada del grado de profundidad de las reflexiones realizadas. Y dónde están esos comentarios agudos, las respuestas ingeniosas, los guiños? En casa, esperándote.
Porque llegas a casa con la convicción que se te han muerto la mayoría de las neuronas y zas! De golpe, de nuevo, vuelves a tener cerebro. Se te empiezan a ocurrir bromas, reproduces en tu cabeza la conversación, silencios no llenados incluidos y , esta vez sí, se te ocurren réplicas estupendas.
Pero qué putada, piensas, por qué antes parecía que hubiera llegado tarde al reparto de cerebros?
En esos momentos, dan ganas de llamar a la otra parte e irle apuntando aquello que se nos había olvidado algo así como “oye mira, que antes no sé qué me pasaba, que cuando decía chuli quería decir...y cuando me he quedado sin habla en realidad quería explicarte que...”.
Sería peor el remedio que la enfermedad, está claro, pues entonces no sólo pensaría de uno que es memo sino que además se sufre una enfermedad mental.
Es cierto que, en muchas de esas ocasiones, el otro está igual de nervioso, los silencios no llenados son cosa de dos, etc, etc, pero no me vale, odio esa sensación de memez transitoria.
2007/01/03
Toda una vida
Sé que mis padres nunca verán este post pero me da igual. Quiero felicitarles en la red mientras suena "An eternal flame" una de esas canciones que han significado mucho en mi vida, aunque ahora no toca.
Felicidades papis.
2006/12/28
Dos de dos: Post largo (No sé qué título ponerle)
El ascensor se paró en su planta. Él entró, dejó el maletín en el suelo, se sacó el abrigo y lo colgó en el perchero.
Avanzó por el pasillo hasta la puerta del salón-comedor y la vio, sentada en uno de los apoyabrazos del sofá, luciendo un minúsculo camisón de raso lila y mirada de colegiala. Cruzó las piernas dejando ver claramente que no llevaba nada más encima y sonrió ya no tan inocentemente. Él clavó los ojos en su entrepierna y se sacó la americana. Ella se dirigió hacia él descalza por el parquet y lo beso ansiosa.
-Por qué has tardado tanto? –preguntó mientras le sacaba la corbata
-Me han entretenido- dijo él desabrochándose el pantalón.
Ella siguió con la camisa, y dejó al descubierto una camiseta interior blanca.
-Uy qué camiseta más mona. Y le acarició el miembro, que estaba más que endurecido, mientras reía.
Eso fue provocación suficiente para él.
La agarró de los brazos, la giró y se apretó contra su espalda mientras la abrazaba con fuerza por la cintura.
Los pantalones cayeron hasta sus tobillos.
Ella se agachó hacia delante, abrió las piernas, se agarró al asiento de una de las sillas , se giró y le dedicó una sonrisa de pura lujuria.
La penetró con fuerza, con urgencia. Ambos jadeaban.
A aquel polvo desesperado lo siguieron dos más en el dormitorio, con ternura, preliminares sin prisas ni camiseta interior.
Al poco él se incorporó en la cama y se empezó a vestir.
Ella le pasó la mano por la espalda arqueada.
-Tengo que irme- dijo, y la besó.
-Lo sé.-contestó ella mientras se giraba para no verlo marchar.
Unos minutos después se oyó como se cerraba la puerta tras él. Ella se tapó aún más con las sábanas. Entre los pliegues de las mismas estaba la camiseta interior.
La cogió , se la acercó a la nariz e inspiró con fuerza.
Olía a vainilla, a aftershave, a jabón. Olía a él.
Se acurrucó en la cama con la camiseta entre las manos, pegada a la cara.
Se durmió.
Al día siguiente se despertó más fresca que nunca, con la sensación de haber descansado. Estaba radiante. Desayunó, se arregló y se preparó la fiambrera de la comida, que metió en una bolsa de cartón junto con la camiseta que había dormido con ella aquella noche y que la acompañaría a trabajar.
Llegó la primera. Entró en el despacho y dejó la correspondencia sobre la mesa y unos billetes de avión en el primer cajón.
Empezaron a desfilar el resto de compañeros.
El jefe llegó puntual.
-Buenos días.
-Buenos días –respondió ella mientras se levantaba y lo seguía hasta la puerta del despacho.
-Le he dejado los billetes para mañana en el primer cajón. -dijo desde el quicio de la puerta.
-Estupendo gracias.
Y abrió el cajón. Allí estaban los billetes sobre la camiseta, su camiseta perfectamente doblada, la misma que ni se había dado cuenta que había olvidado entre las sábanas..
Ella seguía de pie en el quicio de la puerta.
La miró, dejó escapar una leve sonrisa y se concentró en la correspondencia perfectamente dispuesta sobre su mesa.
Un de dos: La máquina expendedora de cebo
Lo cierto es que la venta automática está pensada para productos de elevada rotación, de uso u consumo para un espectro amplio de mercado, de demanda elevada, en establecimientos multitudinarios, faciliten la venta, para productos de emergencia -condones, compresas-, etc.
Tras esta breve reflexión me he planteado quién consume cebo, a quién le puede urgir conseguir cebo, si es tan grande la demanda como para saturar al dependiente de la tienda, si hay mucha gente que compre, si es de elevada rotación o perdurable en el tiempo y si es rentable tener semejante máquina. Como , a excepción de la última pregunta, de la que tengo dudas, no hay ni una sola que justifique la presencia de dicha máquina, a quién se le debió ocurrir ponerla? Qué lo motivó?
Luego han venido las divagaciones, la imaginación al poder: Qué pasaría si la ponemos junto a una máquina de tabaco o de chucherías?
Tal vez le haga una foto y la cuelgue un día de estos.
2006/12/26
Cuatro post para entretener
Post 4: Las pingüinas
Lo divertido es que los machos pingus iban muy tiesos y se hacían de rogar por la pobre ganadora, cual doncella medieval tras el torneo de turno. Por más que veía más me identificaba con las pobres. Me he quedado con las ganas de ver cómo acababa el tema (el momento brindis y regalos me ha superado). Deben regalarles arenques a los pingüinos en vez de flores? Les deben cantar una serenata a la luz de la aurora boreal? Me hubiera gustado saber cómo acababa para saber qué nos depara el futuro pingüinizado.
De momento empiezo a notar en mi entorno ciertos cambios: en los locales de salsa ya no sacan sólo los chicos, hay locales en los que se ha instaurado que seamos nosotras las que vayamos a sacar a los “machotes”. Pero eso es harina de otro post.
Post 3: Mitos
El golpecito juguetón al micrófono de Marilyn antes de cantarle aquel Happy Birthday a Kennedy, Audrey con gafas de sol enfundada en el Givenchi negro delante de Tiffany’s o Sofía cantando el “Americano” frente a Gable no pueden reemplazarse. Es como poner un anillo de diamantes y una imitación de plástico: brillará, sí, pero no será nunca lo mismo.
La verdad es que era tan bueno el reportaje que no me dormí y tuve que pasar al plan B pero ese es otro post. Qué lástima que den esos reportajes a altas horas de la madrugada y no en prime time de la parrilla televisiva. No me importaría nada que el Gran Hermano lo dieran a las quinientas. No es un programa 24 horas? No dan las imágenes bajo el edredón? Pues que las den en directo a las tantas de la mañana, en plan primicia y nos dejen a los demás los programas interesantes como éstos de mitos de cine o los de los reportajes de la segunda guerra mundial que también los dan a las mil.
Post 2: La tortura de la planta de Navidad
Así que cuando llegué a casa tampoco me embriagaba el espíritu navideño. Ahora cada día que veo la planta de bellísimas flores rojas me acuerdo que es una pobre torturada.
Este año ni a golpe de visa consigo sentirme jou, jou, jou.
Post 1: Anoche cuando dormía soñé...patiné, patiné
Esta noche pasada soñé que iba a patinar a la pista de hielo Skating de nuevo. Me acordaba bastante para haber pasado casi veinte años desde la última vez que me calcé unos patines. Notaba ese olor a hielo, el frío, oía el ruido de las cuchillas sobre el hielo, zas, zas. Sonaban canciones variadas, había gente que sabía y otros que nos aguantábamos con más o menos soltura. No recuerdo con quién iba pero me lo estaba pasando bien y sonreía.
Me he despertado con esa sonrisa. Mientras me desperezaba recordaba cuando iba casi cada sábado. Debía tener once o doce años. Quedábamos unas cuantas niñas del colegio en la puerta de la pista. Era la época en que uno de los niños pre-adolescentes que hacía hockey de Maristas se dedicaba a hacer el machito y nosotras reíamos como memas. . Nos pasábamos la mañana patinando y riendo, apurando hasta el último minuto. Luego tocaba correr para llegar a casa antes de las dos y media para comer. Tras el verano dejamos de ir a patinar. Las hormonas de la mayoría decidieron que aquello era de niñas pequeñas y no volvimos a ir. Desde entonces, no he vuelto a ponerme unos patines. Tampoco mantengo contacto con mis antiguas compañeras patinadoras.
Supongo que el subconsciente me ha jugado una mala pasada y que el bombardeo de películas navideñas y de anuncios de pistas de hielo montadas en las plazas y centros comerciales ha desempolvado aquel recuerdo.
Así que ahora tengo el gusanillo. Me apetecería muchísimo ir un día a aquella pista y patinar de nuevo. Alguien se apunta? Alguien quiere volver a ser niñ@ conmigo?
2006/12/22
Hoy no sé que deciros
2006/12/18
Carta a los Reyes Magos
Hace bastantes años que no os escribo. Desde la última vez que os escribí mi familia se ha encargado de que tenga regalos cada Navidad. La verdad es que no me puedo quejar ya que se han más que comportado. Este año, pero, me han dicho que lo que pongo en la lista lo he de pedir a los Reyes porque ellos no pueden hacer nada.
Dado que llevo tiempo sin molestaros , que me he portado todo lo bien que he podido, y que no veo otra manera de conseguir lo que pido ni por mis medios ni con ayuda externa, os paso la lista de lo que me gustaría encontrarme junto a los zapatos este año:
- Tener a mis sobrinos estas fiestas y siempre que quiera.
- Un contrato para trabajar en una empresa digna, con gente competente, para un puesto interesante y bien remunerado.
- Una pareja de baile.
- Poder conciliar el sueño cada día antes de las dos de la mañana.
- Inspiración para escribir una novela que sea un best seller.
- Un tío estupendo que me adore y me de un abrazo salvador y fulmine "al malo".
- Un pellizco en la loteria de Navidad.
- Un nivel de inglés increíble de la noche a la mañana.
- Un piso chollo que pueda pagar.
- La dimisión de Bush y sus amigotes.
- El fin de los conflictos armados, especialmente en Palestina.
- El descubrimiento del medicamento milagroso que cure el cáncer.
- El descubrimiento de una fuente de enrgía sostenible, que se comercialice.
Prometo dejar en el balcón pan y agua para los camellos y dulces y licores para vosotros. Cualquier "extra" que precisárais, no dudéis en hacermelo llegar a.s.a.p. para que pueda reconducirlo/gestionarlo y lo tengais el mismo día seis a primerísima hora.
Muchísimas gracias
No muy navideño
Si durante el año se hace difícil hacerse la fuerte y tirar para adelante, con tanto villancico, Papá Noel y anuncio de cava aún se hace más complicado. Lo cierto es que es agotador tener que ser siempre fuerte. Hay días en que apetece poder aparcar la armadura y la espada y dejar que la “doncella” se permita el lujo de ser débil y desvalida. Pero eso tampoco es fácil. De hecho, eso es peligroso. Una vez bajada la guardia puede costar demasiado volverla a subir.
Así que ante posibles bajones, lo mejor es paliarlos. Cómo? Tal vez una tarde de compras, una buena dosis de chocolate, una película romanticona...
Hoy ha tocado una de esas sesiones “anti-melancolía”: tarde entre tiendas, un poco de Sacher para merendar y “Baila conmigo” para acabar el día. Sí, sé que quizás no es la mejor manera de afrontar los problemas pero, a veces sienta tan marcarse unos pasos en Chayanne...
Y mientras escribo estas palabras ya es otro día, ya es mañana, ya vuelve tocar ser fuerte y plantarle cara al día, al trabajo, a la gente y a la vida.
2006/12/13
2006/12/11
Mi mascota: Sofo
Supuestamente difícil
Tras quedarme a cuadros por un rato porque era la primera vez que me lo decían a la “face”, aunque en varias ocasiones me temo que lo han pensado y no se han atrevido a decirmelo, estuvimos hablando del tema.
Qué decir tiene que yo no me considero “difícil”, menos aún en aspecto al que se refería mi amigo. Aún así como buena Libra que duda hasta de su sombra he querido asegurarme de que estoy en lo cierto y no soy difícil. Según la RAE:
difícil: (Del lat. difficĭlis).
1. adj. Que no se logra, ejecuta o entiende sin mucho trabajo.
2. adj. Dicho de una persona: Descontentadiza o poco tratable.
3. adj. extraño (raro). Tiene una cara muy difícil.
La verdad es que ninguna de las tres definiciones me pareció que se ajustara a una servidora, ya que no creo ser tan compleja ni ser “descontentiza” aunque sólo sea por lo mal que suena. Y lo de cara difícil, hombre, no soy la Belucci pero tampoco hay que pasarse.
También busqué lo contrario de difícil, vaya, sus antónimos, por si me identificaba con la palabra por negación de las mismas. Lo contrario de difícil es:
posible, fácil, sencillo, cómodo, accesible
Haciendo resumen de lo aplicable a una persona:
posible: (Del lat. possibĭlis).
1. adj. Que puede ser o suceder.
no ser ~ algo.
2. fr. Ser muy grande la dificultad de ejecutarlo, o de conceder lo que se pide.
fácil: (Del lat. facĭlis).
1. adj. Dócil, manejable.
2. adj. Dicho de una mujer: Frágil, liviana.
sencillo, lla: (Del lat. *singellus, por singulus).
1. adj. Que carece de ostentación y adornos.
2. adj. Que no ofrece dificultad.
3. adj. Dicho de una persona: Natural, espontánea, que obra con llaneza.
4. adj. Incauto, fácil de engañar.
5. adj. Ingenuo en el trato, sin doblez ni engaño, y que dice lo que siente.
cómodo, da: (Del lat. commŏdus).
1. adj. Conveniente, oportuno, acomodado, fácil, proporcionado.
accesible: (Del lat. accesibĭlis).
1. adj. De fácil acceso o trato.
2. adj. De fácil comprensión, inteligible.
Respecto a la negación de antónimos, creo ser más “posible” y más frágil de lo que me gustaría reconocer, aunque es cierto que, manejable, lo que se dice, manejable, no soy (bueno, ahora me dejo llevar bailando, eso vale?). Respecto a la sencillez, bueno, habrá quien diga lo de antes muerta que sesnsilla pero creo qte tampoco puedo negar dicho adjetivo. Cómodo implica fácil al igual que accesible.
Conclusión:
Así pues, si no me identifico con la definición de difícil y de los cinco antónimos tampoco puedo negar ninguno, debería aceptar ser calificada de difícil?
2006/12/08
Una lágrima por Picasso
2006/11/26
Un paseo dominguero
Hoy me he dedicado uno de esos paseos por una de mis rutas preferidas.
He bajado por la calle Marina y luego he llegado al parque de la Ciudadela. Luego he dado una vuelta por el Born.
Normalmente cuando bajo hasta aquella zona me hacerco al mar para decirle hola desde la Barceloneta. Pero hoy me ha pasado algo curioso. l llegar a la estación de Francia he visto el edificio en el que trabajo desde hace pocos días y se me ha cortado el rollo. Definitivamente los paseos por la Barceloneta ya no van a ser lo mismo nunca más. Es lo bueno y lo malo de darle los buenos días al mar cada mañana desde mi puesto de trabajo.
Para superar el mal rollo he atajado por el carrer Ample y me he parado en el Papabouble (no me acuerdo como se escribe). Estaba abierto, sorpresa! Esa tienda en la que hacen caramelos artesanalmente , que te dejan probar los que están haciendo allí mismo, en tus narices, me encanta. Han caido tres bolsas. Me siento una niña de ocho años en aquella tienda mágica.
El mal rollo ha desaparecido y he subido por la calle Avinyó y por el centro hasta Paseo de Gracia bajo el calor de primavera aunque sea casi diciembre.
2006/11/22
Blue eyes
Se despidieron en la puerta sin remoloneos, con un adiós de colegas y echaron a andar en direcciones opuestas. Se giró y sus ojos se encontraron con aquellos azules seguidos de la sonrisa ladeada y la ceja en arco. Lo siguiente fue un paseo casi mudo hasta el parque, unos besos furtivos, agresivos, casi mordiscos, los respectivos pantalones deslizándose hasta los tobillos y las manos nerviosas amasando los cuerpos. Y lo que empezó siendo sexo salvaje pasó a agresividad descontrolada hasta llegar a paliza mientras los ojos fríos y la sonrisa se transformaban en mirada fiera y la ceja enarcada, seductora, dejaba paso a en un rictus maléfico, mientras notaba las patadas en sus costillas y los golpes de las piedras.
Lo último que vio, mientras yacía inmóvil entre los arbustos con los pantalones bajados hasta los tobillos y la ropa interior desgarrada, fueron aquellos ojos pequeños y fríos mientras sentía un beso en su boca magullada de mandíbula rota.
2006/11/20
Odisea para ir al servicio
Así pues, media hora después llegaba a mi sitio, acalorada. Me senté en la silla ergonómica. Tenía un calor horrible.
Cinco minutos después me levantaba de la silla con dolor de espalda. Salí por la puerta y me dispuse a ir a la planta de arriba, una de las pocas en las que hay máquina de agua.
La moraleja os la dejo a vosotros bloggers.
Recupero mi novela
Y cómo es que la retomo ahora precisamente? Pues porque después de hablar con una amiga me di cuenta que, por muy estancada que esté en mi vida, por muy cansada de todo que esté o precisamente por ello, tengo que empezar a liberarme aunque sea con nuevos proyectos como este, quiméricos, pero que den rienda suelta a esa imaginación que cada día intenta matar la rutina. Al menos debo avanzar en aquello que realmente me gusta.
Como sé que este post lo leerá esa amiga, le doy las gracias, por los ánimos, por la inspiración.
Desempolvando fantasmas
El fin de semana pasado, al hacer el cambio de armario me encontré con uno de esos recuerdos agridulces. Era un libro que no recordaba que tenía. Un libro de cocina, de recetas de todo tipo, sencillas y más elaboradas. Me pareció que, dado mis escasos conocimientos de cocina me podía ser infinitamente más útil en un estante más a mano que no en un altillo casi inaccesible. Así que lo deje sobre una silla y seguí ordenando el armario.
Al acabar, horas después, me fui a la cocina y me llené un vaso de cola light para recuperar fuerzas. Me dispuse a ojear el libro de cocina. Descubrí que había algunas páginas marcadas con un trozo de papel: cóctel de espárragos y pavo con calabacín. No recordaba haber hecho nunca aquellos platos. Tampoco recordaba haberlos comido. Seguí ojeando el libro y cada vez me convencía más que su sitio estaba en la estantería, bien a mano. Estaba a punto de cerrarlo cuando vi que en la primera página había una dedicatoria. No la recordaba así que la leí. Lo escribía quien me había regalado el libro: mi ex. Ese era el motivo por el que el libro y sus recetas estaban en un altillo y no en una estantería. Eran palabras que recordaba felices en aquel momento y paradójicamente amargas ahora, años después. Eran promesas y deseos extinguidos que me golpearon a traición desde un pasado demasiado lejano.
Cerré el libro y lo coloqué junto a otro de Ferran Adrià. Busqué un CD y lo puse. Empezó a sonar Lady in red, mientras me acababa mi vaso de cola light sentada en el sofá con los fantasmas del pasado volando entre nota y nota acabaditos de desempolvar.
2006/11/15
Uno de lecciones magistrales
Aquella combinación propuesta, más que atraerme me repelía. Es cierto que algunos de los elementos coincidirían en personas por las que alguna vez sentí atracción pero siempre combinado con otros aspectos que hacían volar por los aires el “com cal” dichoso. ingeniería y parapente, barrio acomodado y filosofía, trabajo de responsabilidad y familia desestructurada, jerseycito azul y ermitaño, etc, etc.
Curioso que en la definición no entrara el qué sentir, el qué ser, el qué hace única a esa persona.
Me pregunté si yo misma era una chica “com cal” dentro de esa definición. Me alegré de no serlo por no cumplir la mayoría de las premisas (bueno, lo del sueldazo no me habría importado cumplirlo).
De nuevo sonrisa ladeada. No dejaba de ser sorprendente que me intentara aleccionar alguien a quien nunca se le conoció pareja.
Dualidad
Este fin de semana me ha tocado hacer una de mis tareas favoritas: hacer el cambio de armario de temporada, esto es, guardar la ropa de verano y poner a mano la de invierno. A parte de obligarme a subir a una escalera más veces de las que el mi vértigo tolera, esta labor estacional me obliga a ordenar, otra de mis actividades favoritas, y decidir si debo desprenderme de alguna prenda. Dado que la toma de decisiones requiere todo un análisis (no por nada soy Libra hasta la médula) lo que debiera ser una tarea doméstica más se transforma en el peor de los trabajos.En una de esas inseguras subidas a la escalera cargada de cajas de zapatos, se precipitaron al suelo un par de ellas. Los dos pares que contenían se desparramaron por el suelo. Entre tanto agobio y el estruendo producido no pude más que ponerme a reír. Junto a un par de botas de montaña se encontraba una sandalia de pedrería mientras su par sobresalía de una de las cajas caídas. Me acordé de algo que leí sobre las mujeres libra que me hizo mucha gracia en su momento. Venía a decir que las libra podían pasar de un traje de noche a las botas de montaña sin despeinarse. En aquél momento me hizo gracia porque no me veía así, aunque no creo que haga falta que os lo diga ya que, quienes me conocéis sabéis perfectamente que tengo tanto de scout como de cantante de ópera, por poner un ejemplo. Pero mientras bajaba de la escalera aún riendo vi que las botas aún tenían un poco de barro rojizo de este verano en la suela. Era tierra birmana que se resistía a abandonar mis botas, restos de aquella tormenta que de golpe nos obligó a andar por el barro bajo impermeables y que nos caló igualmente hasta los huesos. Y al poner de nuevo en la caja la sandalia recordé una noche de ese mismo verano, de ese mismo viaje, en esas mismas latitudes, una cena en el Strand Hotel calzando esas sandalias mientras un músico tocaba la guitarra y la langosta termidor esperaba en el plato. Al final aquel libro de signos zodiacales iba a tener algo de razón y yo sin saberlo. Luego pensé en cómo de injusto era que en un mismo lugar convivieran la humildad que roza la pobreza peligrosamente y el lujo extremo y cómo yo misma podía tener la poca decencia de ver una parte y aceptar la otra. Aunque tal vez no la acepté tan “alegremente” puesto que aún hoy la tengo más que presente. Eso también es una característica de Libra. Alguien que conozco me dijo hace un par de días algo que sentí en carne propia este verano: “pasarlo mal me recuerda cuando vuelvo a mi día a día lo bien que estoy”. Aquella frase definió perfectamente lo que sentí cada día durante ese viaje.
Creo que el cambio de dirección de este post es un ejemplo más esa dualidad.
2006/11/10
Un regalito para el fin de semana
2006/11/08
Me gustaría contar una historia, tener una historia y compartirla. Me gustaría poder explicar cómo, cuándo y por qué, quién...Y sin embargo no puedo, no tengo qué contar. Al menos nada bueno. Y lo malo, para qué contarlo?
Será por eso que últimamente no escribo casi nada. Será por eso que interrogo a los que tienen una buena noticia que contar. Al menos parece que deja de llover, aunque sea para los otros.
Me siento en otro plano. No sé si es bueno o malo. Estoy como aletargada. Necesito un cambio pero no sé cuál. Me da pereza cambiar porque, cambiar hacia dónde?
Estoy debajo de esas nubes que no me dejan ver el sol. A ver si las puñeteras nubes se largan de una vez de encima de mi cabeza, al menos que se vaya una y vea un rayito de sol salvador.
2006/11/07
In fraganti a carbón
2006/10/25
El día de...
Apoyó las manos en el suelo pra incorporarse. Se clavó un cristal en la palma de la mano que empezó a sangrar. Ya depié, se dirigió a la ventana más cercana, la del comedor, para ver qué pasaba a fuera. No podía dar crédito a sus ojos. A escasos cien metros, justo detrás de la casa de sus vecinos, los Fonseca, las casas habían desaparecido bajo una especie de muro metálico inmenso del que no se veía fin. Salió a la calle. Desde fuera, la visión era inquietante. Frente a él se erigía aquel muro cuyo fin se perdía entre las nuves que se movían a gran velocidad, azotadas por un fuerte aire, proyectando sombras que se alternaban cn la luz cegadora del cielo de junio.
Miró a un lado y a otro. El muro se estendía metros y metros. No se veía a nadie. Llamó a la puerta de los Fonseca pero no hubo respuesta. Decidió aporrear la puerta y gritar. Nadie contestó. Miró por la ventana. En el interior divisó a Ginés tendido en el suelo, en una postura demasiado extraña como para estar vivo. No pudo contener la rabia, rompió la ventana, rastreó la casa al acecho de vida pero no encontró a nadie. Gritó. Salió a toda prisa y empezó a correr siguiendo el muro. Era como si hubieran construido en escasos segundos una muralla gigante alrededor de su pueblo. A su paso encontró a algún que otro vecino de los pocos que, como él vivían a las afueras del pueblo. Todos hacían lo mismo, deambulaban en busca de algún amigo, de algún superviviente en definitiva que hubiera superado aquello. El muro rodeaba el pueblo así como la central hidroeléctrica y parte de la carretera que lo unía con las otras poblaciones. Arturo tardó casi dos horas en rodear todo su perímetro. Parecía que tenía forma circular, como si fuera un gran proyectil. Al llegar de nuevo a su casa, seguido por algunos vecinos que, como sonámbulos, lo habían seguido, se subió al montículo de escombros en que se habían convertido las casas sobre las que se clavaba y tocó la superficie lisa de aquello. Era metálica, fría y maciza. Aquello no era un muro sino un inmenso cilindro metálico macizo que había sepultado a su pueblo, a sus amigos, a su mundo.
Y cayó al suelo. Se quedó allí tendido sobre los escombros viendo pasar las nuves azotadas por aquel viento uracanado que proyectaban sombras fantasmales sobre su rostro.
Despertó de su siesta con un sobresalto mientras por televisión daban el resumen de las notícias más destacadas de la jornada.
- La empresa eléctrica LCT ha adquirido cinco de las hidroeléctricas de HIDROLUZ situadas en la sierra entre las que destaca la más moderna de todas ellas, la de Valleaguas.
En la pantalla aparecía un mapa la región con cinco banderitas rojas ondeantes que marcaban cada una de las localizaciones de las hidroeléctricas. Una de ellas, la más grande sobre Valleaguas, su pueblo, que caía justo encima de su pueblo hasta llegar a la cerntral.
2006/10/10
Breve
- Cómo?
- En silencio.
- Cuándo?
- No lo sé. Sólo se fue.
- Cómo?
- Como se van, cuando se van.
- Qué te dijo?
- Nada.
- Qué no te dijo?
- No lo sé. No dijo lo que debería haber dicho.
- Y qué hiciste?
- Qué podía hacer?
- Y qué no hiciste?
- Perseguirlo
- Te arrepientes?
- No. De nada hubiera servido.
- Y que harás?
- Extrañarlo, luego, cerrar heridas y olvidar.
- Seguro?
- Se intentará.
- Puedo ayudarte?
- Sí.
- Cómo?
- Dejando que olvide.
2006/09/28
Imágenes que me hacen sentir

Hoy no tengo ganas de escribir, sólo me apetece recordar la sonrisa real. Así que aquí os dejo un par de fotos del pueblo de pescadores al que hacía referencia en un post anterior "Sonrisas al ponerse el sol". El niño que también salía en ese post es el que está en la primera foto, en primer plano, de espaldas, con un polo a rallas azules.2006/09/27
El día de la eriza en pie de guerra
Hoy una/as eriza/as ha:
Tergiversado mis palabras;
Mentido sobre mi;
Me ha “moqueado”
Me ha criticado
Me ha plagiado
Me ha mirado con odio
Hobbes decía que el hombre es un lobo para los otros hombres.
Para la mujer, las peores enemigas son las erizas en pie de guerra*
*eriza en pie de guerra: concepto original de Arturo Pérez-Reverte
2006/09/24
Declaración a punto de los treinta
2006/09/20
A la caza del restaurante
- Para reservas llame a partir de las 5. Gracias. Clic. Pi,pi,pi,pi...
-Hola, me gustaría reservar para este sábado...
-Sta complt. Clic. Pi,pi,pi,pi...
-¿?
-Hola somos un grupo y queria hacer una reserva para el sábado día...
-Los sábados hacemos dos turnos, uno a las 9 y otro a las 11
-Cómo iría a las 11?
-Cuántos?
- 20
-No aceptamos mas de 15 personas, lo siento. Clic. Pi,pi,pi,pi...
-Hola somos un grupo...
-Fumador o no fumador?
-Fumador...?
-Lo siento no reservamos para grupos fumadores. . Clic. Pi,pi,pi,pi...
-Buenas tardes, quería hacer una reserva para el sábado pero somos un grupo de más de 15, fumador. Hacéis turnos?
- Este sábado, perfecto. No no hacemos turnos, a qué hora prefiere? Si me da su mail le paso los menús.
-A como salen?
-60 euros aprox.
(Cloc!. Pi,pi,pi,pi,pi...)
-Hola, es posible reservar para un grupo?
-Depende
-¿? Un grupo...de...20...?
-Depende de cuando?
-El sabado...por...la...noche?
-A qué turno?
-Cuál tienes?
-Depende.
-¿?
-Fuman o no
-Depende...Digamos que no.
-Entonces a las 9.
-Y si fuman?
-A las 11 pero me queda poco sitio.
-OK volveré a llamar.
-Bien adiós. Clic. Pi,pi,pi,pi...
ANUNCIO: Se precisa restaurante para grupo de 20 y SI alguno fuma al menos si no consgo que deje de fumar en estos días y no NO queremos turno ni tampoco tener que vendernos los órganos para pagar la cena. Se recompensará cualquier pista cierta.
2006/09/15
De por que "la gata"
2006/09/11
Sonrisas al ponerse el sol
Añoro la sonrisa real
2006/09/02
Mingalabar!
Mingalabar!
Paso revista de los veintiún propósitos de las vacaciones:
- Desconectar del trabajo; Totalmente conseguido. Me da igual si llego y el edificio se ha quemado. sólo he pensado en el curro porque no quiero volver. No he mirado ni un solo día el mail del trabajo. Qué esplote la bandeja de entrada!
- Dejar los malos rollos a pie de pista; Síiii! lástima que me esperaran pacientemente en la puerta de El Prat y me saludaran con la mano nada más bajar del avión.
- Dormir o, mejor dicho, conseguir dormir más de cinco horas diarias; Totalmente. Cuando he dormido poco es porque tenía que madrugar para pillar algún avión matutino.
- No ver un excel, ni un access, ni un xml, ni nada que se le parezca hasta setiembre; Por no ver no he visto ni un word. Sólo he tocado un ordenador para postear.
- Estar sin móvil, sin covertura y chin ná, sin que me importe; Si, si, si. los días de viaje por fuerza y genial. Ahora poco lo uso. Vale, se me ha estropeado así que eso tambien ayuda.
- No tomar café; Bueno, sólo un par o así en tres semanas. No está mal, no? Lo doy por objetivo conseguido, no?
- Aprender de otras culturas; Muchísimo: de arte, de budismo, de etnias, de historia. Un choque a mi mente occidental-consumista. Es otro planeta.
- Disfrutar de los paisajes y hacer unas fotos increíbles; He visto cómo la naturaleza puede llegar a ser un auténtico espectáculo, paraísos de playas blancas y cocoteros y ríos ,lagos, plantas, mariposas gigantescos. Las fotos, bueno, no están mal pero no le hacen justícia al país. Es demasiado bonito para ser plasmado en una foto.
- Probar comidas exóticas; también: arroz pegajoso, plátanos rojos, gamba seca, orujo de palmera, langosta termidor... Me he dado cuenta, al probar alimentos naturales de lo malo/artificial que es lo que comemos aquí.
- Padecer el síndrome de Stendhal y llorar ante la contemplación de la belleza; Casi lloré al contemplar Bagan por última vez y la sonrisa de algún niño consiguió que me tuviera que aguantar las lágrimas.
- Sentirme viva; Me he sentido afortunada, viva y feliz.
- Conocer gente interesante; Lo que más. El país de "la sonrisa real" me ha llegado al alma, especialmente el guía, un tío increíble del que he aprendido muchísimo. (quien haga algún comentario malicioso pilla).
- Escribir algo, aunque sea poco, sin que sea fruto de la rutina y los malos rollos; Escribía a diario en el moleskine que me regaló una amiga. A veces tenía tanto que escribir q se me agolpaba en la cabeza y salía como salía. Tengo que ordenarme las ideas y escribirlo más ordenado.
- Decidirme por un libro y conseguir acabarlo en menos de tres semanas; Me llevé dos: La Dalia negra que no hay manera que lo acabe y El retorno del profesor de baile de Mankell. No acabé ninguno de los dos pero supe por qué era tan importante la decisión de llevarme un libro u otro.
- No pillar una gastrointeritis; Todo correcto. Me fui con el estómago algo tocado por el estrés y he vuelto igual.
- Librarme de las picaduras de mosquitos, especialmente los que transmiten la malaria; El repelente antimosquitos, las mosquiteras, tiras, etc funcionaron. Me picaron más mosquittos el otro día cenando en la playa de Barcelona que en todo el viaje.
- No encontrarme mal por tomarme Malerone; No he notado ninguno de sus supuestos efectos. Valió la pena gastarse la pasta que costaron.
- Ponerme morena.; Algo de color tengo, pero no mucho...snif, snif.
- Ponerme muy morena; No mucho, vale?
- Ponerme muy, muy, muy morena; Que no! Aún puedo tomar el sol mañana, je,je.
- Perder ese kilo que se ha instalado en mi trasero. Definitivamente sigue ahí. Tendré que tomármelo como una consecuencia de los treinta tacos que están a punto de caer. Así seré una massissa. (risas enlatadas de fondo).
Como veis he cumplido casi todo lo propuesto, al menos lo más importante.
Añadiría también que he aprendido a tomarme la vida de otra manera, que me he sentido afortunada al ver las condiciones en que viven en otras partes del mundo. También me he dado cuenta que estamos de espaldas al mundo, que solo vemos ese micro-espacio llamado desarrollo y lo demás ni lo conocemos. Por último, me ha entristécido al ver que nosotros, los supuestamente "desarrollados" o de "primer mundo" hemos perdido la "humanidad" y que hemos destrozado parte del planeta. Porque he visto personas que te sonrén sin conocerte y que te invitan a sucasa sin tener nada, que te ayudan, que te miran y que tienen en sus ojos una felicidad que nunca habá visto. Y también he podido contemplar una naturaleza casi sin contaminar y me he sentido fatal porque nos la estamos cargando porque los que viven allí la respetan mucho más, la cuidan mucho más que los que sólo la explotamos. Por último me he dado cuenta de cómo las comodidades y automatismos han conseguido que perdamos la capacidad de supervivencia.
Supongo que publicaré alguna cosa de las escritas en Myanmar más adelante.






