Me reconozco una Oscar-fanática desde mi mas tierna infancia. Desde pequeña me fascinó el momento glamouroso de la alfombra roja, el show impresionante, los ganadores y las ganadoras llorando. No es la primera vez que trasnocho por ver la ceremonia o parte de ella. Qué le voy a hacer, este es mi pecadillo.
Este año, además de los alicientes de otros años, había un motivo por el que no me quería perder la ceremonia: Hugh Jackman iba a ser el maestro de ceremonias.
Desde que tuve la oportunidad de verlo actuando en "The boy from Oz" en Nueva York mi vida no ha sido la misma. Desde entonces he sido consciente que muchos de los actores que vemos en pantalla están desaprovechados, encasillados en un papel, cuando pueden dar muchísimo más.
Así que he navegado por internet hasta encontrar una web en la que se ofreciera la retransmisión en abierto.
Por fin llegó el momento: allí estaba, imponente (si, suspiré, qué pasa). Entonces empezó a hablar, a bailar y a cantar. Magnífico.
He de reconocer que se me puso la piel de gallina y los ojos se me pusieron vidriosos.
Recordé la emoción de aquella noche en un teatro de Broadway, en que miraba embobada, sin creerme lo que veía.
No me había recuperado del impactante número inicial y me he encontrado con las nominaciones a mejor actriz y de pronto, Penélope!
Me ha pillado sensible y por sorpresa así que he pegado un grito y me han saltado las lágrimas.
No tengo claro el por qué me emocioné, si porque era Pe, porque era Vicky, Christina, Barcelona, por las palabras en español, pero lo cierto es que se me han escapado más de una y de dos lágrimas.
Ahora, tras recuperar la compostura que se puede tener casi a las cuatro de la mañana, me dispongo aseguir mirando la gala, al menos un rato más.
A ver qué más nos depara esta 81 edición.
2009/02/23
2009/02/19
La planta empática
He ido a regar las plantas hoy, que ya tocaba. Cuál ha sido mi sorpresa al ver que mi pequeño rosal, al que he conseguido salvar de los fríos del invierno, estaba mustio. Hasta ahora seguía verde, con las hojas fuertes, verdes, orgullosas, pero hoy estaba sin fuerza,sin vida, con las hojas caídas. No le faltaba agua ni parecía sobrarle, simplemente estaba "chof".
Entonces he recordado que, cuando mis padres estaban de vacaciones, por mucho que cuidara las plantas, estaban más tristes. Recuerdo una especialmente, de hojas grandes que cuando no estaba mi madre estaba como alicaída y que, a su vuelta, se ponía toda tiesa y orgullosa.
Así que he decidido que tengo un rosal empático que al verme triste ha decidido que me iba a hacer compañía. ¿Debería regarlo con tila o con tequila como hago conmigo misma cuando, como últimamente, me siento algo triste? ¿O tal vez debería trocear chocolate y mezclarlo con la tierra?
Lo he puesto en un lugar más soleado, con el potus que está estupendamente (es un insensible) a ver si lo anima un poco.
2009/02/16
2009/02/08
Los servicios "listillos"
Hace ya bastante escribí una situación bastante penosa intentando ir al servicio en unas oficinas ubicadas en un edificio supuestamente inteligente.
El otro día me acordé de ese post.
La situación fue la siguiente:
Fui a comer a un restaurante. Estaban ocupados el servicio de señoras y el de caballeros pero no el reservado a personas con movilidad reducida. Así que entré en él. Como todos los servicios de este tipo, estaba mil veces más limpio, había papel y era mucho más amplio. No soy una experta pero reconozco haberme colado en alguno (vacío, eh) para evitar la famosa cola del servicio de chicas.
Encendí la luz que estaba junto a la puerta y cerré con pestillo. La luz era una de éstas que se apagan al rato. Me disponía a utilizar el servicio y se apagó la luz. Qué rápido! - pensé.
Volví sobre mis pasos y encendí de nuevo. A medio uso, se apagó la luz de nuevo. Me quedé a oscuras y vi brillar el interruptor de la luz a dos metros de mí. Era imposible alcanzarlo. Así que me vi obligada a tantear la pared en busca del rollo de papel y de mi ropa interior.
Finalmente encendí la luz. Me estaba lavando las manos y se volvió a apagar la luz. Definitivamente aquel temporizador era demasiado veloz para mí. Así que decidí cronometrarlo. Encendí la luz de nuevo y empecé a contar: uno, dos, tres, cuatro,...y al 27, paf! se apagó la luz. Así que debía apagarse más o menos a los 30 segundos.
Siguiendo con mi sed de conocimiento, salí del servicio. Esta vez el de señoras estaba libre. La luz estaba apagada. Entré, cerré la puerta con pestillo y encendí la luz. Empecé contar y al 29, paff! Así que decidí que en ambos casos debían ser 30 segundos. Eso sí, al ser más reducido el espacio, sentado se podía alcanzar el interruptor.
Me gustaría decirles a los interioristas o a los instaladores que:
- 30 segundos para hacer las necesidades y lavarse las manos es un tiempo insuficiente, ya sea una persona con problemas de movilidad o no.
- Tener que encender la luz en según que momentos fastidia mucho.
- En el caso de las personas con movilidad reducida, 30 segundos no dan ni para llegar al retrete, con perdón, con lo que 30 segundos de luz son una solemne putada.
- Si se tienen dificultades para moverse y apagan la luz y no se puede alcanzar el interruptor, es una solemne putada.
- Si se opta por un servicio así, deberían avisar a quien entre en el servicio adaptado que necesitará un "asistente-enciende-luz" y que mejor que no entre solo.
A ver con qué me sorprende el próximo servicio inteligente.
El otro día me acordé de ese post.
La situación fue la siguiente:
Fui a comer a un restaurante. Estaban ocupados el servicio de señoras y el de caballeros pero no el reservado a personas con movilidad reducida. Así que entré en él. Como todos los servicios de este tipo, estaba mil veces más limpio, había papel y era mucho más amplio. No soy una experta pero reconozco haberme colado en alguno (vacío, eh) para evitar la famosa cola del servicio de chicas.
Encendí la luz que estaba junto a la puerta y cerré con pestillo. La luz era una de éstas que se apagan al rato. Me disponía a utilizar el servicio y se apagó la luz. Qué rápido! - pensé.
Volví sobre mis pasos y encendí de nuevo. A medio uso, se apagó la luz de nuevo. Me quedé a oscuras y vi brillar el interruptor de la luz a dos metros de mí. Era imposible alcanzarlo. Así que me vi obligada a tantear la pared en busca del rollo de papel y de mi ropa interior.
Finalmente encendí la luz. Me estaba lavando las manos y se volvió a apagar la luz. Definitivamente aquel temporizador era demasiado veloz para mí. Así que decidí cronometrarlo. Encendí la luz de nuevo y empecé a contar: uno, dos, tres, cuatro,...y al 27, paf! se apagó la luz. Así que debía apagarse más o menos a los 30 segundos.
Siguiendo con mi sed de conocimiento, salí del servicio. Esta vez el de señoras estaba libre. La luz estaba apagada. Entré, cerré la puerta con pestillo y encendí la luz. Empecé contar y al 29, paff! Así que decidí que en ambos casos debían ser 30 segundos. Eso sí, al ser más reducido el espacio, sentado se podía alcanzar el interruptor.
Me gustaría decirles a los interioristas o a los instaladores que:
- 30 segundos para hacer las necesidades y lavarse las manos es un tiempo insuficiente, ya sea una persona con problemas de movilidad o no.
- Tener que encender la luz en según que momentos fastidia mucho.
- En el caso de las personas con movilidad reducida, 30 segundos no dan ni para llegar al retrete, con perdón, con lo que 30 segundos de luz son una solemne putada.
- Si se tienen dificultades para moverse y apagan la luz y no se puede alcanzar el interruptor, es una solemne putada.
- Si se opta por un servicio así, deberían avisar a quien entre en el servicio adaptado que necesitará un "asistente-enciende-luz" y que mejor que no entre solo.
A ver con qué me sorprende el próximo servicio inteligente.
2009/02/04
Inestabilidades hormonales
Hace unos días escribí un post que, por azar o porque no debía publicarlo, se borró.
No voy a volverlo a escribir, ni siquiera voy a intentarlo. Lo cierto es que sólo podía escribirlo entonces, bajo los efectos de la inestabilidad hormonal.
Lo que sí voy a dejar son los links que queria haber dejado entonces, no sé si interesarán o no, pero, al menos, consuelan y dan algún buen consejo.
http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=1619
http://www.cun.es/areadesalud/tu-salud/cuidados-en-casa/sindrome-premenstrual/
http://mujer.terra.es/common/imprimir/portada.cfm?id=MU29513
Me alegra soberanamente comprobar que mis lágrimas por Nadal y Federer llorosos o por ningún motivo son fruto de una alteración hormonal y no de un golpe en mis platillos de libra.
No voy a volverlo a escribir, ni siquiera voy a intentarlo. Lo cierto es que sólo podía escribirlo entonces, bajo los efectos de la inestabilidad hormonal.
Lo que sí voy a dejar son los links que queria haber dejado entonces, no sé si interesarán o no, pero, al menos, consuelan y dan algún buen consejo.
http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=1619
http://www.cun.es/areadesalud/tu-salud/cuidados-en-casa/sindrome-premenstrual/
http://mujer.terra.es/common/imprimir/portada.cfm?id=MU29513
Me alegra soberanamente comprobar que mis lágrimas por Nadal y Federer llorosos o por ningún motivo son fruto de una alteración hormonal y no de un golpe en mis platillos de libra.
2009/02/02
El fantasma del Titanic
Hay películas, historias, libros que marcaron mi infancia: Cuando ruge la marabunta, Los Hermanos Karamazov, La historia de las pirámides, Drácula, El coloso en llamas, etc, etc. Entre ellas también está la historia del Titanic. Recuerdo haber visto la película, la antigua, cuando era bastante pequeña y haber llorado porque me dio una pena horrible que, con ojos de niña, se hizo insufrible. Desde entonces, la historia me fascinó. Recuerdo que, por esas épocas hubo varias expediciones y se habían recuperado algunos objetos del barco.
Ya más crecidita, quizás con doce o trece años vi otra película en la que reflotaban el Titanic. Me encantó. La posibilidad de recuperar el barco me parecía un sueño. De hecho es imposible, pero es lo que tiene el cine, que todo puede ser.
En cambio la mítica protagonizada por Leo y Kate no la fui a ver al cine, cosa rara quizás, pero el aire pastelón desvirtuaba la tragedia que recordaba haber visto en la infancia. Eso sí, un tiempo después la vi y lloré como una magdalena.
Aún así, el fantasma del Titanic se quedó en algún rincón de mi memoria.
Este fin de semana fui a ver la exposición de objetos del Titanic. Quizás porque me había creado unas expectativas muy altas, me decepcionó un poco, o un mucho.
Me sorprendió encontrarme con la lista de pasajeros indicando la clase y si sobrevivieron o no. De pronto me pareció macabro, igual que la exposición en si: me sentí rodeada de objetos de personas que murieron, de restos de un barco hundido, como si fueran trozos de un cadáver.
Navegando un poco, eso sí, por internet, me he encontrado con la lista de pasajeros, con fotos, una web completa del buque, otra de enigmas ya que parece que el accidente lo predijo un escritor (vaya, la típica conspiración que siempre hay detrás de lo que sea), la única superviviente que aún sigue con vida, Millvina Dean y, por supuesto, todos los youtubes habidos y por haber de la versión de James Cameron, incluída la canción de Celinne.
De las curiosidades que más me han sorprendido de la red: La señal de socorro S.O.S la estrenó el Titanic, por primera y última vez. Desconocía su significado, ahora ya lo sé: Save Our Souls.
http://www.tudiscovery.com/titanic/index.shtml
http://www.titanic.com/
Va, y también pongo la cancioncilla:
2009/01/29
Con la sonrisa pintá
Me dirigía hacia la máquina de café, algo distraída, pensando en no sé qué, o tal vez en nada, sin ver a nadie, ý mientras oía como se cerraba la puerta tras de mi, la secretaria, de Sevilla, para más señas, de la planta me ha dicho:
"Shica lleva la sonrisa pintá en la cara!"
Me he detenido un minuto y he sonreído, esta vez conscientemente. Luego, he seguido mi camino hacia el "extra-dulce-café-exprés" que me tenía que salvar de la somnolencia.
Me ha hecho gracia la manera en cómo me lo ha dicho, con ese salero que solamente nace en el sur.
Al pasar por una de las paredes de cristal, he mirado mi reflejo. Tenía razón, una sonrisa se dibujaba en boca, en mis ojos, en todo el rostro.
2009/01/28
Cuando 1+i se elevó a la cuarta
¿Cuántas veces me han dicho que soy complicada? ¿Cuántos "eres compleja" me he tenido que aguantar?
Quizás por eso he escrito al respecto. Así que buscando he encontrado unos de esos posts 1+i
Me ha gustado la última frase, ésa en la que me elevaba al cuadrado. Es curioso porque elevar al cuadrado a+bi no implica necesariamente que el resultado sea positivo. De hecho podría ser negativísimo si la parte imaginaria fuera muy grande.
Así que durante bastante tiempo he estado elevandome al cuadrado sin caer que eso no era bueno porque, con lo en las nubes que estoy, esa parte imaginaria es enooooorme. Supongo que así me iba y todo el mundo me decía que eso, que era compleja, qué le iba a hacer...
Y un día llegó 1+j* y me hizo caer en el error: para que 1+i sea positivo esa parte de i ha de ser menor o, "para asegurarnos", elevarse a la cuarta.
Así de simple, fíjate tú, de golpe me sentía más positiva que un número natural egocéntrico, zum-zum, zum-zum.
Pues eso aquí me teneis (a+bi)^4, incluso, algunos días como hoy, (a+bi)^8, ala, de sobrada, aunque algunos dás se me escape un "al cuadrado" y me de por seguir la dieta de los 500gr de M&Ms.
Quizás por eso he escrito al respecto. Así que buscando he encontrado unos de esos posts 1+i
Me ha gustado la última frase, ésa en la que me elevaba al cuadrado. Es curioso porque elevar al cuadrado a+bi no implica necesariamente que el resultado sea positivo. De hecho podría ser negativísimo si la parte imaginaria fuera muy grande.
Así que durante bastante tiempo he estado elevandome al cuadrado sin caer que eso no era bueno porque, con lo en las nubes que estoy, esa parte imaginaria es enooooorme. Supongo que así me iba y todo el mundo me decía que eso, que era compleja, qué le iba a hacer...
Y un día llegó 1+j* y me hizo caer en el error: para que 1+i sea positivo esa parte de i ha de ser menor o, "para asegurarnos", elevarse a la cuarta.
Así de simple, fíjate tú, de golpe me sentía más positiva que un número natural egocéntrico, zum-zum, zum-zum.
Pues eso aquí me teneis (a+bi)^4, incluso, algunos días como hoy, (a+bi)^8, ala, de sobrada, aunque algunos dás se me escape un "al cuadrado" y me de por seguir la dieta de los 500gr de M&Ms.
2009/01/21
Sueño
A veces me levanto y me siento extraña. No recuerdo qué he soñado pero me ha dejado un mensaje en el subconsciente, algo que, sin saber qué, ha dejado huella y condiciona mi humor ese día.
Otras pero, un sueño es especialmente vivo, especialmente real, generalmente relacionado con alguna situación impactante o con algún cambio vital en la vida. Ésos sí se los recuerdo, ésos, a veces, incluso los apunto y ésos, muchas veces, se acaban cumpliendo o relacionando con una realidad futura. La carilla que se me queda cuando alguna de esas situaciones sucede, cuando digo un ep! esto ya lo he vivido. Un déjà vu? Es posible. Ahora que vuelve a estar de moda el tema y que se le está dando otro enfoque a este supuesto error de la secuencia percepción-memoria podría ser la explicación aunque...¿cómo explicar que se ha apuntado algo y al cabo del tiempo, suceda? ¿Condicionantes tal vez que llevan a que se produzca el hecho?
¿Y qué decir de los sueños surrealistas, de aquellos en que las situaciones son absurdas, en las que mezclamos a personas conocidas con desconocidos o famosos, aquéllas en que parece todo normal hasta que todo es imposiblemente absurdo? Esos son los mejores, los que a veces generan angustia o que luego, al recordarlos hacen reír.
Estos días he experimentado sueños de los tres tipos así que os dejo algunos enlaces del déjà vu, porque la interpretación de los sueños se la dejo a mi adorado Freud.
Que sueñen ustedes bien.
Déjà vu en laboratorio
Déjà vu,¿lo he vivido?, ¿lo he soñado?...
Otras pero, un sueño es especialmente vivo, especialmente real, generalmente relacionado con alguna situación impactante o con algún cambio vital en la vida. Ésos sí se los recuerdo, ésos, a veces, incluso los apunto y ésos, muchas veces, se acaban cumpliendo o relacionando con una realidad futura. La carilla que se me queda cuando alguna de esas situaciones sucede, cuando digo un ep! esto ya lo he vivido. Un déjà vu? Es posible. Ahora que vuelve a estar de moda el tema y que se le está dando otro enfoque a este supuesto error de la secuencia percepción-memoria podría ser la explicación aunque...¿cómo explicar que se ha apuntado algo y al cabo del tiempo, suceda? ¿Condicionantes tal vez que llevan a que se produzca el hecho?
¿Y qué decir de los sueños surrealistas, de aquellos en que las situaciones son absurdas, en las que mezclamos a personas conocidas con desconocidos o famosos, aquéllas en que parece todo normal hasta que todo es imposiblemente absurdo? Esos son los mejores, los que a veces generan angustia o que luego, al recordarlos hacen reír.
Estos días he experimentado sueños de los tres tipos así que os dejo algunos enlaces del déjà vu, porque la interpretación de los sueños se la dejo a mi adorado Freud.
Que sueñen ustedes bien.
Déjà vu en laboratorio
Déjà vu,¿lo he vivido?, ¿lo he soñado?...
2009/01/19
Al compás
Le cogió la mano fuerte y la miró un momento, antes de desviar la vista hacia la ventana. Tras el cristal, la ciudad se escapaba, se diluía, mientras dentro del taxi sólo se oía el rumor de la radio.
Empezó a apretarle la mano de forma intermitente, acompasada, como el latido del corazón. Se miraron y no hicieron falta más palabras. Su corazón iba al ritmo de aquel compás, latiendo con fuerza, como hacía mucho tiempo que no hacía, como pensaba que nunca más iba a volver a latir.
Mientras, el locutor comentaba la victoria del FC Barcelona y el taxi se paraba frente a la terminal del aeropuerto.
Empezó a apretarle la mano de forma intermitente, acompasada, como el latido del corazón. Se miraron y no hicieron falta más palabras. Su corazón iba al ritmo de aquel compás, latiendo con fuerza, como hacía mucho tiempo que no hacía, como pensaba que nunca más iba a volver a latir.
Mientras, el locutor comentaba la victoria del FC Barcelona y el taxi se paraba frente a la terminal del aeropuerto.
2009/01/13
La niña del vestido amarillo
Aquel día decidió que iba a acompañarme, iba a ser su dubab por un día.
Se acercó a mí, con sigilo y algo de recelo. Primero me tocó el brazo y se alejó. Me giré y no vi a nadie. Al poco noté una leve presión en el brazo. Esta vez, al girarme me encontré con los enormes ojos negros de una niña que me miraban con algo de temor y mucha curiosidad. Debía tener cuatro años o tal vez menos. Le sonreí y le dije hola. No me contestó, ni me sonrió. Sólo seguía mirándome con su carilla asustada mientras se metía una mano en la boca.
Al poco se acercó más a mi. Volví a sonreirle pero siguió sin responder ni con un leve gesto. Me levanté y me siguió. Se paró junto a mi y me agarró de la pierna. No me decía nada, sólo estaba allí, mirándome, escuchando cómo hablaba en una lengua que ella no comprendía.
Intenté averiguar su nombre pero a cualquier pregunta, en cualquier idioma, incluso el suyo, simplemente no respondía. Tampoco conseguí que nadie me dijera su nombre. Así que la niña sin nombre que había decidido acompañarme y yo nos pasamos el día juntas, sin cruzar palabra, al menos por su parte, sólo algún juego de manos y algún dibujo en la arena del suelo.
Pasaron las horas y mi silenciosa amiga seguía conmigo. Estábamos sentadas en un banco junto a otros niños. Entonces, se recostó sobre mi. Le pasé un brazo sobre los hombros y se acurrucó sobre mi pecho. Era la mayor comunicación que había conseguido mantener con ella. Me emocionó sentirla tan cerca y a la vez tan lejos. Simplemente, quería protegerla. No sé cuánto rato pasamos así, sólo sé que en un momento se levantó y se fue. No volví a verla. Se fue como había llegado, sin presentarse, sin despedirse. Sólo sé que se llevó un pedacito de mi corazón en uno de los bolsillos de su vestido amarillo.
Se acercó a mí, con sigilo y algo de recelo. Primero me tocó el brazo y se alejó. Me giré y no vi a nadie. Al poco noté una leve presión en el brazo. Esta vez, al girarme me encontré con los enormes ojos negros de una niña que me miraban con algo de temor y mucha curiosidad. Debía tener cuatro años o tal vez menos. Le sonreí y le dije hola. No me contestó, ni me sonrió. Sólo seguía mirándome con su carilla asustada mientras se metía una mano en la boca.
Al poco se acercó más a mi. Volví a sonreirle pero siguió sin responder ni con un leve gesto. Me levanté y me siguió. Se paró junto a mi y me agarró de la pierna. No me decía nada, sólo estaba allí, mirándome, escuchando cómo hablaba en una lengua que ella no comprendía.
Intenté averiguar su nombre pero a cualquier pregunta, en cualquier idioma, incluso el suyo, simplemente no respondía. Tampoco conseguí que nadie me dijera su nombre. Así que la niña sin nombre que había decidido acompañarme y yo nos pasamos el día juntas, sin cruzar palabra, al menos por su parte, sólo algún juego de manos y algún dibujo en la arena del suelo.
Pasaron las horas y mi silenciosa amiga seguía conmigo. Estábamos sentadas en un banco junto a otros niños. Entonces, se recostó sobre mi. Le pasé un brazo sobre los hombros y se acurrucó sobre mi pecho. Era la mayor comunicación que había conseguido mantener con ella. Me emocionó sentirla tan cerca y a la vez tan lejos. Simplemente, quería protegerla. No sé cuánto rato pasamos así, sólo sé que en un momento se levantó y se fue. No volví a verla. Se fue como había llegado, sin presentarse, sin despedirse. Sólo sé que se llevó un pedacito de mi corazón en uno de los bolsillos de su vestido amarillo.
2009/01/12
Hasta donde te dejes llevar
Hay notas que transportan, que llevan a donde quieren, sin dejar elegir. Hay notas que se sienten, que se respiran. Esta es una de esas melodías: Nature boy.
La versión de David Bowie para Moulin Rouge es genial pero, si me he de quedar con una, me quedo con esta de Jim Caviezel, aix. Cuando lo veo en esta película con J. Lo me preguntó por qué ha de ser tan ultracatólico...aix.
Os dejo estas notas para que os transporten, como a mi, hasta donde os dejéis llevar.
La versión de David Bowie para Moulin Rouge es genial pero, si me he de quedar con una, me quedo con esta de Jim Caviezel, aix. Cuando lo veo en esta película con J. Lo me preguntó por qué ha de ser tan ultracatólico...aix.
Os dejo estas notas para que os transporten, como a mi, hasta donde os dejéis llevar.
2009/01/10
El miedo es para los valientes
"Aquel que no es capaz de sentir miedo es el temerario, el que, aún siendo consciente del peligro y sintiendo miedo, se enfrenta, es el valiente".
"Vivir con miedo es como vivir a medias"
¿Qué pasa cuando acaba el sueño, cuando se vuelve a la realidad, cuando se deja el País de Nunca Jamás?
¿Qué pasa cuando se vuelve a la rutina, cuando se dejan los momentos extraordinarios atrás?
¿Qué pasa cuando no se sabe que pasará, cuando todo se vuelve una incógnita?
¿Qué pasa cuando no sabes si el camino tras la curva es llano o n precipicio?
¿Qué pasa cuando nos invade la incertidumbre, cuando atacan los "y si"?
Miedo, simplemente eso, miedo.
"Vivir con miedo es como vivir a medias"
¿Qué pasa cuando acaba el sueño, cuando se vuelve a la realidad, cuando se deja el País de Nunca Jamás?
¿Qué pasa cuando se vuelve a la rutina, cuando se dejan los momentos extraordinarios atrás?
¿Qué pasa cuando no se sabe que pasará, cuando todo se vuelve una incógnita?
¿Qué pasa cuando no sabes si el camino tras la curva es llano o n precipicio?
¿Qué pasa cuando nos invade la incertidumbre, cuando atacan los "y si"?
Miedo, simplemente eso, miedo.
2009/01/09
Otra de esas escenas
No recuerdo en qué ciudad del norte de África ocurría esta escena pero los colores cálidos, la mosquitera y la música húngara (y Ralph) de fondo la transforman en la escena perfecta para protagonista. Casi se puede oler el aroma a especies y se intuye la llamada a oración, no creeis?
2009/01/07
Yo tenía una boda en África
Yo tenía una boda en Africa...Así empezaría la crónica de mi viaje a Senegal, plagiando vilmente ese principio de Memorias de Africa que tanto me gustó, con aquella magnífica banda sonora y a Robert y Meryl increíbles.
Yo tenía una boda en Africa y descubrí un continente, descubrí paisajes que sólo había visto en una pantalla, descubrí una cultura nueva, gentes distintas, niños que me robaron el corazón, actividades que me hicieron derrochar adrenalina y personas que siempre llevaré conmigo, bien pegaditos al corazón.
Volví a ser yo, lejos de la oficina, del traje de "gata trabajadora", del qué dirán, de todos, de todo. Gata en estado natural. De nuevo he vuelto a ser feliz contemplando la sonrisa de un niño o una puesta de sol. Por qué será que me tengo que ir bien lejos de vez en cuando para recordarme lo que es verdaderamente importante?
Yo tenía una boda en Africa, yo tenía una boda en Africa, en una aldea cerca de Mbour...
Yo tenía una boda en Africa y descubrí un continente, descubrí paisajes que sólo había visto en una pantalla, descubrí una cultura nueva, gentes distintas, niños que me robaron el corazón, actividades que me hicieron derrochar adrenalina y personas que siempre llevaré conmigo, bien pegaditos al corazón.
Volví a ser yo, lejos de la oficina, del traje de "gata trabajadora", del qué dirán, de todos, de todo. Gata en estado natural. De nuevo he vuelto a ser feliz contemplando la sonrisa de un niño o una puesta de sol. Por qué será que me tengo que ir bien lejos de vez en cuando para recordarme lo que es verdaderamente importante?
Yo tenía una boda en Africa, yo tenía una boda en Africa, en una aldea cerca de Mbour...
2008/12/25
Feliz Navidad, de vuelta, como eel turrón
He hecho muchas veces ya el viaje de Madrid a Barcelona pero esta vez era distinto. Esta vez me sentía en un anuncio de turrón, creo que como casi todos los que estábamos en el tren, como casi todos los que carreteábamos maletas y bolsas por la estación de Atocha.
Estaba en mi asiento, quedaba menos de una hora para llegar, ya había cenado y ya había acabado la película. Quería llegar ya. Sabía que mis padres estarían allí. Estaba muy nerviosa, aturdida incluso, tal vez por el vino de la cena, o que era casi media noche de un día muy largo, no lo sé. Volvía a casa, porque siempre será casa, creo que eso era suficiente motivo.
Al salir me encontré con una gratísima sorpresa: además de mis papis me esperaba una amiga, una muy buena amiga. Me costó reaccionar, de hecho creo que no reaccioné casi. Me encantan las sorpresas y ver a una de mis mejores amigas y a mis papis, incondicionales, tiernos, fue el mejor de los regalos para quien, aún estando bien en otra ciudad, se siente emigrante.
Hoy me espera un gran día. De nuevo estoy nerviosa. Hoy es la primera Navidad tras sirme de casa, tras casi dos meses sin estar con la familia al completo. Y los niños, ay...Me muro por verlos, por abrazarlos y que me digan ese "Hola Ñaaaaaaaaa!!!!!" que tanto me gusta.
Y luego más amigos, más sensaciones. Es un grandísimo día de emociones, de regalos de verdad y no los que traen los Reyes: sonrisas, abrazos, conversaciones y amor, mucho amor.
Hoy es un día feliz así que quiero compartir esa felicidad con vosotros: FELIZ NAVIDAD bloggers.
Estaba en mi asiento, quedaba menos de una hora para llegar, ya había cenado y ya había acabado la película. Quería llegar ya. Sabía que mis padres estarían allí. Estaba muy nerviosa, aturdida incluso, tal vez por el vino de la cena, o que era casi media noche de un día muy largo, no lo sé. Volvía a casa, porque siempre será casa, creo que eso era suficiente motivo.
Al salir me encontré con una gratísima sorpresa: además de mis papis me esperaba una amiga, una muy buena amiga. Me costó reaccionar, de hecho creo que no reaccioné casi. Me encantan las sorpresas y ver a una de mis mejores amigas y a mis papis, incondicionales, tiernos, fue el mejor de los regalos para quien, aún estando bien en otra ciudad, se siente emigrante.
Hoy me espera un gran día. De nuevo estoy nerviosa. Hoy es la primera Navidad tras sirme de casa, tras casi dos meses sin estar con la familia al completo. Y los niños, ay...Me muro por verlos, por abrazarlos y que me digan ese "Hola Ñaaaaaaaaa!!!!!" que tanto me gusta.
Y luego más amigos, más sensaciones. Es un grandísimo día de emociones, de regalos de verdad y no los que traen los Reyes: sonrisas, abrazos, conversaciones y amor, mucho amor.
Hoy es un día feliz así que quiero compartir esa felicidad con vosotros: FELIZ NAVIDAD bloggers.
2008/12/17
En busca de los zapatos de fiesta de invierno
De vez en cuando me encuentro ante un problema consumista superficial, por llamarlo de alguna manera, que acaba inspirando los posts más superficiales de este blog. Recuerdo uno en que iba a la caza de un bolso de charol negro o la búsqueda de un traje o...
Ayer tocó: En busca de los zapatos de fiesta de invierno.
Ayer tocó: En busca de los zapatos de fiesta de invierno.
Situación: Esta noche tengo que ir al cocktail de Navidad de empresa.
Problema: Me hacen falta unos zapatos de fiesta de invierno, preferiblemente negros.
El proceso de búsqueda: Recorrer todas las zapaterías, grandes almacenes, tiendas de ropa de la ciudad en dos tardes.
Algunas anécdotas de la búsqueda:
Anécdota 1: Hay que especificar.
Gata: Hola, tendrías algún modelo parecido a este pero de invierno?
Dependienta teenager: Estos son de invierno.
Gata: Ah pues...tendrías algún modelo parecido a este pero con la parte delantera del zapato cubierta?
Dependienta teenager: Es que esta temporada se llevan los zapatos de fiesta descubiertos.
Gata (pensando quién es el sádico que ha decidido que los zapatos de fiesta-noche de invierno han de ser sandalias con todo el pie al aire): Bueno....tendrías algún modelo parecido a este pero con la parte delantera del zapato cubierta de otra temporada?
Dependienta teenager: depende del color que quieras puedo mirar a ver qué queda.
Gata (sonriendo y planteándose si es un amstrad en vez de una persona o si la pobre chica no da más de si o si quiere que le acabe incrustando el zapato en un ojo): Tendrías algún modelo parecido a este pero con la parte delantera del zapato cubierta de otra temporada en negro del 38-39, con un tacón no superior a los 10 cm, a ser posible atados al tobillo, sin pedrería, de tacón fino?
Dependienta teenager: Uy no, negro no tengo nada. Pensaba que buscabas de otros colores.
Gata mira el zapato negro que tiene en la mano, se mira a si misma vestida de negro y se plantea qué le hizo pensar a la dependienta que quería unos zapatos, no sé, amarillos. ¿debía pensar que faltaba color en mi vida?
Anécdota 2: El zanco
Gata ve unos zapatos preciosos, negros, de puntera casi cubierta en su totalidad, atados al tobillo. Entra, pide su número y se los prueba. Son preciosos y se ajustan perfectamente a su pie.
Se levanta del banco. Entonces se da cuenta que no puede moverse. Intenta dar un paso, pero le da miedo. Finalmente, se arma de valor y camina, con pasitos de geisha, hasta el espejo.
Se ve en el espejo. Son preciosos y le quedan estupendamente pero son tan altos que no puede dar un paso.
Gata: Perdona, tendrías alguno similar no tan alto?
Dependienta compasiva un poco "hierbas": ay, lo siento...siiii....son un poco altos...pero en negro cerrado...
Gata (empezando a pensar que, siempre esta fuera de moda y busca lo que no se lleva): pues si un poco...¿Cuánto mide este tacón?
Dependienta "hierbas": uy...no sé...es que esta colección ha venido alta. Tenemos unas allí planas (y señala unas merceditas de charol que me recuerdan a unos zapatos de comunión). Voy a medirlo.
La dependienta se arma con una cinta métrica y dice: Si...son altos...12cm de tacón...es que en las fiestas a las chicas nos gusta sentirnos altas no?
Gata, no puede hablar. Mira a la dependienta y se plantea si la pobre chica no ve bien porque, sin duda a una gata de 1.75 no le apetece medir 1.87 en una fiesta, más a riesgo de partirse un tobillo.
Anécdota 3: Si el zapato ajusta
Gata ve unos zapatos. Pide un 38-39.
Una dependienta que corre de un lado a otro le da el expuesto que es un 38. Le va algo pequeño.
Gata, parando a la dependienta: Perdona, tendrías un 39?
Speedy dependienta: lo miro (fiu....)
Gata se sienta, aun con el zapato puesto. La tienda esta abarrotada y hay poco personal que va de un lado a otro a toda velocidad.
Speedy dependienta: No me queda.
Gata: Vaya...qué lástima.-se dispone a sacarse el zapato.
Speedy dependienta: pero si te ha cabido!!!! Entonces?
Gata: bueno, pero me va estrecho.
Speedy dependienta: Si te ha entrado este es tu número. Te saco la pareja?
Gata: No gracias, es que me va pequeño-y se saca el zapato.
Speedy dependienta coge el zapato lo deja en el estante y desaparece dejando una estela de polvo.
Resultado del experimento: Un par de zapatos negros con la puntera cubierta de menos de un km de tacón y la certeza de que va fuera de moda y que pretender que un zapato no sea un instrumento de tortura es una quimera.
2008/12/15
La rancia de Facebook
Hace poco menos de un año me creé un perfil en Facebook. Lo hice para comunicarme con algunos amigos que se conectaban por esta web a menudo y ponían fotografías, etc. Con el cambio de ciudad la utilidad para "tenerme al día" aumentó. También me han sido muy útiles los jueguecitos que hay por ahí. Me lo planteé como una herramienta más de comunicación, que no incluía la carga de fotografías, al menos en mi caso. Así nació mi perfil y fue creciendo con los amigos de aquí y de allá.
Y entonces me llegó una petición para ser "mi amigo" de un "amigo de un amigo de un amigo". Cuando le envié el mensaje diciéndole que no lo conocía me dijo que podríamos conocernos.
Aluciné. Había quien lo utilizaba de herramienta ligotera. Cualquier cosa puede ser útil para ligar. De éstas peticiones me han llegado unas cuantas. Decidí restringir mi perfil.
Luego me empezaron a llegar peticiones de ex-alumnas del colegio. La primera me hizo gracia porque fue de alguien que en su momento fue mi amiga y la acepté, aunque desde entonces, y ya hace meses, no ha vuelto a respirar. Luego empezó la avalancha de ex-alumnas, incluso de algunas que realmente en su momento me caían mal.¿Creía alguna de aquellas chicas ex-niña-cabrona-que-se-metía-conmigo que ahora me iba a caer mejor? ¿O quizás era puro cotilleo? Pues empecé a denegar las peticiones y restringí aún más mi perfil para que no pudieran buscarme, aunque no me libré de ser "marcada" como una res o, como dice facebookers, "etiquetada" en una foto del colegio, que es algo que está muy de moda, lo de poner fotos del cole con pintas ochenteras. Que se ríe una pero vaya,¿cal?
Finalmente hoy me llegó una petición de otro "amigo lejano". A mi mensaje de "no te conozco" me ha contestado un "bueno, es que así somos más". Al decirle que yo prefería que no, me he ganado un "bueno, bueno, tu te lo pierdes".
Me he preguntado qué debe ser eso que me pierdo de que un desconocido acceda a mi información o de ser "más".
Señoras y señores usuarios de Facebook: por muchos "amigos agregados" que se tengan, no se tienen más amigos reales. ¿Se es más popular por tener más amigos en Facebook? ¿Se tienen más amigos con los que pegar unas risas o una llorera por agregarlos compulsivamente o a golpe de búsqueda avanzada? ¿Es menos amigo alguien que no te envíe invitaciones a aplicaciones? ¿Para qué se quieren ver fotos y comentarios de personas con las que en realidad no se tiene ningún contacto?
El otro día borré por primera vez a un "amigo" ala! Qué chunga no?
Sé que para más de uno seré una rancia pero prefiero que mi perfil siga siendo como es.
Y entonces me llegó una petición para ser "mi amigo" de un "amigo de un amigo de un amigo". Cuando le envié el mensaje diciéndole que no lo conocía me dijo que podríamos conocernos.
Aluciné. Había quien lo utilizaba de herramienta ligotera. Cualquier cosa puede ser útil para ligar. De éstas peticiones me han llegado unas cuantas. Decidí restringir mi perfil.
Luego me empezaron a llegar peticiones de ex-alumnas del colegio. La primera me hizo gracia porque fue de alguien que en su momento fue mi amiga y la acepté, aunque desde entonces, y ya hace meses, no ha vuelto a respirar. Luego empezó la avalancha de ex-alumnas, incluso de algunas que realmente en su momento me caían mal.¿Creía alguna de aquellas chicas ex-niña-cabrona-que-se-metía-conmigo que ahora me iba a caer mejor? ¿O quizás era puro cotilleo? Pues empecé a denegar las peticiones y restringí aún más mi perfil para que no pudieran buscarme, aunque no me libré de ser "marcada" como una res o, como dice facebookers, "etiquetada" en una foto del colegio, que es algo que está muy de moda, lo de poner fotos del cole con pintas ochenteras. Que se ríe una pero vaya,¿cal?
Finalmente hoy me llegó una petición de otro "amigo lejano". A mi mensaje de "no te conozco" me ha contestado un "bueno, es que así somos más". Al decirle que yo prefería que no, me he ganado un "bueno, bueno, tu te lo pierdes".
Me he preguntado qué debe ser eso que me pierdo de que un desconocido acceda a mi información o de ser "más".
Señoras y señores usuarios de Facebook: por muchos "amigos agregados" que se tengan, no se tienen más amigos reales. ¿Se es más popular por tener más amigos en Facebook? ¿Se tienen más amigos con los que pegar unas risas o una llorera por agregarlos compulsivamente o a golpe de búsqueda avanzada? ¿Es menos amigo alguien que no te envíe invitaciones a aplicaciones? ¿Para qué se quieren ver fotos y comentarios de personas con las que en realidad no se tiene ningún contacto?
El otro día borré por primera vez a un "amigo" ala! Qué chunga no?
Sé que para más de uno seré una rancia pero prefiero que mi perfil siga siendo como es.
2008/12/04
Por fin, sin palabras por "El beso"
El fin de semana pasado, por fin, lo vi. Supe de su existencia a principios de los noventa, por una de esas películas romanticonas de las que confieso cierta adicción. La película era Elegir un amor (Dying young - 1991). En esa película había una escena en la que el protagonista hablaba de una serie de cuadros, entre ellos "El beso" de Gustav Klimt. Así lo conocí. Me empecé a interesar por el cuadro, el autor y el movimiento secesionista al que pertenece aunque, sin duda, lo que más me atraía de esa pintura era la ternura de ese beso,la pasión, la delicadeza, el dorado del mosaico que cubre a los protagonistas. Desde entonces ese cuadro me ha acompañado, ya fuera como una reproducción, en forma de punto de libro, de reverso de cartas de póker o troceado en mil piezas de puzzle. Ha llegado a ser, incluso, parte de ese conjunto de "señales" que me han llevado a mi nuevo hogar.
Y el fin de semana pasado, por fin, lo pude contemplar en directo. Estaba nerviosa. Entré en la sala del Belvedere mirando a un lado y a otro. Admiraba las demás obras pero no podía evitar estar expectante, esperando girar una esquina y encontrarlo allí. Llegué a la sala más grande. La gente se arremolinaba frente a dos paredes opuestas, de una de ellas colgaba Las edades y de la otra El beso. Me saltó el corazón. No quería llorar pero reconozco que me costó contener las lagrimillas de emoción. Por fin, allí estaba, magnífico, imponente, simplemente, bello. Repasé cada detalle,cada dibujo del mosaico. Me acerqué, me alejé, lo miré desde aquí, desde allá. No podía dejar de sonreír.
Me costó dedicar atención a las obras que vi después y me costó más aún decirle adiós, aunque sé que "volveremos a vernos".
Hice realidad un sueño.
2008/11/19
Breve arremolinado
Entró sin pedir permiso, dejando la puerta abierta de par en par e inundando la habitación de olor a vainilla. Miró hacia un lado, luego hacia el otro. Paseo sus ojos por la sala diáfana mientras ignoraba las caras de sorpresa de la docena de personas que ahora lo miraban. Finalmente, encontró lo que buscaba. Empezó a caminar con paso decidido entre el silencio forzado y los cubículos.
Se paró en una esquina, frente a una mesa. La chica que tecleaba en el ordenador al otro lado alzó la vista. Lo reconoció. Su cara reflejaba sorpresa. No sabía si sonreír o no. Él la miraba fijamente, serio, sin decir nada. Sacó algo de uno de sus bolsillos del pantalón militar y lo dejó sobre la mesa. Ella desvió la mirada hacia aquel objeto, aquella caja pequeña y aterciopelada. Entonces sus ojos sonrieron, aunque el resto de su cara se resistía a hacerlo. Lo miró.
- Sí que puedo hacer cosas románticas, sí que te quiero, sí que quiero estar contigo - dijo él en un tono decidido con una pizca de enojo.
Se hizo un silencio entre las miradas curiosas que los rodeaban.
- Pues eso, tú verás.
Y tras decir esto se fue con el mismo paso decidido mientras ella lo miraba alejarse, algo atónita.
Cuando ya se había ido, cogió la caja y la abrió. Dentro no había el anillo que se esperaba sino una llave.
En seguida la reconoció. Entonces una amplia sonrisa iluminó todo su rostro y una lágrima cayó sobre la mesa.
Se paró en una esquina, frente a una mesa. La chica que tecleaba en el ordenador al otro lado alzó la vista. Lo reconoció. Su cara reflejaba sorpresa. No sabía si sonreír o no. Él la miraba fijamente, serio, sin decir nada. Sacó algo de uno de sus bolsillos del pantalón militar y lo dejó sobre la mesa. Ella desvió la mirada hacia aquel objeto, aquella caja pequeña y aterciopelada. Entonces sus ojos sonrieron, aunque el resto de su cara se resistía a hacerlo. Lo miró.
- Sí que puedo hacer cosas románticas, sí que te quiero, sí que quiero estar contigo - dijo él en un tono decidido con una pizca de enojo.
Se hizo un silencio entre las miradas curiosas que los rodeaban.
- Pues eso, tú verás.
Y tras decir esto se fue con el mismo paso decidido mientras ella lo miraba alejarse, algo atónita.
Cuando ya se había ido, cogió la caja y la abrió. Dentro no había el anillo que se esperaba sino una llave.
En seguida la reconoció. Entonces una amplia sonrisa iluminó todo su rostro y una lágrima cayó sobre la mesa.
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