Tras unos días en Barcelona, en "casa", vuelvo con las pilas cargadas.
No me refiero a la "casa" física, sinó al hogar formado por la familia y los amigos y tampoco me refiero a "pilas" como energía , de hecho he vuelto agotada, sinó a los besos, abrazos, sonrisas, conversaciones y momentos estupendos que me han regalado. Han sido unos días tan y tan intensos que llevo media semana de vuelta y aún no los he asimilado: las sonrisas de mis sobrinos, los abrazos de mis papis, bailecitos...esos cafés que urgen y ese "ponerse" al día aunque sea en poco rato. Me sentí feliz con las buenas noticias de las que me han hecho partícipe, ya sea un viaje estupendo,un cumpleaños, un futuro nuevo trabajo o los últimos retoques de una boda y me alegré de estar ahí para que me contaran, me contaráis mil y una cosas.
Hasta hablé de economía!
Eso sí, me quedé con la sensación de haber explicado mil y una veces lo mismo: que si el piso, que si el trabajo, que si...Pero cada vez que repetía esto y lo otro, cada vez que uno de vosotros me sonreía, me sentía feliz.
Así que me he plantado en Madrid cargada de esas sonrisas grabadas en la retina que me recuerdan lo afortunada que soy.
Sí, lo sé, este post es una sensiblada, sí, ya lo sé, qué pasa?
Sólo espero que la "familia" madrileña que empieza a crecer sea una décima parte de lo estupenda que es la de Barcelona. Eso sería la bomba! Y lo cierto es que promete.
Me encantaría tener que montar dos fiestas de cumpleaños multitudinarias este año, una encada ciudad.
2008/07/31
2008/07/24
El poder de las notas
Caía la tarde. El sol, bastante bajo cegaba al que miraba al oeste. El calor era sofocante. Paseaba por la calle que, al cerrar las tiendas, se iba despejando de transeúntes. Iba distraída, de camino a casa, cargada con algunas bolsas.
Se oía una melodía en la lejanía. Al doblar una esquina las notas se oían más nítidas. Era un violín que destacaba sobre un acompañamiento. Prestó atención y lo reconoció. Aquella forma de tocar, aquella melodía le eran especialmente familiares.
Entornó los ojos y, a escasos 100 metros, distinguió a un par de músicos que acariciaban sendos violín y violonchelo. Las notas fluían delicadas, ligeras, exquisitas.
Estaba segura: aquellos músicos eran los que amenizaban sus domingos. Eran ellos los que oía desde la azotea, desde la terraza.
Se acercó y se paró entre la gente que formaba corrillo alrededor de ellos. Se perdió entre sus pensamientos, con la mirada ausente. Se sintió transportada.
Entre pieza y pieza se acercó un hombre que llevaba un niño en un cochecito. La criatura, que debía tener no más de dos años, lloraba desconsolado.
Entonces volvieron a empezar a volar las notas por el aire. Por arte de magia, el niño dejó de llorar y clavó los ojos en los músicos. El padre lo miraba maravillado, ya que el berreo había dado paso a una sonrisa del pequeño.
Se fueron sucediendo, pieza tras pieza, todas las melodías del repertorio que tan bien conocía de escucharlas cada domingo.
En una de ellas el hombre hizo ademán de irse. La reacción del niño fue inmediata: estiró los brazos hacia los músicos y rompió a llorar.
Así que el hombre decidió quedarse un rato más.
Debía haber pasado casi media hora y el sol ya no molestaba. Ella decidió que era hora de irse a casa con la sonrisa que dibuja la placidez en el rostro.
Antes de emprender la marcha, miró al hombre y al niño. El pequeño observaba como hipnotizado a los músicos, mientras que el hombre se apoyaba en el carrito intentando estar algo más cómodo.
Este fin de semana me perderé el concierto de violín y violonchelo del domingo y creo que lo añoraré.
Se oía una melodía en la lejanía. Al doblar una esquina las notas se oían más nítidas. Era un violín que destacaba sobre un acompañamiento. Prestó atención y lo reconoció. Aquella forma de tocar, aquella melodía le eran especialmente familiares.
Entornó los ojos y, a escasos 100 metros, distinguió a un par de músicos que acariciaban sendos violín y violonchelo. Las notas fluían delicadas, ligeras, exquisitas.
Estaba segura: aquellos músicos eran los que amenizaban sus domingos. Eran ellos los que oía desde la azotea, desde la terraza.
Se acercó y se paró entre la gente que formaba corrillo alrededor de ellos. Se perdió entre sus pensamientos, con la mirada ausente. Se sintió transportada.
Entre pieza y pieza se acercó un hombre que llevaba un niño en un cochecito. La criatura, que debía tener no más de dos años, lloraba desconsolado.
Entonces volvieron a empezar a volar las notas por el aire. Por arte de magia, el niño dejó de llorar y clavó los ojos en los músicos. El padre lo miraba maravillado, ya que el berreo había dado paso a una sonrisa del pequeño.
Se fueron sucediendo, pieza tras pieza, todas las melodías del repertorio que tan bien conocía de escucharlas cada domingo.
En una de ellas el hombre hizo ademán de irse. La reacción del niño fue inmediata: estiró los brazos hacia los músicos y rompió a llorar.
Así que el hombre decidió quedarse un rato más.
Debía haber pasado casi media hora y el sol ya no molestaba. Ella decidió que era hora de irse a casa con la sonrisa que dibuja la placidez en el rostro.
Antes de emprender la marcha, miró al hombre y al niño. El pequeño observaba como hipnotizado a los músicos, mientras que el hombre se apoyaba en el carrito intentando estar algo más cómodo.
Este fin de semana me perderé el concierto de violín y violonchelo del domingo y creo que lo añoraré.
2008/07/21
Menos gomina y más…
Gominas1: Uy, se ha acabado el agua.
Gominas2: Sí, creo que arriba hay garrafones.
Gominas1: Subiré a por un vaso.
Gominas2: Subo contigo a por otro.
Gata: (Sin decir nada y ojos como platos).
Gominas3: No hay agua?
Gominas4-gemelos a conjunto con corbata: Pues no.
Gominas3: Voy arriba a por un vaso.
Gominas4-gemelos a conjunto con corbata: Tráeme uno.
Gominas3: Claro.
Gominas1: Sigue sin haber agua?
Barbie-subida en tacones rojos: Sí, no hay. Ahora subo. Te traigo un vaso?
Gominas1: Fenomenal, gracias.
Barbie-subida en tacones negros: Sigue sin haber agua?
Gominas4-gemelos a conjunto con corbata: Pues sí, esto es un asco.
Barbie-subida en tacones negros: Uf pues paso de subir.
Gata: (tras subir, carretear garrafón dos plantas y ponerlo en la fuente cual levantador de piedras, se pone un vaso de agua y no dice nada).
Gominas3: Tendremos que llamar para que pongan agua, no?
Gata: (Se sonríe y no dice nada mientras ve como suben a por un vaso, con cara de maratoniano al llegar a la meta).
Menos gomina y más…
Gominas2: Sí, creo que arriba hay garrafones.
Gominas1: Subiré a por un vaso.
Gominas2: Subo contigo a por otro.
Gata: (Sin decir nada y ojos como platos).
Gominas3: No hay agua?
Gominas4-gemelos a conjunto con corbata: Pues no.
Gominas3: Voy arriba a por un vaso.
Gominas4-gemelos a conjunto con corbata: Tráeme uno.
Gominas3: Claro.
Gominas1: Sigue sin haber agua?
Barbie-subida en tacones rojos: Sí, no hay. Ahora subo. Te traigo un vaso?
Gominas1: Fenomenal, gracias.
Barbie-subida en tacones negros: Sigue sin haber agua?
Gominas4-gemelos a conjunto con corbata: Pues sí, esto es un asco.
Barbie-subida en tacones negros: Uf pues paso de subir.
Gata: (tras subir, carretear garrafón dos plantas y ponerlo en la fuente cual levantador de piedras, se pone un vaso de agua y no dice nada).
Gominas3: Tendremos que llamar para que pongan agua, no?
Gata: (Se sonríe y no dice nada mientras ve como suben a por un vaso, con cara de maratoniano al llegar a la meta).
Menos gomina y más…
2008/07/16
Art is all around me
Ultimamente me rodea el arte. Entre que estoy leyendo un libro cuya trama está relacionada con Beethoven, que llevo sobredosis de exposiciones (el paseo por el museo del Prado se merece un post más digno que este), con lágrimas y un mareo frente a las obras de Velázquez incluidos, y mi violinista que me deleita con piezas como esta de Tchaikovsky de su "Lago de los cisnes", me siento envuelta en arte, rodeada de obras maestras.
Ahí van las notas que me estremecen y el cuadro que me hizo llorar.
2008/07/15
Tres!
Hoy es un gran día...He descubierto que hay tres, sí tres. tres qué? Y dónde? Pues tes chicos no gays en el edificio. Y es que adoro a los gays, me llevo genial, los encuentro guapísimos, más que interesantes pero...aix...no tengo nada a hacer en según qué aspectos. Así que encontrar a tres nada más y nada menos en este edificio que parecía sacado del barrio más arco ires de San Francisco es un lujo.
Y quines son: el predator italiano, el nadador del atardecer y el lector autista de la cornisa. Vaaaale, no prometen, lo sé, eso sería demasiado, pero menos es ná.
Así que os dejo una piscinita que no me importaría que fuera la mía.
Y quines son: el predator italiano, el nadador del atardecer y el lector autista de la cornisa. Vaaaale, no prometen, lo sé, eso sería demasiado, pero menos es ná.
Así que os dejo una piscinita que no me importaría que fuera la mía.
2008/07/09
La petulancia parejil no tiene límites
Petu sub1: Hola! Cómo estás?
Gata: Hola! qué sorpresa! -con clara y grata sorpresa-.
Petu sub1: Cómo te va por aquí? -simpática ultra-.
...
(cinco minutos después)
Petu sub1: Ya tienes piso?
Gata: Bueno, aún no, es que es mi segundo día aquí pero...
Petu sub1: Bueno, seguro que encuentras, oye te dejo, hablamos, cuidate. -clic
Petu sub2: Hola! Cómo estás?
Gata: Hola! qué sorpresa! -con clara y grata sorpresa-.
Petu sub1: Cómo te va por aquí? -simpática ultra-.
...
(cinco minutos después)
Petu sub2: Ya tienes piso?
Gata: prácticamente, firmo el viernes.
Petu sub2: Y cómo es? Donde está?
Gata: Pues luminoso, en el centro, piscina, una habitación...
Petu sub2: Sólo una!!!! Y dónde va a dormir la gente cuando te venga a ver?
Gata: (perpleja) Bueno he pensado comprar una cama hinchable que...
Petu sub2: Es que con Petu Sub1 hemos pensado venirnos los 4 unos días porque vine una vez y una semana para ver Madrid no es suficiente y...
Gata: (alucinada) Bueno en mi casa cuatro...
Petu sub2: Bueno , que se busca hotel -ahi con tonito- Bueno te dejo, hablamos -clic.
Gata: (No dice nada pero cierra la boca y se quita la cara de pasmada).
Petu sub1: Hola! Cómo estás? Aún hay sol cuando sales de trabajar?
Gata: Ah, hola...pues suele haberlo a las tres de la tarde, si...Tu que tal? -el "cacho borde gilipollas se lo ahorra-.
Petu sub1: Oye que tenemos una semana que no hacemos nada en agosto y que pensábamos venir los cuatro y...
Gata: uy...qué pena...es que justo el mes de agosto es que no puede ser y...
Petu sub1: Bueno te dejo, hablamos -clic.
Gata: (No dice pero sonrie con malicia).
Gata 1 - Petulantes 0
Gata: Hola! qué sorpresa! -con clara y grata sorpresa-.
Petu sub1: Cómo te va por aquí? -simpática ultra-.
...
(cinco minutos después)
Petu sub1: Ya tienes piso?
Gata: Bueno, aún no, es que es mi segundo día aquí pero...
Petu sub1: Bueno, seguro que encuentras, oye te dejo, hablamos, cuidate. -clic
Petu sub2: Hola! Cómo estás?
Gata: Hola! qué sorpresa! -con clara y grata sorpresa-.
Petu sub1: Cómo te va por aquí? -simpática ultra-.
...
(cinco minutos después)
Petu sub2: Ya tienes piso?
Gata: prácticamente, firmo el viernes.
Petu sub2: Y cómo es? Donde está?
Gata: Pues luminoso, en el centro, piscina, una habitación...
Petu sub2: Sólo una!!!! Y dónde va a dormir la gente cuando te venga a ver?
Gata: (perpleja) Bueno he pensado comprar una cama hinchable que...
Petu sub2: Es que con Petu Sub1 hemos pensado venirnos los 4 unos días porque vine una vez y una semana para ver Madrid no es suficiente y...
Gata: (alucinada) Bueno en mi casa cuatro...
Petu sub2: Bueno , que se busca hotel -ahi con tonito- Bueno te dejo, hablamos -clic.
Gata: (No dice nada pero cierra la boca y se quita la cara de pasmada).
Petu sub1: Hola! Cómo estás? Aún hay sol cuando sales de trabajar?
Gata: Ah, hola...pues suele haberlo a las tres de la tarde, si...Tu que tal? -el "cacho borde gilipollas se lo ahorra-.
Petu sub1: Oye que tenemos una semana que no hacemos nada en agosto y que pensábamos venir los cuatro y...
Gata: uy...qué pena...es que justo el mes de agosto es que no puede ser y...
Petu sub1: Bueno te dejo, hablamos -clic.
Gata: (No dice pero sonrie con malicia).
Gata 1 - Petulantes 0
2008/07/07
El violinista en el tejado
Ayer un violinista me alegró el día. Vivo muy cerca de un museo. Frente a él hay un violinista, creo que cada día, tocando piezas conocidas de música clásica o, incluso, alguna de swing. Con el ruido del tráfico, a pie de calle, casi no se le oye Como si los árboles supieran qué es lo que han de dejar que suba hacia las alturas, el ruido del tráfico queda amortiguado por las copas frondosas mientras que los acordes de violín se erigen hacia el cielo. Es por eso que, ayer, desde mi piso, se oía una suave música de violín cual hilo musical. Me sentí relajada, más aún cuando subí a tomar el sol y ya ni se intuía el ruido de los coches y las notas llegaban con toda claridad, sólo interferidas por el borboteo del agua.
El resultado de estar en semejante situación ultrarelajante es que hoy parezco una gamba sin gabardina, qué se le va a hacer.
El resultado de estar en semejante situación ultrarelajante es que hoy parezco una gamba sin gabardina, qué se le va a hacer.
La teoría del planchado de sábanas
Hace ya un tiempo sufrí una conversación de amigas petulantes emparejadas (petulante emparejado/a: persona, por decir algo, generalmente femenina, que se jacta de lo estupendísimo de su emparejamiento y que no pierde ocasión para meterse con cualquier víctima soltera que se le ponga a tiro, y que se dedica a criticar a los no petulantemente emparejados que, aún teniendo pareja, hacen cosas consideradas no estrictamente de “emparejado” como quedar por separado con otras personas o hacer algo solos/as).
En esa ocasión, tras meterse conmigo, claro, pasaron al interesante tema de “el planchado de sábanas”. Aquella vez casi me muero de aburrimiento mientras una decía que la planchaba entera, otra que sólo una parte, el modo de doblarlas, etc.. Pensé que esperaba no volverme así el día que me tocara planchar sábanas, puesto que en aquel momento no podía aportar demasiado a dicha conversación.
Ayer me sentí feliz por dos motivos: el primero, porque no me he vuelto así, el segundo porque ya puedo aportar mi técnica. Ahí va: destender la sabana, plegarla y darle un planchazo de 0.5 segundos. Nunca seré petulantemente maruja, ooooh qué pena.
En esa ocasión, tras meterse conmigo, claro, pasaron al interesante tema de “el planchado de sábanas”. Aquella vez casi me muero de aburrimiento mientras una decía que la planchaba entera, otra que sólo una parte, el modo de doblarlas, etc.. Pensé que esperaba no volverme así el día que me tocara planchar sábanas, puesto que en aquel momento no podía aportar demasiado a dicha conversación.
Ayer me sentí feliz por dos motivos: el primero, porque no me he vuelto así, el segundo porque ya puedo aportar mi técnica. Ahí va: destender la sabana, plegarla y darle un planchazo de 0.5 segundos. Nunca seré petulantemente maruja, ooooh qué pena.
2008/07/04
La compra compulsiva de cojines
Tú quién eres? Qué has hecho con Gata? No, no eres tú. Si fueras Gata estarías de rebajas, de museos o de fiesta. Que no, que no eres tú. Gata no pasa de largo de Kapak al 50% para entrar en una tienda de menaje. Gata jamás perdería unas horas de sol por poner lavadoras. Que no! Que no eres tú! Por mucho que los cojines sean de su color favorito, el lila, que no! Que Gata no se quedaría planchando un JUEVES, día salsero por excelencia! No, no y no!
Pero sí soy yo. Desde que tengo mi piso me he dedicado a tunearlo y me he olvidado de las rebajas, de la salsa y hoy me he dado cuenta que también de escribir. Eso sí, de tienda en tienda estoy descubriendo una ciudad que me gusta, que me engancha porque además TODO es nuevo.
Eso sí, la compra compulsiva de cojines no ha relegado mi otro vicio: la compra compulsiva de libros. Soy una viciosa.
Todavía, al menos, no he sustituido mis manoletinas “osea” ni mi pelo “de la muerte” por las zapatillas y los rulos…
Pero sí soy yo. Desde que tengo mi piso me he dedicado a tunearlo y me he olvidado de las rebajas, de la salsa y hoy me he dado cuenta que también de escribir. Eso sí, de tienda en tienda estoy descubriendo una ciudad que me gusta, que me engancha porque además TODO es nuevo.
Eso sí, la compra compulsiva de cojines no ha relegado mi otro vicio: la compra compulsiva de libros. Soy una viciosa.
Todavía, al menos, no he sustituido mis manoletinas “osea” ni mi pelo “de la muerte” por las zapatillas y los rulos…
2008/06/25
Mi caaaasaaaaa
Tras dos semanas de nómada, por fin tengo mi caaaaasaaaaa. Recuerdo haber ido a ver E.T. cuando tenía la edad de Drew Barrymore y siempre me dio penita el pobre extraterrestre que quería volver a su casa. En estas dos semanas el no tener casa me ha llegado a desorientar tanto que no sabía ni dónde me despertaba. No deja de ser curioso que eso mismo no me pase cuando me voy de viaje más días por esos mundos de Dios.
Así que por fin tengo mi piso, aunque lleve dos días que todavía me despierto sobresaltada sin saber dónde estoy. Supongo que es cosa de tiempo.
Eso sí, este fin de semana vuelvo a mi verdadera casa, a miiii caaaaasaaaa, a los míos.
Me pregunto si algún día llegará la una a sustituir a la otra. No lo creo. La casa de una es mucho más que un espacio, son todos aquéllos que allí estén.
Home sweet home.
2008/06/20
Un breve desde Chueca
Esta semana siguen los cambios, las experiencias, los descubrimientos, las casualidades. Esta ha sido la semana de mirar cosas para el piso, de los encuentros casuales (hasta en Madrid, lo mío no es normal), de las reuniones, del calor y de los paseos por la ciudad. He descubierto el Café Central, ooooh, cual sopa de ajo, he visitado el Palacio Real cual guiri y me he dejado seducir por una ciudad que casi no conocía.
Ha sido una semana muy intensa que se me ha hecho cortísima, entre mirar las lamparitas, patearme Serrano o Fuencarral y batallar con un sub que lleva mal que yo tenga diez años menos y sea una tía.
Ha habido momentos para la añoranza, para los "darme cuenta de", para la sensación de libertad absoluta y las reflexiones de quien va almacenando datos en el disco duro.
Hoy no escribo más, mi cerebro está almacenando datos y aún no ha podido procesarlo todo.
Estoy en ello.
Ha sido una semana muy intensa que se me ha hecho cortísima, entre mirar las lamparitas, patearme Serrano o Fuencarral y batallar con un sub que lleva mal que yo tenga diez años menos y sea una tía.
Ha habido momentos para la añoranza, para los "darme cuenta de", para la sensación de libertad absoluta y las reflexiones de quien va almacenando datos en el disco duro.
Hoy no escribo más, mi cerebro está almacenando datos y aún no ha podido procesarlo todo.
Estoy en ello.
2008/06/11
Ciudadanos de Madrid, ya me tenéis aquí
Ciudadanos de Madrid, ya me tenéis aquí.
La capital me saludó con lluvia y taxista que escuchaba la COPE pero lo cierto es que la cosa ha mejorado considerablemente.
Me siento como si fueran unas vacaciones, aunque, a la vez parece que haga mil años que me fui de Barcelona.
Lo cierto es que, aunque mi acento no me delata demasiado, sí que me da la sensación que me veo que no soy de aquí.
Tal vez porque en el edificio de oficinas donde trabajo no llevar taconazos de palmo es raro y que mi peinado no es el de melena-blondie sino el de pelirroja de pelo disparado.
Será porque siempre espero el metro mirando hacia el lado contrario, porque me extraña no oír el "cante" de paradas en catalán, porque voy guía en mano, no sé, pero me siento y me veo distinta.
Hoy me sorprendió mucho algo.
Daban por la tele un partido de la selección española de fútbol (realmente no sé qué competición era) y los bares estaban repletos, alrededor de la Castellana los trajeados ejecutivos se apelotonaban en bares a grito limpio. He visto algún grupo con banderas españolas animando a la selección y, definitivamente he alucinado.
En Barcelona ni me enteraba que había partidos de selección y lo de las banderas, no hace falta decir.
Me recordó a un día que había partido amistoso, tambien de fútbol, entre Catalunya y Argentina. Ese día vi gente con banderas catalanas y llenos los bares.
Por qué será entonces que tantos no entienden los nacionalismos si es exactamente lo mismo? La única diferencia es que el sentimiento lo despierta otra nación.
Me pareció curioso.
La capital me saludó con lluvia y taxista que escuchaba la COPE pero lo cierto es que la cosa ha mejorado considerablemente.
Me siento como si fueran unas vacaciones, aunque, a la vez parece que haga mil años que me fui de Barcelona.
Lo cierto es que, aunque mi acento no me delata demasiado, sí que me da la sensación que me veo que no soy de aquí.
Tal vez porque en el edificio de oficinas donde trabajo no llevar taconazos de palmo es raro y que mi peinado no es el de melena-blondie sino el de pelirroja de pelo disparado.
Será porque siempre espero el metro mirando hacia el lado contrario, porque me extraña no oír el "cante" de paradas en catalán, porque voy guía en mano, no sé, pero me siento y me veo distinta.
Hoy me sorprendió mucho algo.
Daban por la tele un partido de la selección española de fútbol (realmente no sé qué competición era) y los bares estaban repletos, alrededor de la Castellana los trajeados ejecutivos se apelotonaban en bares a grito limpio. He visto algún grupo con banderas españolas animando a la selección y, definitivamente he alucinado.
En Barcelona ni me enteraba que había partidos de selección y lo de las banderas, no hace falta decir.
Me recordó a un día que había partido amistoso, tambien de fútbol, entre Catalunya y Argentina. Ese día vi gente con banderas catalanas y llenos los bares.
Por qué será entonces que tantos no entienden los nacionalismos si es exactamente lo mismo? La única diferencia es que el sentimiento lo despierta otra nación.
Me pareció curioso.
2008/06/02
Cierro los ojos y...
Cierro los ojos y sueño que corres hacia mí, que me miras, que sonríes.
Cierro los ojos y pienso en tu cara, en tu cuello, en tu espalda.
Cierro los ojos y noto una carícia y tu olor, mezclado con suave aroma a jabón.
Cierro los ojos y noto tu aliento en mi oreja y oigo tus susurros mientras tu nariz me roza y me estremezco.
Cierro los ojos y deseo que me beses, agarrando mi cara en tus manos fuertes, de dedos largos.
Cierro los ojos y sueño, simplemente sueño porque eres un sueño, porque te hice un sueño.
Abro los ojos y allí está la realidad, en la que tú no estás, o al menos no como me gustaría, o tal vez no existas ni tú, sino sólo la idealización, la imagen distorsionada de alguien que no existe. Es lo que tienen los sueños, un poquito de verdad y mucho de espejismo.
Cierro los ojos y pienso en tu cara, en tu cuello, en tu espalda.
Cierro los ojos y noto una carícia y tu olor, mezclado con suave aroma a jabón.
Cierro los ojos y noto tu aliento en mi oreja y oigo tus susurros mientras tu nariz me roza y me estremezco.
Cierro los ojos y deseo que me beses, agarrando mi cara en tus manos fuertes, de dedos largos.
Cierro los ojos y sueño, simplemente sueño porque eres un sueño, porque te hice un sueño.
Abro los ojos y allí está la realidad, en la que tú no estás, o al menos no como me gustaría, o tal vez no existas ni tú, sino sólo la idealización, la imagen distorsionada de alguien que no existe. Es lo que tienen los sueños, un poquito de verdad y mucho de espejismo.
2008/05/31
Cosas a hacer antes de irme de Barcelona
Ya llevo días apurando cada minuto, cada sensación, cada actividad. Sé que tampoco me voy al fin del mundo, ni a Marte y que volveré, pero a día de hoy, me ha dado por pensar en todo lo que tengo pendiente de hacer en Barcelona que no he hecho en 31 años o aquello que no podré hacer en Madrid y que añoraré tanto.
Así que he ido pensando en esta cosa, en otra, han salido mil cosas, pero ahí van 10 seleccionadas y el resultado ha sido el siguiente:
1. Jugar y reír con mis sobrinos; (hecho)
2. Hacer una fiesta para disfrutarlo con los míos y reír y abrazar a cada uno; (en proceso)
3. Tomarme un aperitivo en el Mirablau y disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad (pendiente)
4. Caminar por la arena húmeda de la orilla de la playa (pendiente)
5. Pasarme por la Negra y Criminal (pendiente)
6. Visitar el templo romano, uno de los lugares que más me gustan de la ciudad (hecho)
7. Pasear por el Born y por Paseo de Gracia (hecho, pero con una no es suficiente)
8. Comerme un helado de la Cremería Toscana, ummm (hecho)
9. Hacer el último "Toscano" (pendiente)
10. Subir a la azotea de La Pedrera (pendiente)
2008/05/29
Tonterías que se hacen duras
Ahora ya sé que me voy a Madrid, ahora el sueño de "la ejecutiva" se hizo realidad, ahora busco un piso para mi sola.
Queda hacer mil trámites, ordenar, empaquetar, darme de baja de esto o de lo otro, preparar la fiesta de despedida...
Uno de esos trámites ha sido darme de baja del gimnasio tras no sé cuantos años seguidos. No pensé que eso se me fuera a hacer tan duro, pero así fue. Mientras el chico de recepción intentaba que sólo me diera de baja temporalmente, recordaba el día en que me matriculé por primera vez, y luego , tras un periodo de esgrima, el día que volví.
Ante tanta insistencia sólo pude hacerle desistir diciéndole la realidad que más me dolió "Me voy a vivir a Madrid indefinidamente". Por suerte lo captó y no hizo falta que se lo tatuara en la frente.
Y cuando me dio el papel a firmar conforme me daba de baja, noté un nudo en el estómago porque eso dejaba más que claro que tardaría muuuuuuucho en volver a Barcelona.
Bufff, qué tontería verdad? Pues se me hizo un mundo.
Quizás esta, por el momento, ha sido la despedida más dura. Quedan de bastante peores: la del trabajo, la de los amigos, la de la familia...
Lo cierto es que ahora me siento de ninguna parte: sin casa, sin saber nada, sin poder ni siquiera comprarme la t50-30 porque no voy a hacer tantos viajes de metro-bus en Barcelona en 30 días.
Es muy surrealista.
Queda hacer mil trámites, ordenar, empaquetar, darme de baja de esto o de lo otro, preparar la fiesta de despedida...
Uno de esos trámites ha sido darme de baja del gimnasio tras no sé cuantos años seguidos. No pensé que eso se me fuera a hacer tan duro, pero así fue. Mientras el chico de recepción intentaba que sólo me diera de baja temporalmente, recordaba el día en que me matriculé por primera vez, y luego , tras un periodo de esgrima, el día que volví.
Ante tanta insistencia sólo pude hacerle desistir diciéndole la realidad que más me dolió "Me voy a vivir a Madrid indefinidamente". Por suerte lo captó y no hizo falta que se lo tatuara en la frente.
Y cuando me dio el papel a firmar conforme me daba de baja, noté un nudo en el estómago porque eso dejaba más que claro que tardaría muuuuuuucho en volver a Barcelona.
Bufff, qué tontería verdad? Pues se me hizo un mundo.
Quizás esta, por el momento, ha sido la despedida más dura. Quedan de bastante peores: la del trabajo, la de los amigos, la de la familia...
Lo cierto es que ahora me siento de ninguna parte: sin casa, sin saber nada, sin poder ni siquiera comprarme la t50-30 porque no voy a hacer tantos viajes de metro-bus en Barcelona en 30 días.
Es muy surrealista.
2008/05/19
Cuidado con lo que sueñas porque podría hacerse realidad
Hice economía porque quería ser broker, porque quería ser una ejecutiva, porque cuando iba a sexto de básica vi Wall Street (película infantil de toda la vida) y quería ser poderosa, rica y la reina de las finanzas. Luego resultó que la carrera valía para todo menos para eso, que debía dar gracias de encontrar un trabajo decente entre la muchedumbre de licenciados, que por eso somos de las generaciones más numerosas y hemos copado las universidades, las viviendas y los puestos de trabajo.
Pero supongo que en mi inconsciente siempre ha quedado ese querer ser la ejecutiva con despacho en la planta no sé qué, llevar traje, ser la máster. Pero lo que no tenía claro, vaya, que no caía, que, quizás, sólo quizás, eso tenía un precio: tal vez no tener vida privada, tal vez ser mega agresiva...demasiado altos para pagarlos.
Así que estaba yo esperando ese ascenso que no llegaba porque trabajar bien no es suficiente y un día alguien me llama. Una empresa me llama y me dice que sí, que efectivamente soy buenísima que si quiero puedo ser esa ejecutiva, que si quiero ese despacho en la planta 21 es mío. Es LA OPORTUNIDAD pero tiene un precio: tengo que irme a Madrid. He de dejarlo todo. Es fácil decir que no, decir que paso, que prefiero seguir aquí con mi vida pero también es complicado cuando sólo una oportunidad así me puede permitir independizarme, cuando, por una vez, además de la palmadita alguien te valora económicamenrte y con el cargo que hace años que me toca.
Podrá parecer que me vendo, de hecho así me siento, pero es la única manera de despegar. Me encantaría que contraofertaran en mi trabajo actual, pero soy realista: no lo harán.
Y si Madrid no me gusta? Y si no me gusta el proyecto? Y si es como mi sueño de ir en avioneta, que ha resultado que lo paso fatal y que no me gusta?
De golpe quiero ver a todo el mundo, me quiero hacer fotos, quiero hacer todo aquello que no he hecho en 31 años en la ciudad.
Y si Madrid me gusta y quiero quedarme? Y si encuentro a gente estupenda y no vuelvo?
Tengo tanto miedo...
Mañana toca decírselo al jefe y sé que se lo tomará como algo personal, que por algo hemos pasado muchas juntos. Mañana sabré si contraofertan o no. Mañana, bueno, hoy.
Así que dejo la banda sonora de un sueño. Una vez oí una frase que decía, cuidado con lo que señas porque podría hacerse realidad. Qué razón tiene el que dijo eso.
Pero supongo que en mi inconsciente siempre ha quedado ese querer ser la ejecutiva con despacho en la planta no sé qué, llevar traje, ser la máster. Pero lo que no tenía claro, vaya, que no caía, que, quizás, sólo quizás, eso tenía un precio: tal vez no tener vida privada, tal vez ser mega agresiva...demasiado altos para pagarlos.
Así que estaba yo esperando ese ascenso que no llegaba porque trabajar bien no es suficiente y un día alguien me llama. Una empresa me llama y me dice que sí, que efectivamente soy buenísima que si quiero puedo ser esa ejecutiva, que si quiero ese despacho en la planta 21 es mío. Es LA OPORTUNIDAD pero tiene un precio: tengo que irme a Madrid. He de dejarlo todo. Es fácil decir que no, decir que paso, que prefiero seguir aquí con mi vida pero también es complicado cuando sólo una oportunidad así me puede permitir independizarme, cuando, por una vez, además de la palmadita alguien te valora económicamenrte y con el cargo que hace años que me toca.
Podrá parecer que me vendo, de hecho así me siento, pero es la única manera de despegar. Me encantaría que contraofertaran en mi trabajo actual, pero soy realista: no lo harán.
Y si Madrid no me gusta? Y si no me gusta el proyecto? Y si es como mi sueño de ir en avioneta, que ha resultado que lo paso fatal y que no me gusta?
De golpe quiero ver a todo el mundo, me quiero hacer fotos, quiero hacer todo aquello que no he hecho en 31 años en la ciudad.
Y si Madrid me gusta y quiero quedarme? Y si encuentro a gente estupenda y no vuelvo?
Tengo tanto miedo...
Mañana toca decírselo al jefe y sé que se lo tomará como algo personal, que por algo hemos pasado muchas juntos. Mañana sabré si contraofertan o no. Mañana, bueno, hoy.
Así que dejo la banda sonora de un sueño. Una vez oí una frase que decía, cuidado con lo que señas porque podría hacerse realidad. Qué razón tiene el que dijo eso.
2008/05/13
Que ni pintada
El otro día un amigo me dedicó una canción en el "buenos días" que nos desea cada mañana y va que ni pintada a mi situación actual.
Ni qué decir tiene que se me partió el alma cuando la escuché por primera vez porque habla de todo aquello que yo dejo atrás si me voy finalmente, hasta ese olor a sal mediterráneo.
Ahí va el link pq este video es aún más acertado y sólo encontré otro con Natalia Noséqué que no me gusta nada y "el bueno2 no es subible.
Soy afortunada por tener a tantos que me quieren. es por eso que se me hace tan y tan difícil el mero hecho de pensar en dejarlos.
Para todos vosotros, para todos ellos, un besote.
Que cuanto me vaya
Ni qué decir tiene que se me partió el alma cuando la escuché por primera vez porque habla de todo aquello que yo dejo atrás si me voy finalmente, hasta ese olor a sal mediterráneo.
Ahí va el link pq este video es aún más acertado y sólo encontré otro con Natalia Noséqué que no me gusta nada y "el bueno2 no es subible.
Soy afortunada por tener a tantos que me quieren. es por eso que se me hace tan y tan difícil el mero hecho de pensar en dejarlos.
Para todos vosotros, para todos ellos, un besote.
Que cuanto me vaya
2008/05/11
Un pequeño triunfo
Estos días son extraños. Estoy y no estoy. Es complicado no saber dónde se va a vivir mañana. Supongo que por eso estoy algo carpe diem, que apuro cada minuto y que todo me toca la fibra. Es como si mi sensibilidad se hubiera elevado a n.
Así que cuando hoy me llamó el director (y amigo) de la revista para la que escribo cada mes para felicitarme porque el artículo de este mes había gustado mucho y que, incluso la gente le había preguntado y felicitado, para decirme que una de las bailarinas del congreso rompió a llorar y que él mismo se había emocionado, me he sentido más orgullosa de mi misma que nunca.
Quizás porque escribir ese artículo es el trabajo que más me realiza como persona, ese pequeño "éxito" ha hecho que me estremeciera, no lo sé. supongo que la ilusión con que se hacen las cosas se acaba notando.
El mero hecho que la gente lea lo que una escribe ya es un triunfo. Si encima gusta, I am in heaven.
Tal vez tendría que darle un empujoncito a ese libro que no acabo de arrancar.
Aquí dejo el artículo en si - La última rueda - y el link a la revista Salseros, aunque ese ya estaba en mis links favoritos.
Así que cuando hoy me llamó el director (y amigo) de la revista para la que escribo cada mes para felicitarme porque el artículo de este mes había gustado mucho y que, incluso la gente le había preguntado y felicitado, para decirme que una de las bailarinas del congreso rompió a llorar y que él mismo se había emocionado, me he sentido más orgullosa de mi misma que nunca.
Quizás porque escribir ese artículo es el trabajo que más me realiza como persona, ese pequeño "éxito" ha hecho que me estremeciera, no lo sé. supongo que la ilusión con que se hacen las cosas se acaba notando.
El mero hecho que la gente lea lo que una escribe ya es un triunfo. Si encima gusta, I am in heaven.
Tal vez tendría que darle un empujoncito a ese libro que no acabo de arrancar.
Aquí dejo el artículo en si - La última rueda - y el link a la revista Salseros, aunque ese ya estaba en mis links favoritos.
2008/05/08
Lágrimas en vez de sonrisas
Mientras mi vida se zarandea por LA OPORTUNIDAD profesional, que se acerca cada día más a golpe de puente aéreo, mientras a ratos me siento una estrella de fútbol a la que pretenden y otras una emigrante que está apunto de dejarlo todo atrás, el mundo ruge. Y es que cuando la naturaleza decide cabrearse, simplemente arrasa. Si este verano viví un terremoto y sus consecuencias, esta vez un tifón ha arrasado ese país que dejó huella en mi corazón, Birmania. Mientras veía por televisión las imágenes a orillas del río, ésas mismas tierras arcillosas en las que había aquel poblado repleto de niños y aquel hombre desdentado que me sonreía, que ahora estaban arrasadas, me estremecía. Qué habrá sido de los habitantes de aquel poblado, del guía y del hombre sin dientes? Luego recuerdo a aquellos militares tenebrosos que atemorizaban a la población, que parecía que fueran de otro lugar, el de la oscuridad, y aquellas carreteras deliberadamente precarias y los poblados de paja. Nunca he visto a personas con una sonrisa más increíble que aquéllas que vi en Birmania, ni personas que se merecieran más que les fuera todo bien. Pero si la revuelta de los monjes supuso una represión brutal, el desastre del tifón junto a las restricciones de la junta militar, no quiero ni imaginar lo que supondrán para el país y sus gentes.
De nuevo me viene a la memoria aquello que decía Séneca, algo más o menos como que dios solo ponía las pruebas más duras a aquellos que pueden soportarlas porque de ellos será la gloria. Igual ya vale de putear a los birmanos, no? Por muy virtuosos que sean.
Gritos en el país de las sonrisas
Mingalabar
Añoro la sonrisa real
Sonrisas al ponerse el sol
Imágenes que hacen sentir
Me acuerdo de ellos
De nuevo me viene a la memoria aquello que decía Séneca, algo más o menos como que dios solo ponía las pruebas más duras a aquellos que pueden soportarlas porque de ellos será la gloria. Igual ya vale de putear a los birmanos, no? Por muy virtuosos que sean.
Gritos en el país de las sonrisas
Mingalabar
Añoro la sonrisa real
Sonrisas al ponerse el sol
Imágenes que hacen sentir
Me acuerdo de ellos
2008/05/07
Un oasis entre los platillos de la balanza
Lo bueno de un fin de semana de locura, de vuelta a la adolescencia, de risas, de confesiones, de música, de salsa, playa, voley, es que se desconecta de todo y de todos. Llegué el lunes y no sabía lo que tenía que hacer. Lo malo, que determinadas situaciones dan demasiado que pensar.
Pero con el lunes llega la realidad, el día a día, los problemas y las desgracias en el mundo.
Pero me traje esta canción del "oasis" de felicidad, aunque siga sin haber encontrado lo que busco.
Pero con el lunes llega la realidad, el día a día, los problemas y las desgracias en el mundo.
Pero me traje esta canción del "oasis" de felicidad, aunque siga sin haber encontrado lo que busco.
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