2006/11/10

Un regalito para el fin de semana

Tras una semana desastrosa, post-vacaciones y de pleno traslado (algún día tengo que escribir sobre el famoso "proyecto traslado") hoy sólo dejo dos canciones, la primera, que cantaba Nina Simone (aunque hay mil versiones, una de ellas de por George Michael)y la segunda Van Morrison. Ésta última aparece en más de una banda sonora de esas romanticonas, que acaban bien y que, son mentira, ideales para domingo tarde: Siempre a tu lado (Someone like you).

My Baby Just Cares for Me
My baby don't care for shows
My baby don't care for clothes
My baby just cares for me
My baby don't care for cars and races
My baby don't care for high-tone places
Liz Taylor is not his style
And even Lana Turner's smile
Is somethin' he can't see
My baby don't care who knows
My baby just cares for me
Baby, my baby don't care for shows
And he don't even care for clothes
He cares for me
My baby don't care
For cars and races
My baby don't care for
He don't care for high-tone places
Liz Taylor is not his style
And even Liberace's smile
Is something he can't see
Is something he can't see
I wonder what's wrong with baby
My baby just cares for
My baby just cares for
My baby just cares for me
Original lyrics
My baby don't care for shows
My baby don't care for clothes
My baby just cares for me
My baby don't care for cars and races
My baby don't care for high-tone places
Liz Taylor is not his style
And even Lana Turner's smile
is somethin' he can't see
My baby don't care who knows it
My baby just cares for me
My baby don't care for shows
And he don't even care for clothes
My baby just cares for me
My baby don't care for cars and races
My baby don't care for
he don't care for high-tone places
I wonder what's wrong with baby
My baby just cares for
Just says his prayers for
My baby just cares for me
Someone like you
Ive been searching a long time
For someone exactly like you
Ive been travelling all around the world
Waiting for you to come through.
Someone like you makes it
All worth while
Someone like you keeps
Me satisfied. someone exactly
Like you.
Ive been travellin a hard road
Lookin for someone exactly like you
Ive been carryin my heavy load
Waiting for the light to come
Shining through.
Someone like you makes it
All worth while
Someone like you keeps
Me satisfied. someone exactly
Like you.
Ive been doin some soul searching
To find out where youre at
Ive been up and down the highway
In all kinds of foreign lands
Someone like you... etc.
Ive been all around the world
Marching to the beat of a different
Drum.
But just lately I have
Realised
The best is yet to come.
Someone like you... etc.
Buen fin de semana bloggers.

2006/11/08

Me gustaría contar una historia, tener una historia y compartirla. Me gustaría poder explicar cómo, cuándo y por qué, quién...
Y sin embargo no puedo, no tengo qué contar. Al menos nada bueno. Y lo malo, para qué contarlo?
Será por eso que últimamente no escribo casi nada. Será por eso que interrogo a los que tienen una buena noticia que contar. Al menos parece que deja de llover, aunque sea para los otros.
Me siento en otro plano. No sé si es bueno o malo. Estoy como aletargada. Necesito un cambio pero no sé cuál. Me da pereza cambiar porque, cambiar hacia dónde?
Estoy debajo de esas nubes que no me dejan ver el sol. A ver si las puñeteras nubes se largan de una vez de encima de mi cabeza, al menos que se vaya una y vea un rayito de sol salvador.

2006/11/07

In fraganti a carbón



Cada día estoy más perro. Me da una pereza atroz escribir. Me cuesta expresarme. Se me ocurren cosas pero tendría que ir registrando lo que pienso, anotarlo aunque fuera y luego ponerme a escribir pero no lo hago.
A cambio cuelgo alguna foto como estas, "pillada" haciendo el vago, por supuesto.

2006/10/25

El día de...

Se oyó un terrible estruendo, como un obús y tembló la tierra. Arturo se disponía a ir a trabajar a la central hidroeléctrica cuando sucedió. Los cristales de su ventana estallaron, las paredes sufrieron grietas y cayeron los cuadros y algunos muebles. Esa misma fuerza lo lanzó contra la pared norte de la casa y cayó al suelo inconsciente. Cuando despertó, aturdido, cubierto de cristales y polvo, en medio de un silencio tétrico, pensó que había llegado el fin del mundo. Qué podía ser el origen de aquello. La idea de un ataque terrorista se le hacía impensable pues qué interés podía tener cualquier grupo armado en un pequeño pueblo perdido en medio de la sierra. Tal vez hubiera sido un accidente aéreo, pensó, aunque la magnitud del estruendo parecía descartar esa hipótesis.
Apoyó las manos en el suelo pra incorporarse. Se clavó un cristal en la palma de la mano que empezó a sangrar. Ya depié, se dirigió a la ventana más cercana, la del comedor, para ver qué pasaba a fuera. No podía dar crédito a sus ojos. A escasos cien metros, justo detrás de la casa de sus vecinos, los Fonseca, las casas habían desaparecido bajo una especie de muro metálico inmenso del que no se veía fin. Salió a la calle. Desde fuera, la visión era inquietante. Frente a él se erigía aquel muro cuyo fin se perdía entre las nuves que se movían a gran velocidad, azotadas por un fuerte aire, proyectando sombras que se alternaban cn la luz cegadora del cielo de junio.
Miró a un lado y a otro. El muro se estendía metros y metros. No se veía a nadie. Llamó a la puerta de los Fonseca pero no hubo respuesta. Decidió aporrear la puerta y gritar. Nadie contestó. Miró por la ventana. En el interior divisó a Ginés tendido en el suelo, en una postura demasiado extraña como para estar vivo. No pudo contener la rabia, rompió la ventana, rastreó la casa al acecho de vida pero no encontró a nadie. Gritó. Salió a toda prisa y empezó a correr siguiendo el muro. Era como si hubieran construido en escasos segundos una muralla gigante alrededor de su pueblo. A su paso encontró a algún que otro vecino de los pocos que, como él vivían a las afueras del pueblo. Todos hacían lo mismo, deambulaban en busca de algún amigo, de algún superviviente en definitiva que hubiera superado aquello. El muro rodeaba el pueblo así como la central hidroeléctrica y parte de la carretera que lo unía con las otras poblaciones. Arturo tardó casi dos horas en rodear todo su perímetro. Parecía que tenía forma circular, como si fuera un gran proyectil. Al llegar de nuevo a su casa, seguido por algunos vecinos que, como sonámbulos, lo habían seguido, se subió al montículo de escombros en que se habían convertido las casas sobre las que se clavaba y tocó la superficie lisa de aquello. Era metálica, fría y maciza. Aquello no era un muro sino un inmenso cilindro metálico macizo que había sepultado a su pueblo, a sus amigos, a su mundo.
Y cayó al suelo. Se quedó allí tendido sobre los escombros viendo pasar las nuves azotadas por aquel viento uracanado que proyectaban sombras fantasmales sobre su rostro.
Despertó de su siesta con un sobresalto mientras por televisión daban el resumen de las notícias más destacadas de la jornada.
- La empresa eléctrica LCT ha adquirido cinco de las hidroeléctricas de HIDROLUZ situadas en la sierra entre las que destaca la más moderna de todas ellas, la de Valleaguas.
En la pantalla aparecía un mapa la región con cinco banderitas rojas ondeantes que marcaban cada una de las localizaciones de las hidroeléctricas. Una de ellas, la más grande sobre Valleaguas, su pueblo, que caía justo encima de su pueblo hasta llegar a la cerntral.

2006/10/10

Breve

- Lo perdí.
- Cómo?
- En silencio.
- Cuándo?
- No lo sé. Sólo se fue.
- Cómo?
- Como se van, cuando se van.
- Qué te dijo?
- Nada.
- Qué no te dijo?
- No lo sé. No dijo lo que debería haber dicho.
- Y qué hiciste?
- Qué podía hacer?
- Y qué no hiciste?
- Perseguirlo
- Te arrepientes?
- No. De nada hubiera servido.
- Y que harás?
- Extrañarlo, luego, cerrar heridas y olvidar.
- Seguro?
- Se intentará.
- Puedo ayudarte?
- Sí.
- Cómo?
- Dejando que olvide.

2006/09/28

Imágenes que me hacen sentir


Hoy no tengo ganas de escribir, sólo me apetece recordar la sonrisa real. Así que aquí os dejo un par de fotos del pueblo de pescadores al que hacía referencia en un post anterior "Sonrisas al ponerse el sol". El niño que también salía en ese post es el que está en la primera foto, en primer plano, de espaldas, con un polo a rallas azules.

2006/09/27

El día de la eriza en pie de guerra

Hoy una/as eriza/as ha:

Tergiversado mis palabras;
Mentido sobre mi;
Me ha “moqueado”
Me ha criticado
Me ha plagiado
Me ha mirado con odio

Hobbes decía que el hombre es un lobo para los otros hombres.
Para la mujer, las peores enemigas son las erizas en pie de guerra*

*eriza en pie de guerra: concepto original de Arturo Pérez-Reverte

2006/09/24

Declaración a punto de los treinta

En menos de 48 horas cumplo treinta años. Y es un cumpleaños algo extraño.
Por un lado, me siento esos treinta, o mejor dicho, esos no veinte en el carácter, en las prioridades, en las necesidades, en todo. Incluso me siento distinta físicamente. Por otro, me siento más viva que nunca, con ganas de hacer mil cosas, com más ilusiones que nunca, con energía. Joven sí pero adulta también. Y me refiero a que me haya dado el instinto maternal ni nada de eso sino que relativizo todo mucho más y le doy a las cosas un valor distinto. En eso creo que tiene mucho que ver el viaje de este verano.
Y me siento feliz y triste a la vez.
Lo celebraré con mis amigos, con bastantes, la verdad, y me hace ilusión. Estarán los de siempre, los recuperados, los que están lejos, los transformados, los que veo menos, los recientes, con los que comparto confesiones, risas, llantos, actividades y eso me hace feliz.
Pero también habrá la parte triste: las ausencias. No estarán los que se distanciaron, los que dejaron de estar, los que dejaron a secas y, sobretodo, faltarán mis sobrinos.
En ese aspecto, sé que no será un día fácil. Suerte que está la ora parte, la vuestra porque muchos de esos amigos que estarán se pasan por este blog.
Así que os doy las gracias por querer celebrar mis treinta.

2006/09/20

A la caza del restaurante

-Hola, querría hacer una reserva par..
- Para reservas llame a partir de las 5. Gracias. Clic. Pi,pi,pi,pi...

-Hola, me gustaría reservar para este sábado...
-Sta complt. Clic. Pi,pi,pi,pi...
-¿?

-Hola somos un grupo y queria hacer una reserva para el sábado día...
-Los sábados hacemos dos turnos, uno a las 9 y otro a las 11
-Cómo iría a las 11?
-Cuántos?
- 20
-No aceptamos mas de 15 personas, lo siento. Clic. Pi,pi,pi,pi...

-Hola somos un grupo...
-Fumador o no fumador?
-Fumador...?
-Lo siento no reservamos para grupos fumadores. . Clic. Pi,pi,pi,pi...

-Buenas tardes, quería hacer una reserva para el sábado pero somos un grupo de más de 15, fumador. Hacéis turnos?
- Este sábado, perfecto. No no hacemos turnos, a qué hora prefiere? Si me da su mail le paso los menús.
-A como salen?
-60 euros aprox.
(Cloc!. Pi,pi,pi,pi,pi...)

-Hola, es posible reservar para un grupo?
-Depende
-¿? Un grupo...de...20...?
-Depende de cuando?
-El sabado...por...la...noche?
-A qué turno?
-Cuál tienes?
-Depende.
-¿?
-Fuman o no
-Depende...Digamos que no.
-Entonces a las 9.
-Y si fuman?
-A las 11 pero me queda poco sitio.
-OK volveré a llamar.
-Bien adiós. Clic. Pi,pi,pi,pi...


ANUNCIO: Se precisa restaurante para grupo de 20 y SI alguno fuma al menos si no consgo que deje de fumar en estos días y no NO queremos turno ni tampoco tener que vendernos los órganos para pagar la cena. Se recompensará cualquier pista cierta.

2006/09/15

De por que "la gata"


No tengo demasiadas ganas de escribir...Y como una imagen vale más que mil palabras, pues ahí va el post de hoy, bien larguito.

2006/09/11

Sonrisas al ponerse el sol

El barco se acercaba lentamente a la orilla. Ya nos estaban esperando, saludándonos con la mano entre risas y gritos. Bajamos por la tabla que hacía de pasarela que se clavaba en aquella tierra arcillosa, roja, la más fértil que había visto nunca. Nos dirijíamos al pueblo rodeados de risas y gritos de alegría de aquellos niños de tez oscura, pintada con tanaka qe saltaban descalzos por aquel camino fangoso. El pueblo estaba a escasos doscientos metros, oculto por la vegetación magestuosa, salvaje, inmensa. Lo formaban unas pocas casas de paredes de bambú de dos niveles, uno a pie de tierra y otro elevado para guarecerse en época de lluvias, como aquélla, en que las riadas son frecuentes. Entramos en una de las propiedades, una casa y un patio con un pequeño cercado en el que había algunos animales. Los niños reían y saltaban. Bombon, bombon! decían algunos. Sabían que unos turistas despistados seguro que les traían alguna cosa. Sacamos las bolsas de caramelos de las mochilas y el guía hizo poner en fila a las docenas de niños que se arremolinaban a nuestro alrededor. Los había de todas las edades, con aquellos ojos grandes y el pelo tan negro que nos miraban y nos sonreían. Mientras les iba dando caramelos, me fijaba en sus ropas, limpias pero raídas y sus pies descalzos. Me fijé que recibían el caramelo con la mejor educación, tímidamente, con la mano derecha y la izquierda sujetándose el codo derecho. Algunos, incluso, se peinaban mientras esperaban turno en la fila. Y me sentí mal. Me dolió ser la turista que viene con una bolsa de caramelos y luego se va. Me dolió que aquellos niños no tuvieran una camiseta nueva mientras en "mi mundo" los hay que tienen tantas cosas que no las valoran. Mientras pensaba eso, le fui a dar un caramelo a un niño algo mayor que se quedaba al fondo. Movió la cabeza negativamente y me señaló a los más pequeños mientras sonreía. Mis ojos tuvieron que hacer un esfuerzo para no llorar. El cielo lo hizo por mí. Empezó a llover como sólo sabe hacerlo el monzón. De camino al barco, mientras me peleaba con mi chubasquero amarillo chillón me crucé con un hombre enjuto , descalzo y vestido sólo con un lonji arremangado y un sombrero de paja. Se empezó a reír a carcajada límpia con su boca desdentada. Realmente debía ser cómico ver a una turista peleándose con un plástico amarillo con un pájaro azul y rojo pintado. Cuando por fin conseguí colocarme el puñetero trasto, cruzamos una mirada y nos reímos los dos. No sé cómo explicarlo pero aquel momento de risas sinceras, de cruce de miradas bajo el aguacero sin palabras fue lo mejor del día. Y mientras volvíamos en el barco y se ponía el sol, veía a aquellos niños en la orilla, a lo lejos, que habían sido felices por tener unos caramelos mientras al fondo brillaba una hermosa pagoda dorada que se reflejaba en el río. No pude hacer otra cosa que sonreir.

Añoro la sonrisa real

Hoy hace quince días que volví a mi supuesta realidad, a mi supuesto mundo y sigo rara. No sé si sufro el famoso síndrome post-vacacional o es que símplemente el ver otras cosas me ha abierto los ojos. Ahora los malos rollos y las tensiones, el estrés, la agresividad me duelen más. Si lo dicen, lo sé, que a lo bueno uno se acostumbra y yo me he acostumbrado. Me he acostumbrado a las sonrisas, a la gente encantadora, a la espiritualidad, al vivr con lo que se tiene, a las pagodas, al aire limpio y a las frutas deliciosas. Y lo mejor: qué bien se vive con los problemas a 9000 kilómetros. A quién le importa lo que pueda pasar en el curro si ni puedes conectarte al correo electrónico, si no tienes covertura? El móvil, qué delicia perderlo de vista! Sin él he estado libre de sms envenenados, de esos que solo traen malas noticias, malos rollos y tristeza.
Y sé que irme a un país de que es una dictadura y que está subdesarrollado y que es otra cultura no lo arregla todo, que una huida como esa no arregla nada, solo "aparca", pero la verdad es que dan ganas de irse y hacer un trabajo útil ayudando a la gente y no matarse a cuadrar excels estúpidos, que dan ganas de poder hacer algo ante problemas reales y no las estupideces y las necesidades idiotas de occidente. Y ver esas sonrisas, el respeto, la generosidad, en vez de esas caras de perro que lleva la peña por aquí y la mala leche y el egoísmo que reina en mi supuestamente mundo civilizado.
Así que como añoro Bagan he intentado recuperarlo un poquito. Esta mañana, para ir al gimnasio, he dejado de lado las camisetas de marca y los bolsos fashion y me he puesto un pirata de algodón y una camiseta de tirantes y mis chanclas de treaking atuendo con el que me paseé por medio Myanmar. Sé que es estúpido, que dejar mi peinado "encerado" y sustituirlo por una coleta no me va a devolver la paz interior, pero tenía que intentarlo, hoy era un día perfecto para ello festivo y sin móvil (aunque fuera por obligación). Y, si bien en el gimnasio, a golpe de pedalazo en bicicleta estática, he conseguido distraerme un poco, con los malos rollos esperándome en casa y mañana en el trabajo me ha sido imposible recuperar esa paz que dejé en Yangón.
Así que hoy me toca suspirar y recordar cada uno de aquellos momentos, de aquellas sensaciones que me hacen sonreir para oder sentirme viva.

2006/09/02

Mingalabar!

Mingalabar!

Paso revista de los veintiún propósitos de las vacaciones:

  1. Desconectar del trabajo; Totalmente conseguido. Me da igual si llego y el edificio se ha quemado. sólo he pensado en el curro porque no quiero volver. No he mirado ni un solo día el mail del trabajo. Qué esplote la bandeja de entrada!
  2. Dejar los malos rollos a pie de pista; Síiii! lástima que me esperaran pacientemente en la puerta de El Prat y me saludaran con la mano nada más bajar del avión.
  3. Dormir o, mejor dicho, conseguir dormir más de cinco horas diarias; Totalmente. Cuando he dormido poco es porque tenía que madrugar para pillar algún avión matutino.
  4. No ver un excel, ni un access, ni un xml, ni nada que se le parezca hasta setiembre; Por no ver no he visto ni un word. Sólo he tocado un ordenador para postear.
  5. Estar sin móvil, sin covertura y chin ná, sin que me importe; Si, si, si. los días de viaje por fuerza y genial. Ahora poco lo uso. Vale, se me ha estropeado así que eso tambien ayuda.
  6. No tomar café; Bueno, sólo un par o así en tres semanas. No está mal, no? Lo doy por objetivo conseguido, no?
  7. Aprender de otras culturas; Muchísimo: de arte, de budismo, de etnias, de historia. Un choque a mi mente occidental-consumista. Es otro planeta.
  8. Disfrutar de los paisajes y hacer unas fotos increíbles; He visto cómo la naturaleza puede llegar a ser un auténtico espectáculo, paraísos de playas blancas y cocoteros y ríos ,lagos, plantas, mariposas gigantescos. Las fotos, bueno, no están mal pero no le hacen justícia al país. Es demasiado bonito para ser plasmado en una foto.
  9. Probar comidas exóticas; también: arroz pegajoso, plátanos rojos, gamba seca, orujo de palmera, langosta termidor... Me he dado cuenta, al probar alimentos naturales de lo malo/artificial que es lo que comemos aquí.
  10. Padecer el síndrome de Stendhal y llorar ante la contemplación de la belleza; Casi lloré al contemplar Bagan por última vez y la sonrisa de algún niño consiguió que me tuviera que aguantar las lágrimas.
  11. Sentirme viva; Me he sentido afortunada, viva y feliz.
  12. Conocer gente interesante; Lo que más. El país de "la sonrisa real" me ha llegado al alma, especialmente el guía, un tío increíble del que he aprendido muchísimo. (quien haga algún comentario malicioso pilla).
  13. Escribir algo, aunque sea poco, sin que sea fruto de la rutina y los malos rollos; Escribía a diario en el moleskine que me regaló una amiga. A veces tenía tanto que escribir q se me agolpaba en la cabeza y salía como salía. Tengo que ordenarme las ideas y escribirlo más ordenado.
  14. Decidirme por un libro y conseguir acabarlo en menos de tres semanas; Me llevé dos: La Dalia negra que no hay manera que lo acabe y El retorno del profesor de baile de Mankell. No acabé ninguno de los dos pero supe por qué era tan importante la decisión de llevarme un libro u otro.
  15. No pillar una gastrointeritis; Todo correcto. Me fui con el estómago algo tocado por el estrés y he vuelto igual.
  16. Librarme de las picaduras de mosquitos, especialmente los que transmiten la malaria; El repelente antimosquitos, las mosquiteras, tiras, etc funcionaron. Me picaron más mosquittos el otro día cenando en la playa de Barcelona que en todo el viaje.
  17. No encontrarme mal por tomarme Malerone; No he notado ninguno de sus supuestos efectos. Valió la pena gastarse la pasta que costaron.
  18. Ponerme morena.; Algo de color tengo, pero no mucho...snif, snif.
  19. Ponerme muy morena; No mucho, vale?
  20. Ponerme muy, muy, muy morena; Que no! Aún puedo tomar el sol mañana, je,je.
  21. Perder ese kilo que se ha instalado en mi trasero. Definitivamente sigue ahí. Tendré que tomármelo como una consecuencia de los treinta tacos que están a punto de caer. Así seré una massissa. (risas enlatadas de fondo).

Como veis he cumplido casi todo lo propuesto, al menos lo más importante.

Añadiría también que he aprendido a tomarme la vida de otra manera, que me he sentido afortunada al ver las condiciones en que viven en otras partes del mundo. También me he dado cuenta que estamos de espaldas al mundo, que solo vemos ese micro-espacio llamado desarrollo y lo demás ni lo conocemos. Por último, me ha entristécido al ver que nosotros, los supuestamente "desarrollados" o de "primer mundo" hemos perdido la "humanidad" y que hemos destrozado parte del planeta. Porque he visto personas que te sonrén sin conocerte y que te invitan a sucasa sin tener nada, que te ayudan, que te miran y que tienen en sus ojos una felicidad que nunca habá visto. Y también he podido contemplar una naturaleza casi sin contaminar y me he sentido fatal porque nos la estamos cargando porque los que viven allí la respetan mucho más, la cuidan mucho más que los que sólo la explotamos. Por último me he dado cuenta de cómo las comodidades y automatismos han conseguido que perdamos la capacidad de supervivencia.

Supongo que publicaré alguna cosa de las escritas en Myanmar más adelante.

2006/08/08

Veintiún deseos, propósitos, objetivos o buenas intenciones más o menos serios para estas vacaciones

Como creo que no voy a poder escribir hasta después de vacaciones, aprovecho este post para desear a todo aquél que se pase por aquí, un buen verano.

Ahí va:

  1. Desconectar del trabajo;
  2. Dejar los malos rollos a pie de pista;
  3. Dormir o, mejor dicho, conseguir dormir más de cinco horas diarias;
  4. No ver un excel, ni un access, ni un xml, ni nada que se le parezca hasta setiembre;
  5. Estar sin móvil, sin covertura y chin ná, sin que me importe;
  6. No tomar café;
  7. Aprender de otras culturas;
  8. Disfrutar de los paisajes y hacer unas fotos increíbles;
  9. Probar comidas exóticas;
  10. Padecer el síndrome de Stendhal y llorar ante la contemplación de la belleza;
  11. Sentirme viva;
  12. Conocer gente interesante;
  13. Escribir algo, aunque sea poco, sin que sea fruto de la rutina y los malos rollos;
  14. Decidirme por un libro y conseguir acabarlo en menos de tres semanas;
  15. No pillar una gastrointeritis;
  16. Librarme de las picaduras de mosquitos, especialmente los que transmiten la malaria;
  17. No encontrarme mal por tomarme Malerone;
  18. Ponerme morena.;
  19. Ponerme muy morena;
  20. Ponerme muy, muy, muy morena;
  21. Perder ese kilo que se ha instalado en mi trasero.

    Nos vemos a la vuelta!

2006/08/07

Decepción

Por haber escuchado,
por haber entendido.

Por lo dicho
y por lo que no.

Por un todo
que luego no es mucho

Por no mucho
que resulta ser todo

Por lo prometido,
pero no dado.

Por las interpretaciones
y las aclaraciones.

Por pedir
pero no dar.

Por exigir
sin tolerar.

Por pedir diálogo
sin escuchar

Por decir intentar
y no querer arreglar

Por decir ayudar
en vez de utilizar

Por sentir
pero olvidar

Por todo
o por mucho.

Por demasiado
o por demasiados

2006/08/03

El libro elegido

Tengo un dilema. No sé qué libro llevarme de viaje. Si fuera un viaje cualquiera, me llevaría alguno de los que tengo empezados y listos pero esta vez no, así no vale.
El elegido será el libro que más lejos viaje conmigo por lo que no puede ser “uno cualquiera”, ha de ser especial. También ha de ser un libro entretenido, que enganche porque para tantas horas de viaje sino no tiene sentido pero tampoco quiero que sea el típico bestseller “browniano”.
Candidatos tengo varios: uno de Markeris tal vez, una Agatha Christie o “el regreso del profesor de baile” de Mankell. Pero estoy indecisa. Qué decisión tan difícil. Me quedan sólo diez días para decidirme.

2006/08/01

Paseo de gata

A la gata le duele la cabeza. Se estira, bosteza. No le gusta el calor. La gata está cansada porque no duerme bien y tiene el estómago raro, tal vez por las bolas de pelo y las que no lo son. Se vuelve a desperezar, estirando las patas, los dedos y bosteza de nuevo. La gata no quiere hacer nada. Decide incorporarse e ir a pasear por la ciudad. Le apetece oler el mar así que se irá a la playa, se sentará en una roca y mirará a los pocos bañistas que queden tumbados en la arena o en el agua.
La gata está cansada, no quiere pensar. Quiere notar la arena fresca de media tarde bajo sus patas, oler la brisa marina. Quiere que se le contraigan las pupilas bajo la luz de media tarde y, por un rato no ser más que una gata que pasea por la arena, sin ningún otro problema más que evitar ser salpicada por las olas.

2006/07/28

Reflexión a la hora de la siesta en una oficina desierta bajo el efecto de dos vacunas.

Qué fácil podría ser todo. Si quiero A digo A, si quiero B, pido B. Si entendí mal, rectifco, si expliqué mal, aclaro. Si lo que me apetece hacer es C, hago C, y si no quiero hacer D, pues no lo hago. Por qué aguantar a quien no te cae bien o aquien te aburre?
Sin dar vueltas, sin pensar tanto, así y punto. No hay que complicarse. Y las consecuencias, asumirlas. Lo importante es no dejar de hacer por miedo o por lo que dirán, no callar lo que se debe decir.
Qué hay peor que arrepentirse de lo no hecho, lo no dicho? Del quería pero...del tenía que pero...
Y nada de darle vueltas a las cosas, todo directo,un, dos, que se evitan malentendidos.

No debería escribir en estas condiciones, al menos no en público...

La gata trasnocha

La gata trasnocha. La gata se ahueca el pelo, se acicala para pasear por las calles bajo la luna. Se pasea, come algo. Se vuelve a pasear, se sienta a tomar el fresco. La gata se toma una copa con unos amigos y se ríe. Y después de sus aventuras nocturnas, vuelve a casa, desinhibida.
La gata se prepara para ir a dormir. Se acicala, ronronea y se estira, miiiaaauuu, ahora para adelante, ahora para atrás. Ha dejado la tensión abandonada en la calle y se siente relajada. Busca un sitio fresco, el más fresco de la casa, para dormir. Luego mira el cielo estrellado y se enrosca para intentar conciliar el sueño. Pero antes, pone orden a su cabecita algo mareada por una única copa tras una cena ligera. La vergüenza, la timidez y los nervios también se han quedado fuera, en la calle, haciendo compañía a la tensión.
Se despereza y ronronea de nuevo, con el único deseo que mañana su cabeza no sufra las consecuencias de su trasnoche.

2006/07/25

Historias a la carta 1: De gatos y mares

Dió una vuelta en la cama y luego otra. El calor de aquel agosto era el peor que recordaba. Siempre había quien decía haber vivido uno más caluroso, pero Ainoa no recordaba ninguno así desde que su vida estaba a orillas del Mediterráneo. En su infancia, en las playas de su Laredo natal, era distinto: las tardes se cubrían de nubarrones, las noches eran frescas, y el agua del mar fría. Pero de eso hacía mucho tiempo, más de una década.
Desde que vivía en Barcelona las siestas en agosto eran casi imposibles sin sudar, más aún cuando los pensamientos daban vueltas en su cabeza mientras ella se giraba, una y otra vez, entre las sábanas.
En momentos como ese, prefería levantarse, ponerse encima lo más fresco que encontrara y pasear hasta el puerto sobre sus sandalias de plástico. Era un recorrido tranquilo, de poco más de media hora. Solía pasear hasta un espigón y sentarse en unos bancos de piedra a contemplar aquel mar, tan manso para ella, tan distinto de “su mar” , aquél plomizo que, a veces, tanto añoraba. Mientras escuchaba a las gaviotas mezcladas con las voces de la gente que deambulaba por el paseo, se sentía sola y triste. Los treinta le habían caído como una losa, culminando un año poco afortunado, de decepciones, pérdidas y excesos. Mientras repasaba todo aquello que le hacía tan difícil conciliar el sueño un domingo por la tarde, notó algo que rozaba su pierna. Tras el sobresalto, vió a un gato rallado y rollizo que remoloneaba a sus pies. Era uno de tantos gatos callejeros de la zona, de ésos que se buscan la vida como pueden, que comen lo que sea y que se escapan dando saltos de los indeseables que disfrutan quemándoles la cola. Aquél debía saber muy bien cómo sobrevivir dado su cuerpo rechoncho y sus mofletes abultados. Acarició el entrecejo al minino y siguió mirando al horizonte. Pero el gato, no contento con las cuatro carícias que Ainoa le había regalado, se subió al banco de un brico en busca de algún mimo más y algo que comer.
Ainoa no pudo hacer otra cosa que sonreír y acariciarlo de nuevo.
Le recordó a aquél otro, a “Stalin” el gato atigrado de Yulen, el dueño del bar que había en la esquina de su casa en Laredo. Stalin era mofletudo, rechoncho y de largos bigotes. Habían crecido juntos y seguía a Ainoa incluso hasta casa, para el disgusto de su madre.
Fue el confidente de sus más íntimos secretos, el confesor de sus diabluras y el paño de sus lágrimas. No respondía a llamadas y sólo cuando le apetecía se escabullía del bar y seguía a Ainoa. En una ocasión cuando ella tenía catorce años recién cumplidos y el chico de la clase que le gustaba la llamó palillo, la siguió hasta el espigón donde, juntos, contemplaron la puesta de sol. Pasaron horas compartiendo la tragedia. Sólo a la hora de cenar Stalin volvió al bar para que Isa le diera algo de pescado y las sobras de la jornada.
Siguió acariciando al gato callejero mientras pensaba en aquella puesta de sol en Stalin y en los días en Laredo, tan distintos.
A su espalda se oyó un silvido y un -“Bitxu” ven aquí, golfo!, ven con mami-
Y “Bitxu” bajó de un brinco del banco y fue al trote hacia una anciana que sostenía un platiilo de plástico lleno de sobras. A sus pies, otros gatos comían de sendos platillos roídos.
Ainoa se sintió de nuevo sola, de nuevo abandonada por unas sobras, de nuevo triste. Se preguntó si tal vez ella era como aquellos gatos, una superviviente o como la anciana, una alma solitaria que sólo disfrutaba de la compañía de un puñado de felinos. Entre tanto, se hizo de noche y fue hora de volver a casa. Caminó como sonámbula, ensimismada en su situación, en su recién estrenada soltería, en las noches locas de los últimos meses, en la última convención que había organizado. Tal vez fuera el momento de volver a su hogar, a su mar irascible y a las brumas matinales. O tal vez debiera recoger a un gato y cuidarlo, quererlo y acariciarle el entrecejo mientras , juntos, contemplaran la puesta de sol.

(*Esta es la historia en base a las peticiones de Bohemia, Edharris y Trasgu Astur. Hackman, Bruji, las vuestras quedan pendientes ya que me era imposible cuadrarlas con las demás. Os debo un castrati y un muerto respectivamente.)

2006/07/24

Sísifo y las zanjas perversamente keynesianas

Será porque soy de las idiotas que crren en lo qure hacen, de las ingénuas que crren aún en el espíritu de equipo o porque hasta no hace demasiado me tomaba el trabajo con ilusión, lo cierto es que a día de hoy, me siento decepcionada. No es que ahora me entere que las “grandes” compañías lo son precisamente por dejarse el corazón en el power point de bienvenida, no es eso, eso he sabido siempre, pero ahora, tras haber dado lo mejor, tras haberme ilusionado con cada proyecto, aunque me supusiera perder horas de sueño y estrés, al menos, creía en que mi trabajo tenía un objetivo, aunque fuera maquiavélico.
Pero ahora que veo que era como Sísifo, que he sido parte más de un extraño juego keynesiano de hacer zanjas para luego llenarlas con tierra, es en este preciso momento que me planteo si realmente quiero o no ser un peón más en un juego entre niños malcriados, si quiero hacer más zanjas que luego nadie utilizará, si quiero ser un peón y comer a otros peones. Y me da igual si soy un peón, una torre o un álfil, en el fondo, soy una ficha más, aunque las jugadas sean más o menos complejas, soy una ficha más paseando por un tablero. Y si el jugador decide sacrificar precisamente esa ficha, mi ficha? Y si me deja aparcada en la esquina del tablero?
Y mientras, la estupidez humana que llevo dentro, hace que en vez de estar “disfrutando” de la jornada intensiva, esté tecleando esto antes de volver a solucionar marrones antes de las vacaciones.
Eso sí, en cuanto salga, iré a dar un paseo largo entre turistas y obras, bajo el calor de una ciudad pegajosa a ver si recupero la sonrisa, esa que me borran cada mañana cuando entro por la puerta Recursos humanos estarían orgullosos de mí, que intento renacer cada día: “se valorará la capacidad de superar la frustración”, dicen.

2006/07/17

Historia a la carta

Por mucho que intento escribir no puedo. Las ideas se niegan a transformarse en palabras. Me es imposible juntar tres frases decentes o retener las ideas el tiempo suficiente para darles cuerpo en el papel. Tampoco me apetece teclear. Y aunque sé que es cuestión de disciplina, no hay manera. Sólo a estas horas noctámbulas en que hasta cenicienta ha llegado a casa ,consigo poner tres cosas en el diario y con suerte algunas líneas en un post.
Pero hoy me da pereza ponerme a reflexionar, y eso que este fin de semana ha dado para mucho.
Así que haré caso a un amigo y pediré ayuda a quien lea este post para escribir una historia.
Quién ha de ser el protagonista?
Dónde ha de ocurrir?
Un principio?
Un final?
Qué tipo de historia?
Ahora sólo falta que quien pase por aquí quiera jugar. Y cómo? Contestando a tres de las cinco preguntas.

El monasterio de los gatos saltarines


En uno de esos arranques de estrés de “ya no puedo más” solté algo así que me iría a un monasterio en lo alto de una montaña, un lugar en el que nadie me fuera a encontrar. Y como si el destino hubiera tomado nota, me ha ido llevando hacia allí.
Me explico. Este era uno de esos años en que no sabía a dónde ir a desintoxicarme de la rutina en eso que llaman vacaciones. Tras mucho mirar, finalmente el destino ha sido Myanmar. Y sí soy una ignorante qué pasa, porque no me había enterado que Birmania había cambiado de nombre y ahora se llama Myanmar y me tuve que poner a buscar dónde estaba exactamente en el mapa.
Sea como sea, ahora que he navegado por la red y buscado por ahí y comprado la guía, ahora sé que allí hay un monasterio en lo alto de una montaña en el que los monjes se entretienen enseñando a saltar a sus gatos. Estoy por ponerlo como autofirma en el asistente del correo electrónico. Sería algo así: Estaré fuera de la oficina hasta el día X para tal tema contacten con Z y para tal otro con W. Para otros temas pueden contactar conmigo vía paloma mensajera en el monasterio de los gatos saltarines del monte Popa en Myanmar.
Y debajo adjuntaría una foto del sitio.

A todos

* Este fin de semana el amor ha estado presente en la mayoría de conversaciones. He llegado a la conclusión que se va justo de amor. Esta canción de Depeche Mode fue en un tiempo muy especial y define muy bien lo que creo que "ha de ser". Se la dedico a todos los que lo tienen para que lo conserven, a los que lo buscan para que lo encuentren y a los que lo tuvieron porque lo tuvieron y porque, algún día , se vuelva a cruzar en sus vidas.

I want somebody to share
Share the rest of my life
Share my innermost thoughts
Know my intimate details
Someone wholl stand by my side
And give me support
And in return
Shell get my support
She will listen to me
When I want to speak
About the world we live in
And life in general
Though my views may be wrong
They may even be perverted
Shell hear me out
And wont easily be converted
To my way of thinking
In fact shell often disagree
But at the end of it all
She will understand me
Aaaahhhhh....
I want somebody who cares
For me passionately
With every thought and
With every breath
Someone wholl help me see things
In a different light
All the things I detest
I will almost like
I dont want to be tied
To anyones strings
Im carefully trying to steer clear of
Those things
But when Im asleep
I want somebody
Who will put their arms around me
And kiss me tenderly
Though things like this
Make me sick
In a case like thisIll get away with it
Aaaahhhhh....

2006/07/12

Carpaccio de reproches aderezado con crudités de insomnio

Mientras Chris de Burgh se lamenta por las notas de Lady in red y se oye la sirena de un ambulancia a lo lejos, intento escribir sin éxito todo aquello que quería decir. Pero será por el calor enganchoso de esa noche de julio que parece agosto o por el cansancio, que las palabras no parecen dispuestas a dejarse escribir.
Y no sé si de nuevo el calor será la causa o tal vez las malas vibraciones pero el hecho es que hoy ha sido el día de los desencuentros y malentendidos, de los reproches, tan feos, del “tú dijiste”, de las quejas y los recelos. Las palabras, las supuestas amigas, el vehículo de la comunicación han sido las culpables. Ya fuera por escrito o por teléfono, porque llegaran de terceros, porque hubiera intención, mala intención, se entiende, por alguna de las partes o porque todos somos libres de interpretar, lo cierto es que ha sido un día cargado de “quiero decir” y “querías decir” de “porque yo” , “porque tú”, “mientras que ellos”....
Pero no sólo las palabras, también los hechos son mal interpretados. Lo que para uno es una broma, para el otro una ofensa, lo que para uno un sacrificio, para el otro una obligación y así sigue y sigue. Todo depende del punto de vista. Lo más divertido, bueno, tal vez divertido no es la palabra pero no estoy suficientemente despierta para buscar otra, es que el prisma cambia cuando se es el receptor o el que da, el que charrasquea o el que se encuentra allí sin más como diana. Y lo más divertido (de nuevo no es la palabra, vale) es que todos nos olvidamos de la simetría de las palabras, de los hechos. Por qué será que valoramos más nuestro trabajo que el de los demás, nuestros esfuerzo parecen titánicos y los de los otros son nimiedades? Vendría a ser como decir que se ha de tomar la vida como si se tratara de un palíndromo, de simétrica ortografía y tan distinto significados según el sentido de la lectura. En la escuela siempre nos decían lo de no hacer a los demás aquello que no queremos que nos hagan y que lo nuestro acaba donde empieza lo de otro. Pero dónde queda el quit pro quo cuando a quien le toca ceder es a uno? Dónde acaba la ambición y empieza la generosidad? Dónde se esconde ese “lo siento” cuando no lo encontramos, justo cuando más lo necesitamos? Porque tanto lo que se cede, lo que se da o nuestros “lo sientos” valen más que los de los otros,no?
Mientras, en medio de esa batalla de reproches, somos felices? Cómo se puede disfrutar de lo que se tiene, de lo que te dan, de lo que te dicen si se está sufriendo por lo que no se tiene, lo que no se ha recibido o lo que no se ha dicho? Como dicen en un anuncio, “no es lo que tengo, es lo que soy”. Y de nuevo aparece el valor. Ese bien en peligro de extinción, ése que encuentra el “lo siento”, el que reconoce los errores, el que afronta en vez de estar a la defensiva, el que se ríe de las inseguridades, el que aprecia lo recibido, el que asume lo que uno es y cómo es. Se puede ser feliz sin valor para aceptarse, para disfrutar, para tener la suficiente confianza en uno mismo como para “ser”?
En días como hoy, en que es más fácil dejar que el malentendido crezca, en que la respuesta por callada ha sido la tónica, en que sólo se ve el error ajeno y la crispación quema el ambiente, me entristece ver que el ser valiente no está de moda y que no hay ninguna ONG que lo proteja. No se lleva eso de dar la cara, eso de argumentar así, frente a frente. Tampoco es lo más lo de ir con la cabeza bien alta, sin importar ni qué envoltorio llevamos ni qué piensan los demás de nosotros.
Hoy ha sido un día minado de gente insegura, de frustraciones, de críticas, de reproches, de puñaladas de los infantiles “y tú mas” y este post noctámbulo es uno de esos delírium de resultas del cansancio sin sueño. Espero que si algún valiente se lo lee no me lo tenga en cuenta y sepa perdonar, “hoy por ti, mañana por mí” sin pasarme factura por ello en un futuro.

2006/06/28

Una dama a escena

Ayer, de nuevo, la dama nos deleitó con su presencia. A escena, bien cerca de un público sorprendido, conmovido, se enfundó en la piel de Maggie, mi gata favorita. Y ese público, esos pocos privilegiados que disfrutamos de unos monólogos a pie de tabla, a pelo, vimos aparecer la frustración y el dolor contenido pero creciente de ese personaje que en el 58 interpretó Lyz. No sé si fue por la dureza del texto de Mr Williams, por el hecho que fuera “La gata”, porque la dama lo interpretó fantásticamente o por todo un poco, pero a mí me hizo sentir.
No me he podido resistir a comentar esa clase abierta, lo siento, porque si se representa un fragmento del texto que da nombre a este blog, se ha de comentar, no?
Enhorabuena, de verdad.

2006/06/20

Teorías idiotas y risas necesarias

Por qué en una cena se empieza a discutir sobre la forma de limpiarse tras defecar? Realmente no lo sé. Por qué algo tan asquesoso, sí asqueroso, acaba siendo el tema central de una cena? Sería el vino que estaba adulterado? El pan estaba untado con tomates manipulados genéticamente y nos produjo un efecto psicotrópico? Demasiadas horas de trabajo habían hecho que nuestros cerebros se volvieran locos? Pues no lo sé. De hecho no lo sé y me da igual. Simplemente me reí, nos reimos y nos olvidamos de todo. Y ahora cada vez que voy al servicio me acuerdo de esa cena y me río. Es bonito acordarse de la gente, de los buenos momentos, aunque sea sentado en la taza del WC.

2006/06/12

Sí, me estoy leyendo un libro de autoayuda, qué pasa

Después de mucho quejarme de mi incapacidad para entender a los hombres, alguien me recomendó un libro, un alguien que era de confianza, con “experiencia”, alguien que de hombres creía que sabía un rato. Seguramente me lo habría comprado pero me lo regalaron por mi santo. El libro en cuestión es “Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus”. Lo empecé a leer el mismo sábado y la verdad es que respecto a la descripción de las mujeres coincide bastante. Teniendo en cuenta que el autor, Johm Gray es un hombre, entiendo que también debe describir bien al género masculino. Mientras lo leía he confirmado que definitivamente no entiendo a los hombres. También me ha hecho ver algunos (vale, muchos) errores que he cometido al tratarlos, en ámbitos de lo más distintos y, especialmente en las relaciones de pareja. Supongo que esa falta de comprensión por los marcianos debe estar bastante relacionada con el hecho que el colegio no fuera mixto hasta octavo de EGB y que, efectivamente, para mí, al descubrir su existencia a los 14 años, los encontrara verdaderos alienígenas. Me aterra ver que las diferencias por cromosoma y los malos entendidos mutuos pueden ser una causa importante del deterioro de una relación.
Cómo habría agradecido que, en vez de darnos pretecnología nos hubieran dado clases de relaciones humanas. Cómo puede ser que en Ciencias Naturales nos explicaran el comportamiento de las amebas y no dijeran nada, ni de pasada, de las diferencias y relaciones entre hombres y mujeres. Porque mucha genética, mucho guisante amarillo y verde, mucho cromosoma y las implicaciones físicas del mismo pero y lo demás?
En un mundo en el que el instinto cada vez pinta menos, cómo es posible que se dejara a merced de dicho instinto atrofiado una parte tan importante de nuestras vidas, la comunicación entre nosotros?
Sin duda recomiendo este libro para dar luz, no sólo a ellas, que probablemente, se interesarán e igual se lo leen o lo leyeron ya, sino también a ellos, que de buenas a primeras pensarán que es una chorrada. Desde luego vale la pena aunque sólo sea por ver lo que hacemos mal, de verdad, y no sólo con la pareja.
Serán las horas en que escribo esto por lo que deliro bastante y por lo que la expresión es precaria, mil perdones, o será la indignación de quien se siente ignorante, de quien sabe que ha hecho las cosas tan mal como se podía en muchos aspectos por pura ignorancia.
Mil perdones.
Sé que este post me pone en la cola de las Britgets que leen libros de autoayuda, sé que por ello habrá quien esté tentado a reírse o a criticar. Sinceramente, me da igual. A mí me está sirviendo para entender y a aprender mucho más de lo que me habría esperado.

2006/06/06

Post zen

De un tiempo a esta parte valoro más las pequeñas cosas. A veces me encuentro observando como planea un pájaro sobre un cielo de verano o contemplando el romper de las olas como si fueran el mayor espectáculo. En ese momento, para mí lo son. Por unos minutos o unos segundos las imágenes, como si fueran una película, fotograma a fotograma, pasan lentamente ante mis ojos. Y esa belleza de cosas simples me estremece, me relaja y me hace sonreír. Desde que disfruto de esas pequeñas cosas, de esos shows gratuitos que ofrece el día a día, recurro a ellos en momentos de crispación. Cierro los ojos y veo las olas y oigo el mar y a las gaviotas. Será por eso que ahora, mientras escribo, sonrío, aunque sé que voy a comer fatal, aunque sé que saldré más tarde de lo que debiera. Todo eso no importa. Porque hace un día precioso y puedo disfrutar de la brisa que mece las hojas del plátano que hay frente a mi ventana

2006/05/31

Me gusta, no me gusta

Sé que es una tontería. Sé que quien lea esto probablemente ya lo sepa. Sé que no sigo ningún criterio original. Se aceptan propuestas para posibles futuros posts. Y a vosotros, ¿qué os gusta y qué no?

Me gusta contemplar el mar. No me gusta ver las injusticias que se producen en el mundo en el formato espectáculo que se les da ahora.
Me gusta oir palabras tiernas al oído mientras me abrazan. No me gusta escuchar música mientras trabajo.
Me gusta oler las rosas en primavera. No me gusta el olor a fritanga de muchos bares.
Me gusta cenar en un buen restaurante, preferiblemente de base mediterránea. No me gusta tener que comer deprisa cualquier cosa.
Me gusta beber vino con una buena cena. No me gusta la cerveza.
Me gustan los abrazos. No me gusta que me toquen “gratuitamente”.
Me gusta notar la brisa marina en la cara. No me gustan las gotas de lluvia en mis gafas.
Me gustaría pilotar una avioneta. No me gustaría hacer puenting.
Me gusta estar leyendo en una butaca frente a la ventana, con el sol reflejado en el libro. No me gusta estar trabajando, en una oficina bajo un florescente, frente a una pantalla por muy plana que sea.
Me gusta ser sensible, con todas sus consecuencias. No me gusta ser indecisa.

2006/05/29

Fffffffffffffffffffff!!!!!!!!!!!!!

La gata hoy sacaría las garras y se liaría a zarpazos con el mundo. Porque a un felino le has de dejar que vaya haciendo, que duerma, que ronronee, que coma y que juegue cuando quiera. Pero cuando se le molesta más de lo que su paciencia puede soportar, sus uñas retráctiles salen a la luz, sus patas la impulsan veloz y sus ojos, antes de pulilas redondas, pasan a ser sólo una fina linia vertical negra en medio de unos ojos verdes y fieros.
En casos extremos, erizará el pelo, soplará y enseñará los dientes.
Pues hoy es un día de esos, de garras, de pelo erizado, de ojos bien abiertos, dientes fuera y soplidos.

2006/05/17

Champions

Hoy se para el mundo. A partir de las 20:45 no hay nada. Hoy sólo hay un tema, "el tema". Sólo se habla de dónde irás a ver el partido, de a qué hora se saldrá del trabajo para poder verlo tranquilamentedel cómo se celebrará, de quién marcará el primer gol, de ir a Canaletes,...
Y si pierden? Nooooo! Eso no se dice ni en broma. A día de hoy entiendo a las argentinas que dicen que cuando hay mundial son viudas durante un mes.
Y por más que oigo a los "machotes" de mi alrededor hablando de la famosa finas de la Champions, por más que yo tambien salté y fui feliz con 15 años cuando ganaron la anterior, la única, no los entiendo. Me da la impresión que eso, lo de ir al aeropuerto, lo de pedise fiesta para ver el partido, lo de llorar en Canaletes, eso se ha de hacer con no más de 20 años.
No sé si prefiero que ganen o pierdan.

2006/05/15

Flor y mariposa

Era una de esas mañanas de domingo soleado, de primavera casi estival y de pocas ganas de hacer nada. En su mano, una taza de té aromático humeaba mientras sus ojos se perdían a través de la ventana. Hacía aire. Se movían las hojas de los árboles y las gaviotas aprovechaban las ráfagas para planear sobre la iglesia y los turistas. En el balcón, las plantas habían florecido y mostraban sus colores brillantes sin ninguna modestia, orgullosas de los pétalos rosas, anaranjados y amarillos que se mecían al compás del viento.
Una mariposa se posó sobre una de las flores. Sus alas naranjas veteadas de marrón se confundían con la corola de la flor. Parecía aferrarse a aquella flor perfecta con todas sus fuerzas. Sus delicadas alas se batían en un intento desesperado por no dejar escapar aquella flor perfecta. Revoloteaba, se dejaba ir, volvía a revolotear y se aferraba con todas sus fuerzas. Pero el viento no cesaba. Finalmente, se dejó ir y desapareció de su vista. La flor perfecta volvía a estar allí, orgullosa, a la espera que alguna mariposa se posara en ella. La mariposa debía estar en medio de la corriente, sin rumbo, a la espera de poder aferrarse a una flor o a una rama que, seguro, no serían como aquélla de pétalos naranjas.
Y una lágrima brotó de sus ojos hinchados aún por el sueño. Una única lágrima por la flor o por la mariposa, o por el viento, o por ser domingo.

2006/05/10

Sin inspiración

He empezado a escribir algo pero no he podido seguir, o mejor dicho, no me ha salido nada especial, pero llevo tanos días sin decir palabra que temo perder a los pocos que se pasan por este blog de vez en cuando. Y me gustaría regalaros algo alegre, algo que os hiciera olvidar el estrés, algo divertido, pero no se me ocurre nada.
Así que he pensado que mejor sólo os saludo HOLA! para que, al menos sigais pasando por aquí de vez en cuando.
Y sigo pensando qué decir y no hay manera, creo que estoy saturada así que mejor será que cuelgue este post, cierre el pc y me vaya a casa (sí, soy la misma que puso que no se quedaría mil horas en el trabajo).
Lo que daría por ir a salsear hoy...

2006/05/03

Hace mucho que no sé de...

A veces pasa, que sin saber por qué te acuerdas de alguien que hace mucho que no ves y lo comentas con otro y dices aquello de "hace mucho que no sé nada de...". Y a los pocos días, zas! te lo encuentras por la calle y dices aquello tambien de "hombre, justamente comentaba el otro día con ...que hacía mucho que...". Y otras veces, de golpe alguien comenta algo de aquella persona. Eso me pasa con frecuencia. Pero lo que no me había pasado nunca es lo que hoy sí ha sucedido. El viernes se repitió la situación inicial, la del "hace mucho que..." y hoy me han hablado de ese alguien pero, lo que me han dicho no es que ha cambiado de trabajo, o de piso, o que tiene pareja nueva, me han dicho que ha muerto. Y me he quedado helada porque la vida, de nuevo, se ha ensañado con quien no debía y, la muerte, de nuevo, deja a alguien destrozado.
Sin casi conocer a esa persona, hasta a los más alejados se nos remueve el estómago. Es así de simple: Te levantas, vas a trabajar y no vuelves.
Y como siempre que pasan cosas así, uno se plantea la vida, la propia, y ve que la está perdiendo a cada minuto que está de más en el trabajo, a cada minuto que da vueltas la cabeza a algo que no tiene sentido y a cada segundo que no se siente bien con lo que se está haciendo.
Entonces uno se propone que va a dejar de salir tarde del trabajo, que va aquedar más con quién realmente quiere ver y que va a disfrutar a cada mnuto de las cosas porque la vida, ésa, sí se va cuando quiere, ésa sí hace lo que quiere y ésa sí abandona en manos de su compañera de la guadaña a quien le apetece.

2006/04/25

Previo a “Tiburones, peces globo y Nemos/as”

Quería escribir algo bonito, algo alegre, algo que animara pero estoy demasiado cansada para pensar, demasiado cansada para estar positiva y más aún para comunicar alegría.
También quería escribir un post profundo que analizara las diferencias entre tiburones, peces globo y Nemos/as pero también estoy demasiado cansada para eso.
Así que sólo me queda intentar definir los conceptos básicos y los puntos de partida:
Partida:
Comportamiento relacional,cómo somos y cómo nos comportamos (los que estuvisteis en la cena el sábado sabeis de qué va esto, a vosotros os lo dedico)

Conceptos:
Tiburón: 1. Pez selacio marino, del suborden de los Escuálidos, de cuerpo fusiforme y hendiduras branquiales laterales. La boca está situada en la parte inferior de la cabeza, arqueada en forma de media luna y provista de varias filas de dientes cortantes. Su tamaño varía entre cinco y nueve metros y se caracteriza por su voracidad. 2. Persona que adquiere de forma solapada un número suficientemente importante de acciones en un banco o sociedad mercantil para lograr cierto control sobre ellos.
Pez globo: Su nombre científico es Arothron meleagris, perteneciendo al mismo tiempo a la familia de los
tetraodóntidos ya que poseen cuatro dientes, dos arriba y dos abajo. Esa criatura marina, conocida por su mal carácter, tomo aire o agua y se hincha cuando se siente atacada o asustada, multiplicando varias veces su tamaño hasta hacer imposible por su tamaño que el atacante pueda tragarlo. Si de todos modos esto sucede, su carne resulta mortal, ya que genera un veneno conocido como tetrodotoxina o tetrogodina
Nemos/as o pez payaso: Habitante de los arrecifes de coral del Indopacífico, el pez payaso constituye uno de los ejemplos más sorprendentes de simbiosis, en este caso con un teórico depredador como la anémona. Las anémonas están dotadas de un gran número de tentáculos venenosos con los que paralizan y atrapan a sus presas, los cuales, para no dañarse los unos a los otros, segregan una película química que inhíbe el mecanismo urticante. Los peces payaso recubren su cuerpo con esta sustancia, que obtienen frotándose con la base de la anémona, y de esta forma se inmunizan contra el veneno.De este modo, los peces payaso pueden albergarse entre las colonias de anémonas y protegerse de sus depredadores, y a cambio consumen los residuos perjudiciales de éstas.
Su increíble comportamiento, en simbiosis con las grandes actinias tropicales, les hace únicos dentro de la fauna marina y unos pobladores de excepción si somos los afortunados cuidadores de estas increíbles joyas del arrecife de coral. Los peces payaso son aconsejables como compañeros de otros peces marinos. Sus hábitos pacíficos los hacen indicados para convivir con especies delicadas, de costumbres retraídas o tímidas.Los ejemplares dominantes eligen la zona con la anémona más grande y la periferia limítrofe a ésta como territorio propio, donde no permiten la entrada de ningún congénere de la misma especie. Los peces de un tamaño medio ocupan los espacios intermedios, en zonas donde pueden vivir otras actinias más pequeñas. Los espacios residuales de la decoración son ocupados por los peces más jóvenes o menos vigorosos. Incluso en estas zonas son molestados de forma habitual por los animales más grandes que siempre están explorando nuevas zonas del acuario.

2006/04/18

Entre persas, cubistas y Diane Arbus

Fiesta + ciudad + todo cerrado = museo. Qué fantástico es tener un día libre y poderlo dedicar a pasear por alguna sala de exposiciones o un museo. Y ahora lo escribo y lo leo y me suena como repelente e intento ponerlo de otra forma pero no me sale así que, como ya me conoceis pues lo dejo así.
En fin, que siguinedo con ese ansia de cultura, el viernes pasado “comprimí” en una mañana la visita a tres exposiciones, muy distintas. Por supuesto, las sensaciones tampoco tuvieron nada que ver.
La primera en el MNAC, de la colección de Telefónia del Cubismo. Quizás fue la que más me gustó de las tres o, al menos, la que me dejó mejor sabor de boca. Tal vez porque los cuadros buscaban más esa manera de desmenuzar la imagen que de emocionar, de crear profundidades a partir de formas planas que de transmitir sentimientos, o porque no estaba tan repleta como las siguientes, no lo sé. Me gustó poder recordar lo que me explicaron en COU de este movimiento, distinguir las épocas más cercanas al fauvismo o a la abstracción. En cambio, la exposición de Persia en CaixaFórum me entristeció un poco. cómo me acordé también de las explicaciones de aquella profesora de la escuela que nos hablaba de la escritura cuneiforme, los bajo relieves,...cuánto tiempo ha pasado... A parte que estaba tan llena que era casi imposible detenerse ante alguna pieza (cómo se nota cuando una exposición es gratis), me dió mucha pena que no haya quedado nada de una cultura tan avanzada como aquella. Cómo una zona que antes fue imperio ahora está sumida en el subdesarrollo (no por falta de recursos, que todos sabemos que aquella zona concentra las mayores reservas de petróleo del planeta, sino por anclaje en el pasado). Y por si fuera poco, aún me pareció más triste que la mayoría de piezas n procedieran de la zona sino de “los museos del mundo”, de ésos que todos visitamos cuando vamos de viaje a las grandes capitales del mundo occidental. Y mientras pensaba esto, entraba en la sala donde se encontraban las fotos de Diane Arbus que producen de todo menos indiferencia. Seguramente tenía demasiado cansadas las neuronas y los pies para captarlas al 100% pero los personajes que captaba, las situaciones, me causaron un desasosiego absoluto. Pero no todo es tan intelectual, tan serio, tan súper. Siempre queda un microsegundo, un breve inciso entre pieza y pieza para un comentario jocoso, una risa, un critiqueo o algo tan profano como un “quedaría bien aquí”. Porque nadie dijo que todo tuviera que ser serio, verdad?
Aunque, desde luego, lo mejor para concluir una jornada cultural es un buen “tiberi” regado con vinito fresco, Bueno, ese siempre es un buen final al que seguro se habría apuntado cualquier pintor cubista de esos que vivían o malvivían en París en los años 20, o un persa en sus “buenos tiempos” o, incluso, alguno de los extraños personajes retratados por la Sra. Arbus.

De rosas y libros

El día 23 de abril de acerca y en más de una conversación de estos días ha salido a relucir el asunto rosa-libro. Lo cierto es que en mi opinión, es una de esas fiestas que, dejando de lado la parte lucrativa en sí, la encuentro bonita. Me encanta pasear por la ciudad, a ser posible bajo un bonito sol primaveral, y pararme en los puestos de libros, y pasear por las calles que hueln a rosa, y con suerte hacer cola para que un escritor me firme su libro. No me dejo la parte romántica, para nada, esa también es hermosa, aunque no automáticamente hermosa, como siempre en que la parte emotiva entra en acción. Los intercambios de libros y rosas pueden ser estupendos: la rosa que le compra un niño a su madre, el momento en que la pareja dice que el libro comprado es “perfecto”, o ella sonriendo con los ojos cerrados mientras huele la rosa rojo sangre comprada en la paradita de los estudiantes de turno; incluso las rosas regaladas en el trabajo o en el banco o en el gimnasio, hasta las virtuales tiene su gracia. Qué bonito es pasearse por la calle con la rosa y el libro, zum zum, zum zum. Pero, como siempre, qué hay de los libros y rosas esperados y no regalados, de los regalados que carecen de significado o los que se “estropean” por una discusión, tonta o no, que marcará un día, ese día. Y es que hay fechas en las que se tendría que prohibir discutir con nadie. Porque esos días que todo el mundo tiene marcados en el calendario deben ser alegres. Cualquier bronca o hecho desagradable o triste es borrable de la memoria pero, si sucedió en Navidad, en Año Nuevo, en Sant Jordi, cada año es como un “aniversario”.
Supongo que este texto sería distinto si no fuera martes post-fiesta, si me funcionaran todos los sistemas y si tuviera menos de 90 mails en la bandeja de entrada. Prometo algo más alegre relacionado con Sant Jordi un día de estos.

2006/04/11

Eres lo que comes

En una de esas sobremesas tras comer con un grupo de compañeros de trabajo, una de mis colegas ha comentado un artículo que leyó hace tiempo llamado algo así como “eres lo que comes”.
Explicaba que la forma que tienen las personas de comer dice mucho de su personalidad, especialmente de su comportamiento sexual: el que prefiere las grandes cantidades de cualquier cosa y las debora rápidamente, el o la que no come casi nada, que enseguida se siente saciado, vaya muy intructivo.
Así que todos nos hemos alegrado de haber acabado de comer, aunque nos quedaba la duda de si nos había estado observando. Qué sensación de invasión de la intimidad, de repente!
No me suelo fijar en cómo come la gente, la verdad y que nunca me lo había planteado, y vosotros?
Y esta compañera o debería mejor manager, you know, you know, está totalmente convencida de ello “y si no me crees compruébalo”. Claro, muy fácil he pensado yo: primera opción observar a la gente y después pregutarle por su comportamiento sexual o, segunda, observar y luego “contrastar en campo” el omportamiento de los sujetos.
En fin, no sé si os parece interesante, tal vez en según qué casos, justamente en esos en los que se piensa en un posible estudio “in situ” vale la pena observar al sujeto “comiendo”.

2006/03/31

Flores mustias en primavera

Será por la llegada de la primavera o por la astenia primaveral o porque estoy entre cuatro paredes mientras el sol luce allí afuera, o no sé por qué será pero me siento chof. Por qué me ha de sentar tan mal esta época del año? Con la llegada del calor, del "no sé qué ponerme esta mañana", del polen en el ambiente, me cuesta mucho mantener altura. Dónde se ha visto que a una flor le siente mal la primavera? Es que soy rara hasta para eso.
En fin, a ver si el fin de semana me regenera las fuerzas

2006/03/27

193 segundos reparadores

bamos de nuevo en el coche, después de una cena y muchas risas como hace más de un año. De nuevo con los cristales de las ventanas bajados y el volumen a tope a la espera que sonaran los primeros compases. Y volvió a sonar el picar de baquetas y el un, dos, tres, catorce! En ese momento Emilio pisó el acelerador y cruzamos el puente a toda velocidad. De nuevo se mezclaron las risas con el guitarreo de U2 y volví a disfrutar, como la primera vez, de un momento en el que nada importaba, sólo disfrutar esos 193 segundos vertiginosos. En esos poco más de tres minutos olvidé todas las preocupaciones, todos los nervios y decepciones acumulados y mi cerebro sólo estuvo ocupado en procesar las sensaciones a cada instante: la música, las risas, el aire que entraba por las ventanas alborotándome el pelo y la velocidad que me empotraba contra el asiento. Al llegar a casa, caí rendida en un profundo sueño, como si aquella vuelta a casa hubiera purificado mis sueños.

2006/03/20

Saturday night stories II: Malibu

Llegó la hora de poner en práctica todo lo aprendido, los seis pasos, uno por uno. Había quedado con las compañeras del curso este sábado noche en una de las discotecas de la ciudad.
Primer objetivo: Ganar en autoconfianza.
Lo primero es peinarme, pintarme y vestirme para sentirme bien conmigo misma. Ese estar a gusto, se transmite a los demás. El atuendo ha de ser ligeramente provocativo, llevado, por supuesto con todo el estilo posible, nada de excesos innecesarios.
Una vez perfectamente peinada y pintada enfundada en un top y unos tejanos, me miro en el espejo y sonrío. Cambio de postura y vuelvo a sonreir. Lanzo un beso a mi reflejo, grito guapa! y, mirando a los ojos reflejados me digo, en voz alta “Hoy vas a seducir” y me río como siempre que repito estas palabras que tan efectivas nos han dicho que son en el curso.
Segundo objetivo: Aprender a generar nuevos comportamientos
Una vez en la discoteca, tras pasar por la barra y beber un par de chupitos de tequila, nos ponemos a bailar en la pista. Nada de pasos discretos, nooo...! “Cuando se baila se ha de expresar lo que te hace sentir la música y también expresar lo que quieres”. Me contoneo sobre mis tacones, balanceo la cabeza, agitando mi melena recientemente rubia, de un lado a otro, zas, zas...que la música fluya, yea!
- Tía vigila que me estás metiendo el pelo en el ojo - me grita alguien a mi espalda.
Sin que la disminución de intensidad de mis movimientos me afecte, la música me atrapa, uuhhh...Todas estamos como locas.
Tercer objetivo: Incrementar nuestro nivel de Inteligencia Seductora
Llega uno de los momentos más difíciles de la noche, el momento de poner en práctica nuestros conocimientos adquiridos en lenguaje del cuerpo. Lo primero que debo hacer para captar la atención de un sujeto es mirarlo , primero de reojo y luego, zas!, fijamente para luego volver a mirarlo de reojo y sonreír. Y así lo hago. Me fijo en el chico que baila distraído a mi derecha pero se gira. Miro al de la izquierda: reojo, fijamente, reojo, fijamente, reojo...pero sólo me mira como si estuviera borracha. Algo no funciona. Claro! Me he dejado la sonrisa. Empiezo de nuevo, esta vez, contando cada paso: uno reojo, dos fijamente, tres reojo, cuatro sonrisa. Repito la serie de nuevo.
Y se acerca hacia mi, me agarra por un hombro: - En la quinta mirada ya me he dado por enterado, si no quieres que mi novia te parta la cara deja de lanzarme esas miradas de psicópata quieres?
Aún algo descolocada por semejante chasco, miro a mis compañeras. Todas están haciendo lo mismo que yo y ninguna parece tener éxito. Empiezo a dudar de la eficacia de las clases.
Me voy hacia la barra y pido un malibu con piña.
Cuarto objetivo: Ampliar nuestra visión de las relaciones humanas
Mientras me tomo mi copa distraídamente en la barra, el chico de delante se presenta y me pregunta mi nombre. A la vez que le contesto lo miro con detenimiento y recuerdo “si un sujeto no os atrae en un primer momento, dadle la oportunidad de mostrarse tal como es, probablemente os sorprenderá y, sino, seguro que podrá ser un amigo”.
Quinto objetivo: Escuchar / saborear la experiencia ajena
La conversación / monólogo gira en torno a su trabajo: reponedor de la sección de congelados en un supermercado. Jamás pensé que hubiera tantos tipos de productos y que existieran auténticas conspiraciones hasta operaciones mafiosas por hacer desaparecer las cajas de langostinos pocos días antes de Navidad. Nunca pensé que la velocidad de reposición de los productos “estrella” siguiera un complejo algoritmo que relacionaba la mala leche del encargado, la eficiencia de los reponedores de otras secciones, la hora y la media de la densidad de personas por metro cuadrado de pasillo que hubiera en ese momento.
Sexto y último objetivo: Descubrir nuestros procesos internos
Las cinco de la mañana. Hace dos horas que no escucho lo que me cuenta. Hace dos horas que sé que le voy a pedir a la señorita Puri que me devuelva el dinero porque el curso de seducción no funciona. Hace dos horas que creo que las teorías de la doctora Mayflower de San Francisco son una patochada.
Me levanto.
- Te vas? – me dice extrañado.
- Sí, me voy. – contesto inexpresiva.
- Entonces no vas a venir a mi casa? –me dice con aire de fastidio.
- No, me voy. – le digo sin creer lo que me acaba de preguntar.
- Joder, tía, podías avisar antes que no habría perdido el tiempo. Ahora sólo tengo una hora para ligarme a otra tía, vaya putada. –se queja.
Sin salir de mi asombro, me dirijo al grupo de compañeras que siguen bailando en la pista pero con menos energía que horas antes, me despido y salgo del local.
Estupendo, no hay taxis disponibles. Los pies me matan aquí de pie, plantada en esta esquina.
- Guapa! A cuanto el completo!
Y en eso que me despierto sentada en el sofá, envuelta en un sudor frío, con la publicidad del curso de seducción que me ha llegado por correo entre las manos, con el resto de cartas. En el reverso la foto de la directora de la escuela, Purificación López Soles.

2006/03/14

De cuatro en cuatro

(*) Sigo la cadena...espero que alguien coja el testigo

Cuatro trabajos que he tenido (no por orden)
- Actriz (el trabajo más corto, de extra en una peli).
- Técnico en liberalización de mercado energético
- Camarera
- Becaria múlti-tarea

Cuatro películas para repetir
- Dirty dancing, por supuesto
- Cualquier musical americano, especialmente de Gene Kelly o Fred Astaire
- Cualquiera de los 50 de Audrey Hepburn, Chalton Heston, Ava...
- El amor tiene dos caras (sí, qué pasa)

Cuatro lugares donde he vivido
Barcelona y punto. El resto de vacaciones.

Cuatro programas de televisión que miro
Mira quién baila (acabo de perder puntos en la escala de gramour, lo sé)
La nit al dia (ahora recupero puntos)
Ventdelplà (vale,vale...)
Afers exteriors (porque el tío se pega los viajes que me gustaría pegarme yo)


Cuatro lugares donde he estado de vacaciones y me gustaría volver
- Nueva York (espero no tardar).
- Italia (espero no tardar, especialmente a Roma).
- París (hace unos meses que no veo el Sena y ya lo añoro).
- Andorra (es que me gusta Caldea...)

Cuatro comidas favoritas
- Gnoquis con salsa de setas o con salsa de fresas y lima.
- Queso en general, especialmente los extra-fuertes
- Foie de cualquier forma
- Arroz negro, paella, rissotto en general

Cuatro sitios que visito cada día
- Mis sueños
- Un libro
- Mi habitación
- El baño

Cuatro lugares en donde me gustaría estar ahora
- En la Quinta Avenida
- Tomando un “capucci” en un cafetillo que hay detrás del panteon en Roma
- En un café el Le Marais
- Tomándome un crepe en Sorrento (por tanto, tengo hambre y me quiero ir de viaje, ha quedado claro?)

Cuatro trabajos que me gustaría tener (dejando a un lado mi profesión)
- Bailarina.
- Broker.
- Piloto de avión.
- Escritora.

Cuatro famosos que he conocido
Conocer, conocer, a un actor de culebrón, Ernesto Collado, a algún escritor, ver por la ciudad o por ahí a Hugh Jackman (Dios existe), Carly Fiorina (ex-presidenta de HP, la que fue una de las mujeres más poderosas del mundo, Ricardo Darín.

Cuatro comidas que detesto
La patata hervida, los sesos (no podría comérmelos), las judías verdes, la leche entera con mucha nata (ecs!)

Cuatro electrodomésticos que tengo fuera de lo común
Fuera de lo común ninguno.

Cuatro posibles impresiones que doy (aunque no lo sé seguro porque más de una se la deben callar, tampoco lo voy preguntando, ahora me doy cuenta que no sé lo que opinan de mi los demás...)
De carácter, vaya, durilla
Lista (al menos eso me dicen)
Empollona (y me jode porque no lo he sido nunca, más bien del último día, e leerlo una vez y cosas así).
Sensible

Cuatro copas favoritas (todas en buena compañía, sino no mola)
- Margarita Blue, preferiblemente del bar con el mismo nombre.
-Un buen vino blanco, afrutado, fresquito.
-Caipirinha.
- Mojito.

Cuatro personas que me gustaría conocer (difícil restringir)
- Ralph Fiennes o a su hermano Joseph, no por nada.
- Arturo Pérez-Reverte
- María Teresa Fernández de la Vega
- Maruja Torres

Cuatro momentos que se conservan en mi memoria
- El primer beso
- La primera vez que vi a mis sobrinos.
- The boy from oz (NY-2004)
- Un viaje al País Vasco.

Cuatro que quisiera olvidar
- Los dos “adiós” más dolorosos de mi vida.
- Las lágrimas y las durísimas épocas que siguieron a esos “adiós”.
- Las broncas en general.
- Los comentarios hirientes de gente que paga sus inseguridades y frustraciones conmigo.

2006/03/13

Saturday night stories I: Vodka

Me dirigí a la barra del fondo sorteando a la gente que abarrotaba la pista. Con cierta dificultad conseguí situarme en una esquina, entre la pared y una chica, justo delante de la caja registradora, un buen sitio para ser visto por la camarera.
- Un vodka con naranja- le grité a la camarera cuando me miró, para que me oyera entre la música.
A mi izquierda sonó un –Hola Luis-.
Me giré y vi que la chica que tenía a lado me miraba y me sonreía. Era Sonia, mi ex. Se la veía radiante, bronceada, con el pelo más largo de lo habitual e inusualmente vestida de rojo.
- Qué casualidad, como va todo? Le dije mientras le daba un par de besos en las mejillas.
- Bien, muy bien, por aquí de fiesta con las amigas y tu?
- También, por aquí de fiesta con los colegas. -Te veo muy bien.
- Gracias, yo a ti también, más delgado, no?- me dijo mientras pagaba su copa a la camarera.
- Sí, sí, y eso que he dejado de fumar. –le contesté mientras seguía pensando que estaba
guapísima y sacaba del bolsillo el billete para pagar la copa. Vodka con naranja, como siempre.
Mientras guardaba el cambio en mi bolsillo, ella me observaba y me decía que se alegraba que hubiera dejado de fumar, a la vez que movía su bebida con una pajita.
Mis ojos se fueron a clavar en la mano que removía la copa. En uno de sus dedos brillaba un anillo. Recordaba que no llevaba nunca anillos, al menos cuando salíamos, hacía ya un par de años. Y mientras pensaba esto, una chica se acercó y la agarró del brazo.
- Bueno, tengo que irme- me dijo, encogiéndose de hombros mientras la otra la estiraba hacia la pista.
La seguí con la mirada hasta que vi que un grupo de chicas la engullía. Una de ellas le puso una diadema de princesa. Y entonces lo supe. Lo entendí todo: el pelo largo, el bronceado aunque fuera abril, el brillo en sus ojos y el anillo en su dedo.
Me vino a la memoria aquel día poco antes de Navidad en que le pedí que se casara conmigo y me dijo que no. Y me dolió de nuevo como si fuera entonces, mientras la veía reír con sus amigas.
Me bebí mi vodka y pedí otro. Luego me dirigí hacia la zona de la pista donde me esperaban, dándole sorbos a mi copa. Aquel no sería el último vodka de la noche.

2006/03/03

Shall we dance?

Hoy tampoco voy a ir a bailar. De nuevo el destino se gira en mi contra. De nuevo las fuerzas del mal se comfabulan para separarme de la pista de baile. No es justo. No hay derecho. Me gustaría subirme a mis zapatos y tener el valor suficiente para plantarme yo solita en la pista. Pero no hay lo que se ha de tener para eso, no le pongo tanto morro a la vida. Y hay chicas que lo hacen, pero yo... alguna vez he visto llegar a un local a una chica , como saca a bailar a algún chico y no pasa nada, todo muy sano. Yo me moriría de vergüenza. Ultimo intento: ¿Alguien quiere bailar? No, verdad, ya decía yo...
Pues nada, qué le vamos a hacer. Aguanta y soporta como decían los estoicos. Que sepas, destino, que no podrás conmigo. Mañana será otro día.

2006/03/02

Me he dejado las gafas

Me he levantado tarde, muy tarde. Me he duchado a toda velocidad, tan rápido que ni por esas me he despertado. Y me he tomado el te de un trago, como si fuera un cubata. He abierto el armario, he cogido lo primero que he pillado, me he puesto las gafas de sol y he salido por la puerta. La fortuna me ha sonreido y el metro me esperaba en el andén y las escaleras mecánicas funcionaban. He llegado tarde, muy tarde, media hora larga tarde. Por fortuna hoy todos los jefes están de reunión. En eso que me he sacado las gafas de sol. Las iba a guardar en la funda y ponerme las "de ver". Pero la funda estaba vacía. Con las prisas me he dejado las gafas, mis ojos, y se me ha quedado una cara de tonta que no podía con ella. Me he puesto a reir a carcajada limpia mientras llamaba a casa para que me trajeran las gafas. Y mientras hablaba por teléfono mis compañeros se reían y yo me reía tambén porque últimamente no sé dónde tengo la cabeza. Al colgar, el gracioso de turno , ese que nunca falta en una oficina, me ha soltado el "ay, esa cabeza, será que estás enamorada". Uy, qué gracia. Le he sonreido, pobrecito, suficiente tiene él con ser así. Ojalá fuera eso, que estubiera en las nubes y no con el nubarrón sobre la cabeza.

2006/03/01

Entre sombras

Subió las escaleras con más pesadez de la habitual a la llegada del trabajo. Sacó las llaves y abrió la puerta de su piso. Era de noche y sólo se podían intuir los muebles entre las sombras y la escasa luz de farola que entraba por la ventana pero, aún así, no encendió la luz. Se fue directa a su habitación, arrastrando los pies como una sonámbula. Empezó a desvestirse lentamente para evitar rozarse las rascadas y golpes. Le dolía especialmente el moratón del brazo derecho. Abrió el armario, palpó una camiseta y se la puso. No era capaz de imponer la menor energía en ninguno de sus movimientos. Pensó que era debido a la pastilla que le habían dado. No pensaba, o al menos, eso creía.
Se sentó en la cama, dobló las piernas y las abrazó sin pensar en el moratón de su brazo ni en las rascadas de sus rodillas. A medida que pasaba el rato, empezó a darse cuenta de lo que había vivido, de lo que realmente había pasado. Había matado a un hombre por primera vez. Cogió un cigarrillo del cajón de la mesilla, lo encendió y se puso a fumar sin dejar de abrazar sus rodillas. Sin darse cuenta empezó a balancearse. Recordaba poco a poco cómo había sucedido: la llamada de unos vecinos que oían ruidos en un piso en el que vivían dos ancianos, la llegada con Raúl al lugar, los ruidos que resultaron ser ladrones, el caco que retiene a uno de los ancianos con una navaja. El forcejeo entre él y Raúl que ha acabado con una puñalada que ha dejado a su compañero herido. La petición del ambulancia y de refuerzos mientras perseguía al otro ladrón por la escalera.
En ese momento de sus recuerdos, empieza a sudar y el balanceo se acentúa y la mirada se le pierde en la ventana mientras fuma cada vez con más ansia.
En un momento, el caco le ha disparado. No sabe de dónde se ha sacado la pistola ni a dónde ha ido a parar la bala hasta que ve una rascada en la manga de su chaqueta. Se tira al suelo del rellano y sigue bajando las escaleras a cuclillas esta vez con la pistola en mano.
No oye pasos en la escalera. Segundo disparo. Se agacha y se golpea con los escalones pero el tiro ni le roza. Sigue bajando y, por fin distingue al ladrón, de pie,entre sombras, pegado a una de las puertas del siguiente piso. Lo llama al alto mientras le apunta a una rodilla. El ladrón la ve, la apunta y empieza a bajar las escaleras de espaldas. Ella lo sigue con sigilo ganando terreno, apuntando siempre a la rodilla. En eso que el perseguido tropieza y dispara y la bala se empotra en la pared a escasos centímetros de su cabeza. Pero ella ha disparado y su bala no ha ido a la rodilla sino al pecho del ladrón que se precipita escaleras abajo.
Todo ha sido rápido, muy rápido. La llegada del ambulancia que se ha llevado a Raúl, la llegada de más efectivos, las preguntas de la psicóloga. “Tomate una pastilla de estas ahora y otra cuando llegues a casa”.
En la escuela de policía te preparan para situaciones así pero nunca se está lo suficientemente preparada. Eso es lo que pensaba mientras miraba sin mirar y consumía las últimas caladas de su cigarrillo.
Tras acabarlo, lo ha apagado en en cenicero de la mesilla y se ha levantado a buscar su chaqueta. De uno de los bolsillos ha sacado las pastillas y ha cogido una. Se la ha tragado sin agua y se ha quedado de pie, junto al armario, con la chaqueta en la mano.
Suena el teléfono y, aunque lo tiene a escasos metros, tarda en contestar.
-Si?
-Hola cariño, cómo ha ido hoy el día?
-Mal.
-Como ayer?
-Peor –contesta mientras empiezan a caerle las lágrimas.
-Otra vez ese cabrón de Ramírez?
-He matado a un hombre Ricard.
-Dios, que? Estás bien? Te han herido? Joder! Vengo enseguida.
-Yo...ufff...yo...uff...yo...-y estalla en un sollozo mientras se oye como se corta la comunicación.
Quince minutos más tarde, entra Ricard en su piso y se la encuentra a oscuras, sentada en el suelo de su habitación, abrazándose las piernas mientras se balancea y llora con lágrimas enormes que resbalan por sus mejillas.
La abraza y le acaricia el pelo mientras le susurra.
-ssss...cariño, ya estoy aquí, me oyes? Ya está, no sufras, estoy aquí para cuidarte.
Y ella se deja abrazar y piensa que nunca estará preparada para aquello. Entre sombras, parece ver el destello de la bala y cierra los ojos y lo abraza fuerte.

Insomnio

*Este post se lo dedico a quien comparte esa tortura conmigo, especialmente a alguien con quien además de muchas cosas también comparto últimamente, una taza de té con galleta tapa té incluida.
Desde que un buen día, tras uno de esos golpes que te da la vida, se me alterara el sueño, la dificultad para conciliar el sueño ha sido mi punto débil. Cualquier cosa que me afecte ataca directamente a mi capacidad para dormir. Es como si el insomnio tuviera memoria y que como el agua que, tras haber pasado por algún lugar, se acuerda para siempre y aunque pasen años, si ha de volver a pasar, recuerda el camino.
¿Y cómo es la vida del insomne? Pues así:
“Se acerca la hora de ir a dormir, esa en la que todos dicen buenas noches y tu, rendida, eres incapaz de mantener los ojos cerrados más de cinco minutos. Y mientras los demás se quedan en brazos de Morfeo, mientras oyes la respiración acompasada de los que ya descansan, tu miras la tele, lees un poco para ver si se te cierran los ojos porque pasan de la una y en pocas horas te has de levantar.
Parece que te entra sueño, cierras el libro, apagas la luz y te arropas en la cama. Y los ojos no quieren cerrarse y ves mil luces, mil sombras y oyes la respiración de los que duermen, el camión de la basura haciendo ronda por tu calle, y a alguien que pasa por la acera haciendo repicar los tacones. Suenan las dos. En eso que te sientes más nerviosa porque ahora además oyes el reloj, tic, tac, tic, tac, y como te aburres de estar dando vueltas, la cabeza decide que puede empezar a dar vueltas a las cosas: a lo que has de hacer a la mañana siguiente, al corte de pelo que te harás por la tarde, a por qué no llamó aún el chico que conociste el fin de semana. Y suenan las dos y media. Empiezas a desesperarte porque en cinco horas te has de levantar y no hay asomo de sueño. Entonces recuerdas todos esos consejos de, relajarse (facilísimo, sí, sí), respirar de forma pausada, pensar en algo placentero y tranquilo y respirar, respirar y...dong, dong, suenan las tres.
Finalmente, ya no sabes a qué hora, cuando ya has contado a todos los clones de Dolly, te has imaginado el prado verde con Dolly pastando, has decidido hasta el color exacto de las mechas que te harás, en un momento, sin saber por qué ni cómo, te duermes.Y a las siete, suena el despertador”.